Las olas de calor llegan cada vez antes: el verano extremo gana casi 9 días por década

Un estudio global revela que las olas de calor comienzan 3,29 días antes por década y terminan más tarde. Además, las primeras olas de la temporada están desarrollándose cada vez más rápido.

Con un planeta más caliente, las olas de calor son cada vez más frecuentes y extensas.
Con un planeta más caliente, las olas de calor son cada vez más frecuentes y extensas.

Durante décadas, el cambio de las olas de calor se midió principalmente por tres variables: cuántas ocurren, cuánto duran y qué temperaturas alcanzan. Pero una nueva investigación incorpora una dimensión especialmente importante para quienes deben anticiparse a estos episodios: el calendario del calor extremo también está cambiando.

Entre 1979 y 2023, la primera ola de calor del año se adelantó unos 15 días y la última se retrasó cerca de 24: la temporada potencial de calor extremo ganó alrededor de 39 días.


Un estudio publicado el 23 de septiembre en Nature Climate Change, liderado por Wenfang Xu y científicos de la Academia China de Ciencias, analizó las olas de calor terrestres de todo el planeta entre 1979 y 2023. El resultado muestra que la primera ola de calor del año se adelantó, en promedio, 3,29 ± 0,12 días por década.

Pero el cambio ocurre también en el otro extremo de la temporada. La última ola de calor aparece 5,41 días más tarde por década, de manera que el período anual en el que pueden producirse estos eventos se expandió 8,71 días por década. En los 45 años analizados, esto equivale aproximadamente a dos semanas de adelanto en el comienzo y 24 días de retraso en el final.

El calor extremo no solo llega antes: también se arma más rápido

La señal es prácticamente global. El 72 % de las tierras emergidas muestra una tendencia hacia un comienzo más temprano de las olas de calor, mientras que en el 79,6 % el final se desplaza hacia fechas posteriores. Más contundente todavía: en el 92,1 % de las áreas terrestres aumentó la duración de la temporada susceptible de registrar olas de calor.

Comportamiento de las anomalías de temperatura para el Observatorio Buenos Aires. Es importante destacar que el trabajo integra observaciones previas a la creación del observatorio. La anomalía se calcula contra la base de 1950-1981. Imagen: Berkeley Earth
Comportamiento de las anomalías de temperatura para el Observatorio Buenos Aires. Es importante destacar que el trabajo integra observaciones previas a la creación del observatorio. La anomalía se calcula contra la base de 1950-1981. Imagen: Berkeley Earth

Los investigadores de la Academia China de Ciencias estudiaron además algo que hasta ahora había recibido mucha menos atención: la velocidad con la que se desarrolla la primera ola de calor de la temporada. Para hacerlo clasificaron los episodios en desarrollo rápido, moderado o lento, considerando en qué momento del evento se alcanza el pico de temperatura.

Y allí aparece otro cambio importante. Entre 2001 y 2023 aumentó significativamente la proporción de primeras olas de calor de desarrollo rápido. En otras palabras, no solamente el primer episodio extremo puede sorprender más temprano en el calendario: también puede reducirse el intervalo entre el comienzo del calentamiento y el momento de mayor intensidad.

Casi 40 días más de temporada de olas de calor

La combinación de un inicio adelantado y un final retrasado tiene una consecuencia notable. Durante los 45 años estudiados, la temporada global de olas de calor se extendió aproximadamente 39 días. Los cambios fueron además más pronunciados en las regiones secas que en las húmedas, un dato especialmente relevante para zonas áridas y semiáridas.

Junio fue el mes más caluroso desde que hay registros en el oeste de Europa. Los meses posteriores sumaron olas de calor y valores extremos en gran parte del continente. Imagen: Copernicus
Junio fue el mes más caluroso desde que hay registros en el oeste de Europa. Los meses posteriores sumaron olas de calor y valores extremos en gran parte del continente. Imagen: Copernicus

La investigación también detectó consecuencias potenciales para la agricultura. Entre 2001 y 2023 aumentó entre 1,6 % y 13,3 % la proporción de áreas cultivadas expuestas a olas de calor durante etapas reproductivas críticas, como floración, para varios de los principales cultivos analizados. Una temporada más extensa también lleva el riesgo térmico hacia fases del desarrollo vegetal que anteriormente quedaban menos expuestas.

El problema trasciende al sector agrícola. La Organización Mundial de la Salud considera al calor extremo una amenaza creciente para la salud y señala los sistemas de alerta temprana como uno de los componentes centrales de los planes de acción frente al calor. Si el primer episodio extremo llega antes y alcanza rápidamente su máxima intensidad, el momento en que se activa la preparación pasa a ser tan importante como el valor de temperatura previsto.

Referencia de la noticia

Wenfang Xu, Donghai Wu, Philippe Ciais, Ying-Ping Wang, Mengtian Huang, Wenping Yuan, Juxiu Liu. Earlier and faster heatwave onset on land under a warming climate.