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Siguen creciendo las emisiones de metano a la atmósfera

En los últimos 20 años las emisiones de metano han crecido en forma considerable, mayormente por aportes de la actividad humana. Este gas es responsable de un cuarto del calentamiento global.

Metano
El metano es un gas inoloro e incoloro con 28 veces más poder de efecto invernadero que el CO2, pero declina más rápido.

El metano es un gas presente en la atmósfera con un alto poder de efecto invernadero, que es 28 veces mayor que la del propio dióxido de carbono (CO2). La diferencia es que el efecto decae mucho más rápido que el del CO2. No obstante, que su emisión siga creciendo hace que sus efectos sobre el calentamiento global sean cada vez más notorios. Sus emisiones surgen especialmente desde fuentes orgánicas como el ganado, el permafrost que se descongela y libera el suelo que estaba oculto sobre él, o también como parte de las emisiones de automóviles.

Ahora dos nuevos estudios dados a conocer por Global Carbon Project indican que la cantidad de metano en la atmósfera sigue aumentando. Los datos duros de estos informes detallan que las emisiones globales de este potente gas de efecto invernadero totalizaron 576 millones de toneladas métricas por año durante la década de 2008 a 2017, un aumento del 9 por ciento en comparación con la década anterior.

El aumento de su concentración ha sido sostenido en el último siglo, con una breve pausa entre 2000 y 2006. Hoy sus niveles de concentración alcanzan 1875 partes por millón, 2 veces y media más que en 1850. El metano es el responsable de una cuarta parte del calentamiento global ocurrido desde esa fecha. Para obtener estos resultados se utilizó información satelital, mediciones en superficie y modelos de concentración. Salvo el período de 2000 a 2006, el aumento de metano en las últimas dos décadas ha sido significativo.

Una mala y una buena

Según Carbon Brief los valores de concentración de metano para 2017 representan un 9 % más que el promedio del período 2000 - 2006. Analizando las diferentes fuentes de aporte de metano a la atmósfera se puede observa que los mayores aportes se dan desde el sector agrícola, residuos y por el uso de combustibles fósiles. El buen dato es que aún no existe ninguna evidencia que indique una mayor liberación de metano del Ártico. Este hallazgo es crucial ya que ese aporte, que se pensó ya estaba ocurriendo, podrá tener un efecto directo sobre el calentamiento global.

El propio informe señala que cuando se empiecen a liberar en forma determinante los depósitos de metanos resguardados en el suelo del Ártico se podría acelerar el calentamiento global más allá de 1,5 °C y 2 °C. Esta realidad, que de momento parece no haberse disparado, puede hacerlo en cualquier momento teniendo en cuenta el rápido retroceso del permafrost en cercanías del polo norte. Sí hay indicios de liberación de metano en la Antártida.

De acuerdo a datos aportados por The Guardian, la cría de animales y los combustibles fósiles presionan sobre el aporte de metano a la atmósfera, y una persistencia de ese escenario puede acelerar el calentamiento rápidamente al umbral de 3 a 4 °C. En los últimos 20 años, las emisiones de este gas que es inodoro e incoloro han aumentado a razón de una tasa de 50 millones de toneladas al año. Este valor equivale a 30 millones de automóviles o el doble de las emisiones totales de Alemania o Francia.

El ejemplo europeo

Nuevos hallazgos publicados en Earth System Science Data y en Environmental Research Letters demuestran que hoy más de la mitad del metano presente en la atmósfera es generado por fuentes humanas. Esa tendencia se destaca en casi todo el planeta con algunas excepciones que demuestran que con algunas medidas esa realidad puede cambiarse.

Ganadería
La ganadería es una de las actividades que mayor aporte de metano a la atmósfera hace.

De hecho Europa es el único continente que registró una disminución gracias a las fuertes medidas para reducir las emisiones del estiércol y la industria. Esto demuestra que la única forma de cambiar esta curva ascendente pasa por las decisiones de gobiernos, especialmente los que más aporte hacen de este gas a la atmósfera: China, lejos en el primer lugar, India, Estados Unidos y Brasil.

La experiencia europea demuestra que no es necesario reducir el consumo de metano para obtener una desaceleración en el crecimiento de su concentración. Para ello son necesarias políticas que gestionen mejor las emisiones de vertederos, estiércol y otras fuentes. En Europa algunas políticas han logrado que la población tenga dietas mas diversas y sanas, con mayores consumos de aves y pescado, cuya producción emite menores cantidades de metano.