La amenaza que crece en el sur argentino: se duplicó la cantidad de perros asilvestrados y atacan a guanacos y zorros
Durante cinco años, cámaras trampa revelaron cómo los perros asilvestrados aumentaron en Tierra del Fuego y desplazaron a zorros nativos.

Los perros asilvestrados se están convirtiendo en una de las grandes amenazas para la fauna silvestre de Tierra del Fuego. Un estudio científico realizado durante cinco años evidenció que estas jaurías se reproducen, cazan y compiten con otros depredadores, además de ejercer cada vez más presión sobre especies nativas.
El trabajo de campo fue realizado en una estancia ganadera de 10.000 hectáreas ubicada en el ecotono conformado entre el bosque y la estepa fueguina. Para la investigación se utilizaron 21 cámaras trampa instaladas entre octubre de 2018 y noviembre de 2023.
Lo más llamativo -y preocupante- de esta investigación es la confirmación de un aumento de 226% en la cantidad perros asilvestrados (también conocidos como cimarrones). En ese periodo, las detecciones del zorro chilla disminuyeron considerablemente mientras que no se registró ningún zorro culpeo fueguino (considerado en peligro de extinción en Tierra del Fuego).
Cámaras trampa, clave para confirmar el avance de los perros
Los registros de imágenes pertenecen a 16 de las 21 cámaras y permitieron identificar 117 perros asilvestrados, algunos en soledad y otros en jaurías de hasta 9 integrantes. También se registraron 87 detecciones de cachorros.

Otro dato trascendental de esta investigación del CONICET y WCS Argentina tiene que ver con los parches de bosque. Y es que esos fragmentos de vegetación pueden funcionar como refugios para los animales al ofrecer protección, facilitar desplazamientos y proporcionar sitios adecuados para reproducirse.
En el diverso paisaje fueguino conviven bosques, pastizales, cursos de agua y zonas utilizadas para la producción ganadera; todas zonas que funcionan como corredores para los canes.
Cambian de horarios según la estación
Además, las cámaras trampa permitieron conocer los momentos de activos Durante buena parte del año, los perros mostraron un comportamiento predominantemente diurno.
Perros asilvestrados en Tierra del Fuego. Corriendo guanacos. A toda hora, todos los días. Estancia San Pablo. https://t.co/n40VIpT0Md
— Adrián Schiavini (@Schiavini_Ush) July 12, 2022
Pero en invierno, con jornadas mucho más cortas, los perros pasan a ser nocturnos y crepusculares.
Este cambio resulta toma una gran trascendencia ya que coincide con las variaciones de comportamiento de los guanacos, una de las especies afectadas por la presencia de los perros asilvestrados.
Guanacos heridos y persecuciones
Las cámaras permitieron documentar siete eventos de persecución de guanacos, mientras que otros siete ejemplares presentaban heridas de mordedura y daños importantes en los tejidos.

En ese sentido, los investigadores advierten que los guanacos evolucionaron frente a depredadores que cazan de manera solitaria (pumas o zorros), pero no cuentan con estrategias específicas para enfrentar a depredadores que atacan en jauría.
El zorro se hizo invisible
Mientras las detecciones de perros aumentaron 226 %, las del zorro chilla cayeron 66 % durante los cinco años. Los autores de la investigación plantean que los perros, al moverse en grupos y aprovechar recursos como carroña, tendrían ventajas frente a un depredador solitario como el zorro.

La peor parte se la lleva el zorro culpeo fueguino, el único cánido nativo grande de la isla. No fue registrado ni una sola vez durante el estudio.
La especie cuenta con menos de 2.500 individuos y presenta una baja variabilidad genética. Y la competencia con perros asilvestrados podría sumarse a otras amenazas que lo mantienen en peligro de conservación.
La producción ganadera, también amenazada
Los perros asilvestrados también representan una amenaza para la ganadería fueguina. En ese sentido, el estudio señala que la expansión de las áreas ganaderas afectadas por estos canes se ha concentrado especialmente en el ecotono bosque-estepa.

En ese sentido, los investigadores consideran que los perros asilvestrados están comenzando a ocupar el papel de depredador principal dentro de este ecosistema. Esto los convierte en la principal amenaza para la fauna silvestre, y también para los animales de producción.
En cuanto a soluciones, el estudio propone combinar educación ambiental, tenencia responsable, esterilización, adopción, cumplimiento de las normas y métodos de control y eliminación ética de los perros asilvestrados. A ello se suma, por supuesto, la necesidad de un monitoreo permanente.
Tierra del Fuego es, además, la única provincia que cuenta con una ley específica destinada al control de las poblaciones de perros asilvestrados. Sin embargo, la normativa todavía no está reglamentada ni implementada.