Peligrosa ola polar azota Estados Unidos

Varios muertos y escenarios muy hostiles son consecuencias del extremo frío que invade al menos a 14 estados de EE.UU. Enterate por qué están teniendo estos valores récords de temperatura.

Marina Fernández Marina Fernández 31 Ene 2019 - 04:59 UTC
Lago Michigan ola polar
A orillas del Lago Michigan congelado, Chicago. Fuente: Kiichiro Sato/AP.

Desde el pasado lunes el frío extremo irrumpió en el medio oeste de Estado Unidos, varias ciudades llegaron a registrar valores inusualmente bajos y récords. El Servicio Meteorológico de Estados Unidos (por sus siglas en inglés, NWS) puso en advertencia a una amplia región que abarca desde Pennsylvania hasta las Dakotas, y comunicó que hasta el próximo lunes más de 83 millones de estadounidenses (cerca del 25% de la población) padecerán temperaturas bajo cero y la mayoría de ellos estarán bajo las condiciones más extremas de esta ola polar.

Para describir como es el ambiente extremadamente gélido que deben soportar decenas de millones de estadounidenses nada mejor que hacerlo con cifras. Por ejemplo, la temperatura más baja en las últimas 24 horas registrada en la ciudad de Rockford (la tercera ciudad más poblada del estado de Illinois) es de -31.7°C ya superando el récord histórico anterior de -27°C del 10 de enero de 1982. Las temperaturas mínimas pronosticadas para el pasado miércoles en Chicago fueron de -32°C, hace 30 años que esta ciudad no atravesaba estos valores tan bajos de temperatura, al momento se registraron -30.6°C y se verá a lo largo de este día si logra romper el anterior récord del 20 de enero de 1985 con -33°C.

Los meteorólogos locales pronosticaban para el 30 de enero en la tarde una temperatura máxima para Des Moines, Iowa, mucho más fría que incluso la mínima de ese día para puntos en la Antártida; buscando las mediciones nos encontramos con que finalmente la máxima en Des Moines llegó a -23°C mientras que en la Base Belgrano II de Antártida Argentina se midieron cifras entre -5°C y -2°C el mismo día, esto confirma el contraste. En Bismarck (capital de Dakota del Norte) se registraron ayer valores de -36.1°C de termómetro, mientras que por efecto de las ráfagas de viento helado en la zona la sensación térmica pudo haber llegado a valores de entre -45/-65°C. El NWS advirtió a la población que cualquier piel expuesta a ese ambiente gélido y extremo podría congelarse en tan sólo 5 ó 10 minutos.

Sigue bajando el termómetro, en Aberdeen (ciudad del condado de Brown, Dakota del Sur) se midieron -38.3°C. En la ciudad de Alamosa, Colorado, donde la temperatura mínima media de enero es de -18.7°C se registraron unos increíbles y gélidos -32.2°C de mínima. En el estado de Minnesota las marcas también estuvieron en los -35°C, ciudades importantes como Rochester y Minneapolis se vieron muy afectadas incluso allí las barredoras de nieve quedaron inactivas por la madrugada en el sudoeste del estado debido al frío tan extremo.

Las consecuencias

Los gobernadores de Illinois, Wisconsin y Michigan declararon estados de emergencia ante la amenaza de frío más intenso, así como también lo hicieron en Alabama y Misisipi. Las autoridades recomendaron evitar salir de sus hogares de no ser extremadamente necesario, las oficinas del gobierno y la mayoría de los comercios cerraron sus puertas. Miles de vuelos han sido cancelados, la mayoría en el estado de Chicago. Cientos de escuelas y universidades de la región también han cerrado sus puertas o suspendieron actividades, al igual que el servicio postal y el reparto de algunos víveres. Varios tramos de ferrocarril también debieron ser suspendidos porque debido a las bajas temperaturas el metal de las vías se contrae y hace saltar los clavos o fracturar sus remaches.

Al momento se contabilizan una docena de muertos pero se cree que este número pueda crecer considerablemente en las próximas horas, accidentes de tráfico causados por las malas condiciones de tiempo se suman al fallecimiento por casos de hipotermia.

El responsable es el vórtice polar

El vórtice polar es una masa de aire muy frío con bajas presiones que persiste sobre ambos polos. Alrededor, existe una circulación de fuertes vientos (corriente en chorro) que lo confina y hace que permanezca en circunstancias normales en una ubicación “fija” sobre las latitudes más altas. Esta especie de anillo que rodea al aire muy frío suele ser bastante estable pero en algunas ocasiones, como en este caso para el vórtice del polo norte, las altas presiones pueden desestabilizarlo y como consecuencia ondulan el anillo de contención provocando que el aire muy frío se expanda enviando pulsos de aire extremadamente gélido hacia latitudes más bajas, en este caso hacia Estados Unidos. Esta también fue la causa de la ola polar extrema de 2014, por ejemplo. Los especialistas en cambio climático ya tienen algunas respuestas sobre la relación que existe entre el calentamiento global y estas deformaciones del vórtice polar.

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