Warming stripes: el calentamiento global ya rompió este famoso gráfico y tuvieron que agregar un rojo más oscuro
El gráfico que resume 175 años de temperaturas en franjas de color tuvo que sumar un rojo más oscuro: el récord de 2023 y 2024 se salió literalmente de la escala original. La OMM confirmó que 2024 fue el año más cálido medido y el primero en superar los 1,5 °C.

Cada 20 de junio, edificios, puentes, camisetas de fútbol y millones de pantallas en todo el mundo aparecen cubiertos por la misma imagen: una sucesión de franjas verticales que arrancan en tonos azules y terminan en un rojo intenso. Es el Show Your Stripes Day, y en 2026 llegó a su novena edición. No hay cifras, no hay ejes, no hay leyendas: solo color. Y, sin embargo, transmite una de las ideas más difíciles de comunicar de la ciencia climática.
Lo notable de las llamadas warming stripes, franjas del calentamiento, es que funcionan justamente porque renuncian a los números, tal como lo indica Earth.org. Cada franja representa un año, y su color dice si ese año estuvo por encima o por debajo del promedio histórico. Mirando la transición del azul al rojo, cualquiera entiende en dos segundos que el planeta se está calentando, sin necesidad de interpretar una sola curva.

Pero detrás de esa simpleza hay un dato incómodo. En los últimos años, el calentamiento fue tan marcado que el propio gráfico se quedó corto de colores y hubo que ampliar su escala. La historia de cómo y por qué ocurrió eso es, en realidad, la historia de la última década del clima.
Un gráfico sin números, pensado para entenderse de un vistazo
Las warming stripes fueron creadas por el climatólogo Ed Hawkins, profesor de la Universidad de Reading, en el Reino Unido, y científico vinculado al IPCC. Su objetivo era explícito: sacar el cambio climático de los informes técnicos y llevarlo a un lenguaje visual que no exigiera formación previa. La apuesta era que una imagen lograra lo que las tablas y los gráficos complejos no consiguen: que la gente sienta el dato, no solo que lo lea.

El diseño es deliberadamente austero. En el gráfico global, cada franja corresponde a un año y se compara con el promedio de temperatura del período 1961-2010. Los tonos azules señalan los años más fríos que ese promedio; los rojos, los más cálidos. La serie completa abarca desde 1850, cuando empiezan los registros instrumentales confiables a escala global, hasta el presente, de modo que el ojo recorre más de 170 años de un solo barrido.

El resultado es inconfundible: una franja que comienza fría y, al acercarse al presente, se vuelve cada vez más roja. La Organización Meteorológica Mundial, que utiliza estas imágenes en sus informes, las describe como una de las formas más efectivas de comunicar la realidad del calentamiento. Y la adopción lo confirma: las franjas aparecieron en camisetas deportivas, en fachadas de monumentos y hasta en publicaciones de divulgación masiva. Pocas visualizaciones científicas lograron semejante alcance cultural.
Cuando el récord se sale de la escala
El detalle que más dice sobre el momento que atravesamos es técnico, pero contundente. Cuando se diseñaron, las warming stripes tenían una escala de color pensada para el rango de temperaturas conocido hasta entonces. El problema es que los años recientes superaron ese rango. En enero de 2024, Hawkins explicó que las temperaturas de 2023 habían quedado, literalmente, fuera del extremo de la escala, y que había que sumar un rojo más oscuro para representarlas.

Lo que vino después fue todavía más extremo. La Organización Meteorológica Mundial confirmó que 2024 fue el año más cálido jamás registrado, según seis bases de datos internacionales, seguido por 2023 como segundo y 2025 como tercero. Además, 2024 fue el primer año calendario en superar el umbral de 1,5 °C respecto del nivel preindustrial, con alrededor de 1,60 °C de calentamiento, de acuerdo con los datos de Copernicus. Para terminar de dimensionarlo: los once años más cálidos desde 1850 son todos posteriores a 2015.
Esa aceleración es la que vuelve tan elocuente al gráfico. "No hace falta ser científico para entender el mensaje y sentir preocupación. La Tierra se está calentando, y el ritmo se acelera", resumió Hawkins en la edición 2026 de la campaña. Y acá aparece el ángulo que nos toca de cerca: las warming stripes no son solo un gráfico del planeta. En el sitio oficial de la campaña cualquiera puede generar las franjas de su propio país y región, incluida la Argentina y sus provincias, y comprobar que el mismo pasaje del azul al rojo se repite, prácticamente, en todas partes.