Un mapa completo del sistema nervioso de una mosca de la fruta desafía lo que sabemos sobre cómo funciona el cerebro
Los científicos han cartografiado todas y cada una de las conexiones neuronales del sistema nervioso central de la mosca de la fruta, y lo que han descubierto pone en tela de juicio una hipótesis arraigada desde hace tiempo sobre cómo el cerebro controla el cuerpo.

Una de las grandes incógnitas de la neurociencia es cómo se conectan las neuronas del cerebro y del cuerpo para producir el comportamiento; por ejemplo, cómo decide un animal caminar, volar, comer o reaccionar ante algo que ve.
Según los investigadores, las moscas de la fruta son útiles para este estudio porque su sistema nervioso solo tiene unas 160.000 neuronas, pero aun así pueden realizar tareas sorprendentemente complejas como orientarse, aprender, socializar y responder a señales sensoriales. Es esto, afirman, lo que las hace lo suficientemente manejables como para mapearlas de una manera que sería imposible con cualquier animal más grande.
Si bien un consorcio liderado por la Universidad de Princeton publicó en 2024 un mapa completo de todas las conexiones del cerebro de una mosca de la fruta, faltaba la otra mitad: el cordón nervioso. Este es el equivalente a la médula espinal de la mosca y controla las patas, las alas, la boca y otras partes del cuerpo. Ahora, un equipo liderado por la Facultad de Medicina de Harvard y Princeton ha añadido esa pieza que faltaba, creando el primer diagrama completo de la conexión cerebro-cuerpo del sistema nervioso central de cualquier animal. Y se sorprendieron con lo que encontraron.
Hallazgo sorprendente: se rige principalmente por circuitos locales
Lo que sorprendió a los científicos no fue el mapa en sí, sino lo que reveló sobre el funcionamiento del movimiento. Se asumía que el cerebro actuaba como un controlador central, decidiendo qué iba a hacer el animal y enviando instrucciones al resto del cuerpo. Pero el conectoma apuntaba a algo diferente.

Los investigadores descubrieron que el movimiento en las moscas de la fruta está gobernado principalmente por circuitos locales. Las neuronas que controlan una pata se comunican primero entre sí y luego se coordinan con los circuitos de las otras patas para producir algo parecido a caminar.
Según los investigadores, el mismo patrón se observó en los circuitos vinculados a las alas, la boca y otras extremidades. Estos circuitos locales también se conectan con los sistemas visual y endocrino, captando información adicional que influye en los acontecimientos, pero la clave reside en que el cerebro no está en la cima emitiendo órdenes como habían supuesto los investigadores.
"Nuestros hallazgos sugieren que el control de las acciones está altamente distribuido en módulos locales que se conectan y trabajan juntos de diferentes maneras", explicó Alexander Bates, coautor principal del estudio e investigador de Harvard.
El conectoma ya está disponible gratuitamente en línea y el equipo lo está comparando con el Proyecto Genoma Humano en términos de cuántas preguntas de investigación diferentes podría ayudar a responder en el futuro.
Los hallazgos más allá de las moscas de la fruta
¿Cuáles son los próximos pasos? Según los científicos, estos incluyen agregar datos sobre neuropéptidos (las pequeñas moléculas que las neuronas utilizan para comunicarse) e investigar si el mismo patrón de control distribuido aparece en ratones.
"Me sorprendería mucho que esto fuera exclusivo de la mosca", dijo la coautora principal Helen Yang. "No tenemos este nivel de resolución en otros animales, pero sabemos que tienen muchos de estos circuitos locales".
Los investigadores insinuaron que esto también podría tener implicaciones para la IA. El conectoma ofrece datos biológicos reales sobre cómo un sistema nervioso minúsculo produce comportamientos que ni siquiera los robots avanzados ni los agentes de IA pueden replicar, lo que, según varios investigadores, podría influir en el diseño de los sistemas artificiales.
"Algo que siempre me asombra es que esta pequeña mosca hace muchísimas cosas; ni siquiera nuestros mejores agentes de IA y robots pueden hacer todo lo que hace una mosca", añadió Yang.
"La inteligencia artificial podría aprender mucho de la organización del sistema nervioso."
Referencia de la noticia
Scientists mapped every neural connection in a fruit fly and found a surprise, published by Harvard Medical School, June 2026.