Una “nube” invisible en el borde del espacio desconcierta a los científicos y puede alterar las señales de radio
Una misión de la NASA permitió observar por primera vez una capa E esporádica desde varios puntos al mismo tiempo y reveló una estructura mucho más compleja de lo que se pensaba.

A unos 100 kilómetros sobre la superficie terrestre, en la ionosfera, pueden aparecer unas estructuras invisibles para el ojo humano pero capaces de alterar las comunicaciones por radio. Se conocen como capas E esporádicas y están formadas, en parte, por metales procedentes de meteoros que se desintegran al ingresar en la atmósfera.
El experimento, denominado Sporadic E Electrodynamics Demonstration (SpEED Demon), utilizó un cohete suborbital lanzado el 24 de agosto de 2022 desde las instalaciones Wallops de la NASA, en Virginia. Los resultados fueron publicados en el Journal of Geophysical Research: Space Physics por un equipo liderado por investigadores de la Universidad Aeronáutica Embry-Riddle.
Restos de meteoros que se convierten en “espejos” de radio
Las capas E esporádicas se forman en una región de la atmósfera donde los gases comienzan a ionizarse y convertirse en plasma. Cuando los meteoros se queman, dejan pequeñas cantidades de hierro, magnesio y otros metales que, bajo determinadas condiciones, pueden concentrarse y formar densas capas.

Estas estructuras actúan como enormes “espejos” para las ondas de radio. Las señales pueden rebotar inesperadamente hacia la superficie, provocando que transmisiones lejanas parezcan cercanas o que los radares detecten objetivos que en realidad no existen.
El fenómeno también puede introducir incertidumbre en sistemas de posicionamiento como el GPS, ya que las características del plasma presente en la ionosfera afectan la propagación de las señales.
Cinco puntos de observación revelaron una estructura inesperada
Hasta ahora, los científicos habían tenido dificultades para estudiar estas capas porque se encuentran demasiado altas para los globos meteorológicos y demasiado bajas para los satélites. Los cohetes sonda permitían atravesarlas, pero solo podían realizar mediciones a lo largo de una trayectoria.
SpEED Demon incorporó una novedad clave: una vez dentro de la capa, el cohete liberó cuatro pequeñas sondas que se alejaron del vehículo principal. Cada una realizó mediciones siguiendo su propia trayectoria. Junto con los instrumentos del cohete, los investigadores obtuvieron información simultánea en cinco puntos diferentes.

Los resultados mostraron que la capa no era una estructura uniforme y plana, como una especie de “panqueque” de partículas metálicas. Por el contrario, presentaba irregularidades y ondulaciones asociadas a los movimientos turbulentos de la atmósfera.
Durante el descenso, incluso se observaron dos máximos diferenciados en la concentración de plasma. Los investigadores creen que esta configuración podría estar relacionada con las inestabilidades de Kelvin-Helmholtz, un fenómeno que genera ondulaciones cuando distintas capas de aire se desplazan a velocidades diferentes.
Sin embargo, aclaran que esta explicación todavía no puede considerarse confirmada, porque durante el vuelo no se pudieron medir directamente los vientos y campos eléctricos locales.
Una nueva herramienta para comprender la ionosfera
La misión había sido concebida inicialmente para comprobar si era posible desplegar las sondas dentro de una capa E esporádica. El resultado positivo abrió la puerta a nuevos experimentos.
El equipo utilizó posteriormente una estrategia similar durante los eclipses solares de 2023 y 2024 para estudiar los cambios producidos en la atmósfera superior por la disminución repentina de la radiación solar. En junio de 2025, además, lanzó una misión sucesora, SEED, desde las Islas Marshall para analizar estas estructuras en latitudes más bajas.
Los científicos ya saben que las capas E esporádicas tienen cierta estacionalidad y aparecen con mayor frecuencia durante el verano local. Con las nuevas mediciones multipunto, esperan acercarse un poco más a responder una pregunta que lleva décadas abierta: cómo y por qué se forman estas gigantescas estructuras capaces de modificar las ondas de radio en el borde del espacio.
Referencia de la noticia
Diana J. Swanson et al.. (2026). High Latitude Thermosphere and Ionosphere Density Response to the May 2024 Geomagnetic Storm Observed by the LLITED CubeSat Mission.