El planeta arde al mismo tiempo: los días extremos de incendios se han triplicado por el calentamiento global

Un nuevo estudio revela que los días con calor, sequedad y viento extremos, condiciones ideales para grandes incendios, casi se han triplicado desde finales de los años 70. Más del 60 % del aumento se atribuye al cambio climático causado por el ser humano.

Los días con condiciones ideales para el desarrollo de incendios forestales a nivel global se han triplicado desde la década de los 70.
Los días con condiciones ideales para el desarrollo de incendios forestales a nivel global se han triplicado desde la década de los 70.

Durante décadas hablamos de incendios récord en California, Australia o el Mediterráneo como eventos aislados. Pero la nueva evidencia muestra algo más inquietante: no solo hay más días propicios para el fuego, sino que esos días ocurren cada vez más al mismo tiempo en distintas regiones del planeta.

Los días con condiciones extremas para incendios en múltiples regiones del mundo casi se triplicaron a nivel global desde 1979. En el sur de Sudamérica el salto es dramático: de unos 5–6 días por año a más de 70 días anuales, con un pico de 118 días en 2023.

El estudio liderado por Cong Yin y publicado en Science Advances analiza lo que denomina synchronous fire weather (SFW), es decir, días en los que múltiples regiones del mundo presentan simultáneamente condiciones meteorológicas extremas favorables para incendios. A escala global, el número anual de estos días se ha casi triplicado desde finales de los años 70, pasando de apenas dos o tres decenas por año a más de 60 días en 2023–2024, según resume Earth.org.

Relación entre SWF, la variabilidad climática y el calentamiento global. Imagen: Science Advanced
Relación entre SWF, la variabilidad climática y el calentamiento global. Imagen: Science Advanced

En América la señal es especialmente intensa. En el territorio continental de Estados Unidos, los días de SFW han pasado de unos 7–8 anuales en el periodo 1979–1988 a alrededor de 38 días por año en la última década. En el sur de Sudamérica el salto es aún más dramático: de unos 5–6 días por año a más de 70 días anuales, con un pico de 118 días en 2023.

Más del 60 % del aumento tiene firma humana

Para entender si este incremento responde a variabilidad natural o al calentamiento global, los autores realizaron simulaciones “contrafactuales”: modelos climáticos que recrean un mundo sin el aumento de gases de efecto invernadero por combustibles fósiles. Luego compararon esos escenarios con el clima observado reciente, tal como explica Phys.org.

La conclusión es contundente: más del 60 % del aumento global en los días de condiciones extremas propicias para incendios se debe al cambio climático antropogénico. Es decir, la mayoría del incremento no puede explicarse sin la influencia humana sobre el sistema climático. El calentamiento intensifica el tiempo de incendios por tres mecanismos principales, ampliamente documentados en la literatura científica.

Primero, el aumento de temperatura seca la vegetación y prolonga las olas de calor. Segundo, desciende la humedad relativa y el contenido de agua en el suelo, reduciendo la humedad de los combustibles finos. Y tercero, cambian los patrones de circulación y viento, favoreciendo episodios simultáneamente cálidos, secos y ventosos en múltiples regiones, tal como explica la propia investigación y sintetizan trabajos previos publicados en Egusphere (Copernicus).

No es un fenómeno aislado: encaja con décadas de evidencia

Este nuevo estudio no surge en el vacío. Investigaciones previas ya habían demostrado que el cambio climático altera los regímenes de fuego y la biogeografía de los incendios, especialmente en latitudes medias y altas, como analiza la literatura reciente en Nature Ecology & Evolution. También revisiones en Reviews of Geophysics han sintetizado cómo el aumento de temperatura y la disminución de humedad modifican la relación entre clima, vegetación y área quemada.

Fracción global de área quemada (AB) observada y modelada, y sus tendencias, con una resolución de 2,5°. Imagen: Reviews of Geophysics
Fracción global de área quemada (AB) observada y modelada, y sus tendencias, con una resolución de 2,5°. Imagen: Reviews of Geophysics

Lo novedoso ahora es la dimensión de sincronización temporal global. Si varias regiones arden bajo condiciones extremas al mismo tiempo, se complica la gestión internacional de recursos de extinción. Tal como señala Phys.org, la simultaneidad reduce la capacidad de enviar apoyo entre países porque todos enfrentan crisis simultáneas.

Además, el impacto trasciende las llamas. Climate Central ha documentado que los grandes incendios agravan episodios de contaminación por partículas finas (PM2.5), con efectos sanitarios medibles: aumentos del 7% en hospitalizaciones respiratorias durante episodios intensos y picos de hasta 40–60% en visitas por asma y problemas cardiovasculares. El planeta no solo está más caliente. Está, meteorológicamente, más inflamable.

Referencia de la noticia

Cong Yin et al. ,Increasing synchronicity of global extreme fire weather.Sci. Adv.12,eadx8813(2026).DOI:10.1126/sciadv.adx8813