No, no hay por qué tener miedo a las turbulencias en el avión
El miedo a volar es bastante común y suele estar relacionado con el miedo a las turbulencias. Los profesionales del sector afirman que estas sensaciones son naturales y fáciles de explicar.

Aerofobia. Es el miedo a volar, y a menudo está relacionado con el miedo a las turbulencias.
Un pequeño bache, ya sea leve o fuerte, nos revuelve el estómago. Se encienden las luces de los cinturones de seguridad y el anuncio del capitán pidiéndonos que permanezcamos sentados y nos abrochemos los cinturones puede resultar especialmente estresante para muchos. Para algunos, incluso se ha convertido en una verdadera fobia.
¿De dónde provienen todas las turbulencias en los aviones?
Sin embargo, la turbulencia es un fenómeno natural y simplemente una zona de aire. Sus causas, orígenes y consecuencias suelen ser malinterpretadas por el público en general. Como resultado, el miedo se apodera de la gente y persisten las ideas erróneas. Heather Poole es azafata y, tras varios años de servicio, afirma que el miedo de muchas personas se debe principalmente a la falta de conocimiento sobre el tema.
"Si aprendes más sobre el clima y sobre qué son las turbulencias y dónde se producen, comprenderás mejor el fenómeno y sus causas, y todo saldrá bien"
¿Puede la turbulencia ser realmente peligrosa?
¿Qué ocurre cuando hay turbulencia? Un avión experimenta turbulencia cuando el movimiento del aire es inestable. Esto puede deberse a una tormenta eléctrica, a la corriente en chorro (o corrientes de chorro) o a terrenos montañosos. El movimiento del aire se ve interrumpido y se pueden sentir sacudidas de mayor o menor intensidad. Sin embargo, es prácticamente imposible que un avión se estrelle a causa de la turbulencia.
De hecho, la aeronave está diseñada para ser extremadamente robusta, incluso en las turbulencias más violentas. Porque, aunque los pilotos cuenten con informes meteorológicos que les ayuden a evitar ciertas zonas, aún pueden desviarse decenas de kilómetros de su ruta. Es mejor tener una aeronave preparada para cualquier eventualidad.

En el corazón del National Center for Atmospheric Research (NCAR), Robert Sharman está desarrollando un dispositivo diseñado para detectar estas condiciones turbulentas en tiempo real, utilizando diversos datos como la velocidad del aire, la velocidad de la corriente y la presión atmosférica. Varias aerolíneas, entre ellas Air France, Qantas y Lufthansa, ya utilizan esta herramienta. Sharman comparte sus impresiones sobre el dispositivo.
“Ahora comprendemos mejor la atmósfera, y nuestra capacidad de procesamiento nos permite ofrecer descripciones más precisas de la turbulencia [...] Por su propia naturaleza, la turbulencia es tan caótica que necesitamos una gran capacidad de procesamiento para visualizar lo que sucede. Esta estrategia de observación representa un verdadero avance para nosotros.”

En cualquier caso, para quienes deseen evitar las turbulencias, un vuelo a primera hora de la mañana generalmente reduce el riesgo. Asimismo, elegir un asiento en la parte delantera permite sentir menos las sacudidas. En cualquier circunstancia, volar sigue siendo uno de los medios de transporte más seguros.
Referencia de la noticia
Michelle Z. Donahue. (2026). Turbulences en avion : d’où viennent-elles et comment réagir à bord ?.