La edad de tus células: una nueva herramienta revela si envejeces más rápido que tus cumpleaños

Un nuevo estudio reveló que los relojes epigenéticos no miden exactamente lo mismo y que algunos podrían mejorar la predicción de enfermedades, fragilidad y mortalidad.

El objetivo del estudio es que se pueda estimar cómo está envejeciendo un organismo y anticipar determinadas enfermedades.
El objetivo del estudio es que se pueda estimar cómo está envejeciendo un organismo y anticipar determinadas enfermedades.

Dos personas pueden tener exactamente la misma edad cronológica y, sin embargo, presentar un estado de salud muy diferente. Una puede conservar una buena capacidad física y metabólica, mientras que la otra puede mostrar signos de un envejecimiento mucho más avanzado.

Para estudiar estas diferencias, los científicos utilizan los llamados relojes epigenéticos, herramientas que permiten estimar la edad biológica a partir de cambios químicos que ocurren sobre el ADN.

Un nuevo estudio liderado por investigadores de la USC Leonard Davis School of Gerontology, publicado en la revista npj Aging, logró avanzar en la comprensión de estas herramientas. Los científicos analizaron cinco de los relojes epigenéticos más utilizados y descubrieron que, pese a que todos buscan medir el envejecimiento biológico, cada uno parece reflejar procesos celulares diferentes.

¿Qué hay detrás de los relojes epigenéticos?

Estos relojes analizan principalmente la metilación del ADN, un mecanismo químico que no modifica la secuencia genética, pero puede alterar la actividad de determinados genes.

Estos cambios forman parte del epigenoma, el conjunto de mecanismos que regulan cómo funciona el material genético. Sus patrones pueden aportar información sobre el estado biológico de una persona y, en algunos casos, anticipar problemas de salud mejor que la edad cronológica.

Sin embargo, hasta ahora no estaba del todo claro por qué estas mediciones eran capaces de predecir determinados resultados relacionados con el envejecimiento.

Para responder esa pregunta, el equipo analizó muestras de sangre de 3.227 participantes del Health and Retirement Study de Estados Unidos. Además de estudiar la metilación del ADN, los investigadores analizaron la expresión de los genes, es decir, la actividad con la que las instrucciones contenidas en el ADN son copiadas en ARN y utilizadas para producir proteínas.

Cada reloj cuenta una parte de la historia

La comparación permitió identificar los procesos biológicos asociados con cada uno de los cinco relojes. Algunos estuvieron más relacionados con el equilibrio energético y el crecimiento celular, mientras que otros reflejaron la activación del sistema inmunitario o las señales inflamatorias.

Aunque las diferencias fueron importantes, también aparecieron elementos comunes. El sistema inmunitario, el metabolismo y la comunicación entre células estuvieron entre los procesos más vinculados con los distintos indicadores de envejecimiento.

Para estudiar estas diferencias, los científicos utilizan los llamados relojes epigenéticos.
Para estudiar estas diferencias, los científicos utilizan los llamados relojes epigenéticos.

Los investigadores también desarrollaron nuevas herramientas llamadas transcriptomic aging gene scores (TAGS), basadas en la expresión de genes relacionados con el envejecimiento.

Al combinar estos nuevos indicadores con los relojes epigenéticos, obtuvieron mejores resultados en varios casos. Los TAGS lograron predecir aspectos como la fragilidad, la velocidad al caminar, las enfermedades cardíacas, la diabetes, las enfermedades pulmonares y el riesgo de muerte.

Una herramienta con potencial para la medicina

Los resultados podrían ayudar a los científicos a elegir el reloj más adecuado según el proceso que quieran estudiar. Una herramienta podría ser más útil para investigar tratamientos dirigidos al sistema inmunitario, mientras que otra podría resultar más apropiada para analizar cambios relacionados con el metabolismo.

El estudio también permite comprender mejor qué ocurre detrás de estas mediciones. Al conectar los cambios químicos del ADN con la actividad de los genes, los investigadores comienzan a descifrar la llamada "caja negra" de los relojes del envejecimiento.

El objetivo, a futuro, es que estas herramientas permitan no solo estimar cuántos años tiene biológicamente una persona, sino también comprender cómo está envejeciendo su organismo y anticipar determinadas enfermedades.

Referencia de la noticia

Arpawong, T.E., Cole, S., Badhesha, H. et al.. (2026). How epigenetic clocks tick: unpacking the black box by deciphering biological pathways and transcriptomic signatures of accelerated aging.