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Fenómenos meteorológicos: ¿qué es un gustnado?

Aunque muchas veces se lo confunde con el tornado, este fenómeno menos conocido es bastante frecuente y ocurre asociado a las ráfagas de tormenta. Entrá, leé y conocelo.

El gustnado no está conectado con la nube como el tornado, y está asociado a las ráfagas de tormenta.

El tornado es uno de los fenómenos meteorológicos más extremos que se pueden desarrollar sobre la Tierra. Los más intensos, catalogados por la escala Fujita-Pearson con el grado F5, pueden superar los 420 km/h, desolar los sitios donde se desarrollan y causar numerosas pérdidas de vidas. No por nada se los conoce como “el pulgar de Dios”. Son tan famosos que hasta se han filmado películas totalmente dedicadas a ellos.

Pero no son el único fenómeno extremo asociado a las tormentas. Con mucho menos prensa, para muchas personas totalmente desconocidos, existen otros fenómenos que se pueden desarrollar asociados a tormentas intensas. Aunque pocos reportados, son muy comunes en llanuras como las de Estados Unidos o la gran llanura pampeana. Estamos haciendo referencia al gustnado.

Aunque es común que se confunda con un tornado, su génesis es muy diferente. El nombre es la contracción de dos palabras inglesas: gust y tornado, lo que se podría traducir como ráfagas tornádicas. Los gustnados tienen un poder de destrucción mucho menor que los tornados, pero sí pueden generar algunos destrozos. A diferencia de los tornados que están conectados con la nube, el gustando no tiene esa conexión porque su desarrollo está relacionado con la ráfaga de tormenta que se desarrolla por delante de la nube.

Menos intenso que los tornados

El gustnado se forma por delante de las ráfagas de tormenta, no en todos los casos, ya que se tienen que dar condiciones relacionadas con la temperatura y humedad presente en la masa de aire. Cuando el cumulunimbus asociado a la tormenta alcanza su madurez, las corrientes ascendentes en su seno ya no podrán soportar la masa de agua o granizo que se ha desarrollado. En ese momento se genera una fuerte corriente descendente que pega en el suelo arrastrando aire más frío desde el interior de la nube.

Esa corriente descendente al chocar contra el suelo se desplaza en todas direcciones, pero es en la dirección de movimiento de la nube donde alcanzará su mayor intensidad ya que a la velocidad descendente se suma justamente la velocidad con la que se está moviendo la nube .Y allí tenemos el frente de ráfagas tan común en tormentas intensas, que en algunos casos puede superar holgadamente los 100 km/h y generar daños importantes.

Si el contraste de temperatura y humedad de la descendente de la tormenta es muy marcada, el frente de ráfaga obligará a ascender violentamente al aire más cálido y húmedo que encontrará por delante. En ese caso la masa ascendente puede tener poder de rotación y levantará polvo y material desde el suelo. Desde lejos, un observador no experimentado podrá confundirlo con un tornado.

Se asocian a tormentas intensas

Los gustnados generalmente tienen un diámetro que puede oscilar entre los 10 y los 70 metros. El rasgo que lo identifica es el material del suelo que levanta a paso. En algunos casos las ráfagas asociadas pueden alcanzar los 130 km/h. Otro punto que los diferencia de los tornados es que su duración es mucho menos, pudiendo abarcar de pocos segundos a unos minutos. Comparativamente sus ráfagas son mucho menos intensas.

Otro aspecto que los diferencia está relacionado con el comportamiento de la presión atmosférica. En el centro de un tornado pueden darse valores extremadamente de presión atmosférica que ayudan a aumentar el daño generado por el viento y las corrientes ascendentes. Por su parte, las descendentes de tormentas que son precursoras de gustnados se hacen notar por un aumento temporario de la presión atmosférica relacionada con el peso de la masa de lluvia y granizo que baja de la nube e impacta contra el suelo.

Por último, sí es cierto que existe una conexión indirecta entre los gustnados y los tornados. En situaciones extremas asociadas a supercélulas, la secuencia de descendentes de tormenta y gustados sí pueden ser precursores de tornados al agilizar el potencial rotatorio que los genera cuando aire más seco entra en colisión con aire más húmedo. Por caso, aunque menos intenso que un tornado, el gustando es un fenómeno meteorológico que debe ser respetado, porque también tiene capacidad para lastimar o matar personas.