¿Dónde puede existir vida fuera de la Tierra? Los astrónomos estudian posibles lugares en el universo
En un nuevo artículo, los astrónomos discuten en qué regiones debemos enfocar la búsqueda de vida fuera de la Tierra y en cuáles no.

La búsqueda de vida más allá de la Tierra es un tema que atrae la atención tanto de la comunidad científica como del público en general. Su área principal es la astrobiología, que conecta los estudios sobre el origen de la vida, la evolución de los sistemas planetarios y los procesos biológicos. Debido a esta búsqueda, en las últimas décadas se ha prestado mayor atención a la búsqueda de exoplanetas y a la observación de biofirmas atmosféricas. La detección de entornos potencialmente habitables implica la integración de modelos físicos, químicos y biológicos.
Estudios recientes han ampliado nuestra comprensión de la habitabilidad del universo, que anteriormente se centraba en planetas similares a la Tierra que orbitan estrellas como el Sol. Hoy en día, se considera la posibilidad de vida en sistemas que orbitan estrellas más pequeñas y frías, como las enanas rojas, así como en entornos con condiciones extremas de temperatura, radiación o composición química. Los modelos indican que estos sistemas podrían mantener atmósferas estables y suficientes fuentes de energía para mantener los procesos biológicos.
Un artículo reciente propone una reevaluación de los criterios utilizados en la búsqueda de vida extraterrestre. El objetivo central del artículo es cuestionar qué entornos tienen mayor probabilidad de generar biofirmas. El trabajo, publicado en The Astrophysical Journal, propone identificar limitaciones para determinar dónde priorizar la búsqueda de vida. Bajo ciertas condiciones, el enfoque busca hacer la búsqueda de vida más eficiente, basada en la evidencia y alineada con modelos físicos y químicos.
Búsqueda de la Tierra 2.0
La búsqueda de vida extraterrestre es un campo científico extremadamente complejo y multidisciplinario. Reúne la astrofísica, la geología, la química y la biología para investigar si los procesos biológicos pueden surgir y persistir en otros entornos planetarios. Esta investigación se basa principalmente en la detección indirecta de biofirmas, como la presencia de moléculas específicas en atmósferas de exoplanetas, patrones isotópicos y desequilibrios químicos que no se explican fácilmente por procesos abióticos.
Desde una perspectiva observacional, la estrategia actual prioriza los sistemas con mayor similitud con la Tierra. Esto considera tanto la geología y la composición atmosférica del planeta como el tipo de estrella, como el Sol. Para lograrlo, las observaciones se centran en detallar las atmósferas de los exoplanetas, además de buscar fuentes de energía cerca de ellos. En otras palabras, los astrónomos buscan identificar las condiciones mínimas para el metabolismo y el mantenimiento de la vida.
Zona habitable
Uno de los puntos principales de esta búsqueda es considerar la zona de habitabilidad de una estrella. Esta zona varía de una estrella a otra y se define como la región a su alrededor donde las condiciones permiten la existencia de agua líquida en la superficie de un planeta rocoso. Esta región depende directamente de la luminosidad y la temperatura de la estrella. La presencia de agua líquida se considera un criterio importante, ya que el agua actúa como un disolvente eficiente para las reacciones químicas asociadas con los procesos biológicos.
Es importante señalar que la zona habitable no garantiza, por sí sola, la presencia de vida. Además de ella, otros factores como la composición atmosférica, la actividad estelar, el campo magnético planetario y la historia geológica influyen en las condiciones para la vida. Por lo tanto, la zona habitable se considera un punto de partida observacional, refinado mediante modelos que evalúan si un planeta puede albergar entornos compatibles con la vida.
¿Dónde podemos encontrar vida?
Históricamente, la búsqueda de vida fuera de la Tierra se ha guiado por criterios simples y observacionales. El enfoque principal se centra en planetas rocosos que orbitan estrellas como el Sol y que podrían albergar agua líquida en su superficie. Este enfoque, inspirado en la propia Tierra, termina centrándose en entornos estables, temperaturas moderadas y atmósferas específicas. Hoy en día, se consideran más factores para comprender si un planeta podría albergar vida.

La expansión del catálogo de exoplanetas ha demostrado que pueden darse condiciones favorables para la vida en diferentes escenarios. Los planetas con bloqueo de mareas, por ejemplo, pueden mantener regiones con temperaturas estables gracias a la circulación atmosférica y al transporte de calor. Además, los entornos subterráneos, los océanos bajo capas de hielo y las atmósferas ricas en volátiles se han convertido en objetivos plausibles, como Europa. Esto hace que la pregunta de "¿qué procesos físicos y químicos permiten la vida?" sea más importante que la simple zona habitable.
Nuevos lugares
En un nuevo artículo publicado en The Astrophysical Journal, el autor propuso estudiar modelos climáticos para investigar dónde es más probable la presencia de vida. Los resultados mostraron que los planetas que orbitan estrellas enanas de tipo M y K, incluso muy cerca de ellas, pueden mantener agua líquida en ciertas regiones de su superficie. Los planetas con bloqueo de marea también pueden mantener agua líquida en ciertas condiciones. Con esto, la búsqueda puede centrarse en regiones más allá de la Tierra 2.0.
Estos hallazgos ayudan a comprender mejor las observaciones recientes de exoplanetas calientes cerca de estrellas enanas. Se ha encontrado vapor de agua y gases volátiles en atmósferas de estos exoplanetas que anteriormente se consideraban incompatibles con el agua líquida. Además, el estudio muestra que planetas fríos y distantes podrían albergar agua líquida bajo gruesas capas de hielo, en forma de lagos. Esto permite redefinir los objetivos prioritarios en la búsqueda de vida más allá de la Tierra.
Referencia de la noticia
Wandel 2026 Exoplanets beyond the Conservative Habitable Zone. I. Habitability The Astrophysical Journal