¿De dónde provienen los microplásticos en la atmósfera? Un nuevo estudio refuta su origen marino

Durante mucho tiempo, los investigadores pensaron que los microplásticos presentes en el aire procedían de los mares altamente contaminados. Sin embargo, las últimas investigaciones contradicen esta teoría.

¿El microplástico presente en el aire proviene principalmente del mar o más bien de fuentes rurales?
¿El microplástico presente en el aire proviene principalmente del mar o más bien de fuentes rurales?
Lisa Seyde
Lisa Seyde Meteored Alemania 5 min

Los microplásticos no se limitan únicamente al mar. Las diminutas partículas de plástico circulan por la atmósfera a nivel mundial y llegan incluso a regiones remotas del planeta, alejadas de cualquier fuente de emisión. Allí también se inhalan los microplásticos, se depositan y pueden tener consecuencias ecológicas y para la salud.

Se denominan microplásticos todas las partículas de plástico con un tamaño de entre 0,001 y 5 mm. Las partículas aún más pequeñas, del orden de los nanómetros, se denominan nanoplásticos. Se considera que ambos tipos de plástico son perjudiciales para la salud.

Un nuevo estudio de la Universidad de Viena ha investigado específicamente el origen de los microplásticos atmosféricos. Según este, muchas más partículas proceden de fuentes terrestres que de los océanos, un hallazgo que contradice las hipótesis anteriores. El trabajo se ha publicado recientemente en la revista especializada Nature.

La atmósfera funciona como un sistema de transporte global para las partículas de plástico. Los microplásticos pueden ser transportados a grandes distancias antes de volver a depositarse en la superficie terrestre y contaminar los mares, los suelos o las superficies heladas. Esto convierte al aire en un centro neurálgico hasta ahora subestimado en el ciclo global del plástico.

Microplásticos: ¿valores sobreestimados durante mucho tiempo?

Las fuentes de las partículas de microplástico son, por un lado, las emisiones primarias, como el desgaste de los neumáticos, las fibras textiles sintéticas o los procesos industriales. Por otro lado, los plásticos ya depositados vuelven a entrar en el aire impulsados por el viento, tanto desde las superficies terrestres como desde la superficie del mar. Durante mucho tiempo no se supo con certeza cuál era la proporción real de cada uno de estos factores.

Estudios anteriores solían considerar al océano como la fuente más importante de emisiones, sobre todo debido a la enorme superficie de agua y a la cantidad de plástico que contiene.

El equipo formado por Ioanna Evangelou, Silvia Bucci y Andreas Stohl, del Instituto de Meteorología y Geofísica de la Universidad de Viena, ha recopilado 2782 mediciones individuales de microplásticos atmosféricos distribuidas por todo el mundo a partir de estudios ya publicados. Los datos se han comparado con simulaciones del modelo de transporte global.

La comparación de las estimaciones de emisiones existentes reveló que tanto la concentración de microplásticos en el aire como los depósitos en la superficie terrestre se sobreestimaban en varios órdenes de magnitud. Esto era válido tanto para las regiones terrestres como para las marinas.

Veinte veces más microplásticos procedentes de tierra firme

El equipo de investigación ajustó las hipótesis sobre las emisiones y calculó por separado las fuentes terrestres y oceánicas. El resultado fueron cifras mucho más realistas, pero también sorprendentes: "Las estimaciones de emisiones ahora escaladas muestran que se emiten más de 20 veces más partículas de microplástico en tierra que en el océano", afirma Andreas Stohl, autor principal del estudio.

"Sin embargo, la masa emitida es incluso mayor sobre el océano que sobre la tierra, lo que se debe al mayor tamaño medio de las partículas oceánicas".

Ioanna Evangelou, Instituto de Meteorología y Geofísica, Universidad de Viena, autora principal

El estudio supone un importante avance para comprender el ciclo global de los microplásticos. "Sin embargo, los datos disponibles aún no son satisfactorios y sigue habiendo grandes incertidumbres", señala Andreas Stohl. Se necesitan más mediciones para determinar cuántos microplásticos provienen del tráfico y cuántos de otras fuentes. "La distribución del tamaño de las partículas también es muy incierta, y con ella la cantidad total de plástico transportada en la atmósfera", admite Stohl.

Referencia de la noticia

Evangelou, I., Bucci, S., & Stohl, A. (2026): Atmospheric microplastic emissions from land and ocean. Nature.