Redescubren en Corrientes una orquídea que no se veía en Argentina desde 1908
Un equipo de científicos de la UNNE y el Conicet identificó en Corrientes una orquídea extremadamente rara. El hallazgo reabre preguntas sobre su distribución y llevó a desarrollar una estrategia clave para evitar su desaparición.

En los bordes del río Paraná, cerca de la ciudad correntina de Empedrado, un recorrido botánico dejó una sorpresa que tardó casi una década en salir a la luz. En 2011, el ingeniero agrónomo Eduardo Flachsland, investigador de la Universidad Nacional del Nordeste, caminaba por los albardones ribereños junto a César Escobar, colega y cultivador de orquídeas. En medio del pastizal encontraron una especie terrestre poco común.
Las plantas fueron recolectadas y depositadas en el herbario CTES de la universidad, donde quedaron clasificadas como Pteroglossa luteola, una orquídea endémica de Corrientes. En ese momento nada parecía indicar que el hallazgo escondía algo más relevante.
Años después, mientras investigadores analizaban especies de plantas vasculares propias de la provincia, ese material volvió a estudiarse con mayor detalle. Las comparaciones morfológicas con descripciones originales y material de referencia cambiaron el diagnóstico: no se trataba de P. luteola.
El resultado se presentó recientemente en un estudio realizado por investigadores del Instituto de Botánica del Nordeste (IBONE, CONICET-UNNE) y de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE.
El nuevo registro amplía el mapa conocido de la especie en Argentina y marca, además, el punto más austral donde se detecta esta orquídea.
Una especie rara y vulnerable
Pteroglossa macrantha puede alcanzar unos 45 centímetros de altura. Presenta raíces carnosas y peludas y una roseta basal de hojas lanceoladas y coriáceas. Sus flores, agrupadas en un racimo compacto, muestran tonos verdoso-blanquecinos atravesados por venas amarillas.
Los sépalos laterales forman un pequeño espolón y el labelo -una estructura típica de las orquídeas- aparece dividido en tres lóbulos con una textura ligeramente pubescente.

Más allá de su apariencia, lo que preocupa a los investigadores es su distribución extremadamente acotada. El análisis realizado por el equipo indica que las poblaciones conocidas son pequeñas, están aisladas entre sí y dependen de ambientes muy específicos cercanos al río Paraná.
Ese tipo de hábitat ribereño enfrenta presiones crecientes, desde modificaciones del paisaje hasta actividades humanas que alteran los pastizales. Por ese motivo, los investigadores asignaron a la especie la categoría de “amenaza a nivel regional”.
Las orquídeas terrestres, además, tienen un comportamiento particular que dificulta su estudio. A diferencia de muchas especies ornamentales conocidas, suelen crecer en pastizales y pasan desapercibidas durante gran parte del año. Incluso su producción de semillas ocurre en una ventana muy breve, de apenas unas semanas.
Todo eso vuelve más compleja su detección y conservación.
La estrategia para evitar que desaparezca
El redescubrimiento de la especie trajo una segunda línea de trabajo: desarrollar herramientas para preservarla.
El equipo científico avanzó en un protocolo de cultivo in vitro, una técnica ampliamente utilizada para multiplicar orquídeas en laboratorio. Sin embargo, las especies terrestres presentan un desafío extra, ya que requieren medios nutritivos específicos con distintas combinaciones de sales y fuentes de nitrógeno.
La alta tasa de germinación y supervivencia durante la aclimatación abre una posibilidad concreta: producir ejemplares que en el futuro puedan utilizarse en programas de reintroducción o para reforzar poblaciones naturales.
El hallazgo tiene otra implicancia clave. Según los investigadores, el único registro previo de esta orquídea en Argentina provenía de la provincia de Misiones y databa de 1908. Desde entonces no volvió a documentarse en ambientes naturales.
Esto convierte a las poblaciones detectadas en Corrientes en el registro confirmado más reciente en más de un siglo.
Y, posiblemente, en las únicas poblaciones vivas conocidas en el país.