Lluvias extremas en las montañas, ¿cuánto pueden aumentar a medida que continúa el calentamiento global?

Alarmantes son las cifras que entrega un nuevo estudio respecto a este tipo de eventos meteorológicos extremos. Además, hay cadenas montañosas más vulnerables que otras alrededor de la Tierra.

ciudad y casas inundadas
El porcentaje de incremento de las precipitaciones líquidas en la cordillera asciende a las dos cifras.

Las proyecciones meteorológicas señalan que la intensidad de los eventos de precipitación extrema, aumente en un clima más cálido. Este escenario plantea un gran desafío para la sostenibilidad del agua en entornos naturales y construidos.

Las lluvias extremas son de particular importancia, debido a su desencadenamiento instantáneo de escorrentía y su relación con inundaciones, deslizamientos de tierra y erosión del suelo.

En vez de nieve, hasta 15% más de agua en las montañas

Para profundizar más en este tema, nos volcaremos a una investigación publicada recientemente en la revista científica Nature. El equipo científico identificó las regiones de gran altitud como "puntos críticos", los cuales son vulnerables al riesgo futuro de peligros relacionados con las lluvias extremas.

LLuvia en montaña
La regulación en las zonas de construcción y la limpieza de los caudales, son algunas de las medidas preventivas ante el aumento de lluvias en la cordillera.

"Una cuarta parte de la población mundial vive en regiones montañosas o aguas abajo de ellas, las cuales van a verse afectadas directamente por este riesgo", menciona Mohammed Ombadi, autor principal de la investigación. Sus resultados indican que la fracción de agua que caída en forma de nieve disminuye en las montañas, cayendo ahora como lluvia.

Nuestros hallazgos revelaron una relación lineal entre el nivel de calentamiento y el aumento de las precipitaciones extremas. Por ejemplo, 1 °C de calentamiento global provoca un 15% más de lluvia, mientras que 3 °C conduce a un incremento del 45% en las precipitaciones, menciona Ombadi.

Si bien, esta investigación se centra en las montañas del hemisferio norte, presenta resultados sumamente cercanos a los vividos a finales de junio en Chile y Argentina. En este aspecto, las que corren mayor riesgo de eventos de lluvias extremas son las cadenas montañosas del Pacífico de América del Norte, el Himalaya y las regiones de altitudes altas, como la Cordillera de Los Andes.

Un mínimo cambio ¡hace la gran diferencia!

Los investigadores siguen trabajando para comprender por qué las áreas recién mencionadas corren mayor riesgo que otras cadenas como las Montañas Rocosas o los Alpes. Hasta el momento, piensan que "las cadenas montañosas del Pacífico de América del Norte son más susceptibles al riesgo de lluvias extremas que otras, porque una parte significativa de las nevadas en esta región, generalmente, ocurre a temperaturas justo por debajo de los 0 °C".

Personas de emergencia en rescate inundación
La planificación preventiva es un camino sostenible, tanto para quienes se ven afectados por las lluvias en cordillera, como para quienes dejan sus hogares y se dirigen al lugar de la emergencia.

Es decir, un mínimo cambio en los termómetros puede generar grandes desastres. Se espera que otros expertos del clima integren en sus estudios la distinción entre precipitación líquida y sólida, con el objetivo de mejorar los resultados que entregan los modelos climáticos globales.

Se requieren planes sólidos de adaptación climática para aliviar el riesgo potencial de las lluvias extremas. Además, los resultados de la investigación otorgan un camino hacia la reducción de la incertidumbre del modelo aplicado, más aun cuando se aproxima un evento meteorológico que viene cargado de agua, en vez de nieve.

También se hace una invitación a los ingenieros civiles y a quienes estén a cargo de las planificaciones, para que utilicen los pronósticos meteorológicos con una mirada preventiva ante los eventos de lluvia extrema.