Es posible que el tiempo transcurra de forma diferente en la mente de los animales

La percepción del tiempo en los animales puede depender de múltiples ventanas temporales que determinan cómo las especies procesan el movimiento, el sonido y la atención.

Los macacos rhesus presentan algunas ilusiones temporales que también se observan en los seres humanos, pero con una sincronización diferente.
Los macacos rhesus presentan algunas ilusiones temporales que también se observan en los seres humanos, pero con una sincronización diferente.

Es posible que las criaturas no humanas no experimenten el tiempo como más rápido o más lento de lo que lo perciben los humanos, sino a través de lo que los investigadores llaman el "paisaje temporal" de una especie: un conjunto de ventanas temporales que dan forma a las imágenes, los sonidos y los eventos a medida que se desarrollan.

Cómo experimentan el tiempo los seres no humanos

El marco conceptual del paisaje temporal va más allá de la idea de una única velocidad perceptiva, dividiendo la percepción del tiempo en los animales en procesos comprobables: cómo las especies unen momentos, revisan percepciones recientes, retienen información brevemente y cambian la atención a través de un mundo cambiante.

La investigación, publicada en Trends in Cognitive Sciences, se centra en la percepción en escalas de tiempo muy cortas, desde milisegundos hasta segundos; intervalos breves que pueden determinar si los eventos se fusionan en una sola percepción, se actualizan con información posterior, se retienen brevemente, se seleccionan mediante la atención o se mantienen como una interpretación estable.

Más allá de la visión rápida o lenta

Una medida común en la percepción animal es el umbral crítico de fusión del parpadeo: el punto en el que la luz parpadeante parece constante. Los humanos generalmente dejan de detectar el parpadeo alrededor de los 60 hercios, mientras que algunas aves e insectos pueden registrar cambios mucho más rápidos.

Algunas aves pueden detectar cambios visuales más rápidamente que los humanos, pero eso no significa que simplemente vean a cámara lenta.
Algunas aves pueden detectar cambios visuales más rápidamente que los humanos, pero eso no significa que simplemente vean a cámara lenta.

Esa diferencia ha fomentado la idea de que los animales con sistemas visuales rápidos, en esencia, ven el mundo a cámara lenta. Sin embargo, algunos investigadores creen que esta conclusión es exagerada. La sensibilidad al parpadeo revela parte del procesamiento visual, especialmente en la retina, pero no muestra cómo el cerebro organiza el movimiento, el sonido, la memoria o la atención a lo largo del tiempo.

El marco de la percepción temporal divide la percepción temporal en cinco ventanas. La ventana de sincronización describe cómo las señales sensoriales se integran en una sola percepción. La ventana de revisión muestra cómo la información posterior puede modificar la percepción de un evento anterior, mientras que la ventana de persistencia describe cuánto tiempo permanece el contenido perceptivo después de que un estímulo desaparece.

Las dos últimas ventanas se refieren a la atención y la estabilidad perceptiva. Una mide cómo se despliega, interrumpe o cambia la atención. La otra registra cuánto tiempo persiste una interpretación cuando un animal encuentra información ambigua o contradictoria.

Las ilusiones revelan la sincronización oculta

Las ilusiones temporales ofrecen a los científicos una forma de probar estas ventanas temporales en diferentes especies. Por ejemplo, en la ilusión de retardo de destello, un objeto que se muestra brevemente parece seguir a un objeto en movimiento, incluso cuando ambos están alineados. Tanto los humanos como los monos muestran este efecto, pero los monos parecen experimentar un desfase menor.

También revelan cómo la percepción puede cambiar después de que un evento haya ocurrido. En movimiento aparente, dos imágenes fijas mostradas en rápida sucesión pueden percibirse como un solo objeto que se mueve entre posiciones. Los humanos tienden a percibir este efecto en intervalos más cortos que los ratones, lo que sugiere que las especies difieren en cuánto tiempo se pueden vincular eventos separados en una sola percepción de movimiento.

El sonido demuestra otra capa de variación. Los humanos a veces pueden percibir un tono o textura como continuos incluso cuando el ruido los interrumpe brevemente. Las ardillas terrestres y los estorninos muestran un efecto de relleno similar, pero solo en intervalos mucho más cortos.

Si bien estas observaciones no revelan con exactitud lo que otro animal experimenta conscientemente, sí revelan que las especies difieren en las reglas de sincronización que utilizan sus sistemas nerviosos para ensamblar imágenes, sonidos y eventos en un flujo continuo.

El tiempo más allá del laboratorio

Este marco conceptual también puede ayudar a explicar el comportamiento animal en entornos naturales y, a su vez, respaldar los esfuerzos de conservación. Los rituales de cortejo, los encuentros entre depredadores y presas, las señales de advertencia y la coordinación grupal dependen de la sincronización. El brillante plumaje de un pavo real, el movimiento de sus franjas de alto contraste o la sucesión milimétrica de llamadas de insectos pueden interactuar con los límites temporales de la percepción.

Las exhibiciones de cortejo del pavo real pueden aprovechar las diferencias de sincronización entre el movimiento y la percepción visual.
Las exhibiciones de cortejo del pavo real pueden aprovechar las diferencias de sincronización entre el movimiento y la percepción visual.
Las mismas cuestiones de sincronización podrían afectar la forma en que los animales se enfrentan a los peligros creados por el ser humano.

Por ejemplo, si las aspas de las turbinas que giran a gran velocidad se difuminan de tal manera que dificultan su visión para algunas aves, la percepción específica de cada especie podría contribuir a diseños más seguros. Las señales de advertencia cerca de carreteras y vías férreas también podrían ser más efectivas si se adaptan a los patrones de atención de los animales, en lugar de basarse en suposiciones humanas sobre lo que se considera urgente.

Los sistemas de alerta para animales pueden resultar más eficaces si se diseñan teniendo en cuenta las características específicas de cada especie.
Los sistemas de alerta para animales pueden resultar más eficaces si se diseñan teniendo en cuenta las características específicas de cada especie.

La investigación aún deja interrogantes sobre cómo varían las percepciones temporales según los sentidos y si algunas especies poseen características temporales de la experiencia de las que carecen los humanos.

La idea central es más específica pero trascendental: la percepción animal no se rige por un único reloj biológico.

To better understand humans and nonhuman animals alike, future research may need to map the distinct timing rules that shape how different species perceive the world.

Para comprender mejor tanto a los seres humanos como a los animales no humanos, las investigaciones futuras deberán trazar un mapa de las distintas reglas temporales que dan forma a la manera en que las diferentes especies perciben el mundo.

Referencia de la noticia

Patterson, M.. (2026). Do animals perceive time differently from humans?.
Singhal I., Birch J., Seth A.. (2026). Timescapes of non-human experience.