Escapada a San Juan: ¿cuáles son los 3 paisajes más espectaculares de la provincia?

Desde un territorio cuasi lunar hasta un desierto árido y arcilloso, pasando por un embalse de un tono turquesa imponente: dónde ir y por qué para descubrir lo mejor de su turismo.

Circuito de Mountain Bike en el Parque Provincial Ischigualasto
Circuito de Mountain Bike en el Parque Provincial Ischigualasto

Marcada por la presencia de la Cordillera de los Andes, desiertos que parecen de otro planeta y oasis inesperados entremedio, la provincia de San Juan reúne atractivos naturales capaces de quitar el aliento y redefinir el concepto de aventura.

Si bien sobresale con una geografía imponente a lo largo y ancho de su territorio y alberga innumerables rincones increíbles, existen tres paisajes locales que destacan por su espectacularidad, su singularidad y su magnetismo visual.

Parque Provincial Ischigualasto (o Valle de la Luna)

También identificado popularmente como el “Valle de la Luna” -porque visitarlo se siente literalmente como pisar suelo lunar o marciano-, se trata del paisaje más icónico de la provincia de San Juan, situado a unos 270 km de la capital provincial por la Ruta Nacional 40 y la Ruta Nacional 150.

Un Valle de la Luna en plena región de Cuyo | Foto: Parque Provincial Ischigualasto
Un Valle de la Luna en plena región de Cuyo | Foto: Parque Provincial Ischigualasto

Este destino debe su atractivo turístico nada más y nada menos que a la naturaleza: el viento y el agua han erosionado el terreno durante millones de años, creando geoformas arcillosas fascinantes. Algunas de ellas fueron bautizadas como El Hongo, El Submarino o La Cancha de Bochas, atendiendo a metáforas sobre su fisonomía.

Su valor geológico y paleontológico es tal que fue declarado Área Protegida por el Gobierno de la Provincia de San Juan en 1971, lo que con posterioridad fue confirmado con la Declaración de Patrimonio de la Humanidad realizado por la UNESCO en noviembre del año 2000.

¿Por qué visitarlo? Sus acantilados de color rojo intenso contrastan fuertemente con las llanuras grises y blanquecinas, ofreciendo un espectáculo visual impresionante, especialmente durante el atardecer o en las noches de luna llena.

En cuanto a circuitos disponibles para explorar, recorrer y disfrutar del Parque Provincial Ischigualasto, destacan las siguientes propuestas:

  • Circuito diurno tradicional: son 40 kilómetros de recorrido en donde están previstos cinco puntos de detención (estaciones) para apreciar curiosidades absolutas de la naturaleza y en donde la intervención de la mano del hombre se encuentra totalmente ausente.
  • Circuito con luna llena: se realiza solamente 4 noches por mes teniendo como parámetro el día de cambio de fase lunar, es decir, dos noches previas y la noche posterior al cambio de fase a luna llena. Consiste en una caminata sobre las grisáceas areniscas claras, en compañía de la luz de la luna llena: una experiencia exclusiva que solo se puede vivir en Ischigualasto.
  • Circuito Río Salado: se trata de una excursión de senderismo que comienza desde el estacionamiento, dispuesto para ello y al cual se accede en vehículos desde el ingreso al parque tras recorrer aproximadamente 10 km. La misma se realiza por el lecho seco del Río Salado, en un recorrido que permite ver las diferentes formaciones geológicas en un marco de singular belleza y contrastes como lo es el Parque Ischigualasto.
  • Circuito de Mountain Bike: permite recorrer un área del Parque poco conocida, para maravillarse de las figuras y colores del lugar, como así también de la flora y fauna de Ischigualasto. El circuito es de 12 km y se realiza con guía local. El Parque cuenta con bicicletas especialmente acondicionadas para este terreno, las cuales son ofrecidas al turista que desee aprovechar esta experiencia.
  • Circuito Caminata al Cerro Morado: permite ascender a la cima del Cerro Morado, la altura más elevada del Parque (1.800 msnm), y admirar una vista panorámica con una multiplicidad de colores disponibles. La duración del recorrido es de aproximadamente tres horas encontrándose en ese lapso de tiempo la permanencia en la cima. Durante el ascenso se puede conocer la flora autóctona como así también la fauna.

El Barreal Blanco (Pampa del Leoncito)

Ubicado en el departamento de Calingasta, a los pies de la precordillera y con la imponente Cordillera de los Andes de fondo, se encuentra esta gigantesca planicie de tierra arcillosa y seca.

Barreal Blanco
Barreal Blanco

Esta es una ubicación que también deslumbra por su atractivo visual: se trata del fondo de un antiguo lago que se secó hace miles de años, dejando una superficie perfectamente lisa y agrietada que se extiende por unos 12 kilómetros de largo.

¿Por qué visitarlo? La inmensidad blanca, la absoluta falta de vegetación y las cumbres nevadas del fondo (como el Mercedario) crean en este lugar una atmósfera minimalista y surrealista.

A la ausencia de obstáculos se suma la presencia de un viento que sopla frecuentemente con fuerza, convirtiendo a este lugar en la meca mundial del carrovelismo.

Dato viajero: La zona de Barreal (cerca del Barreal Blanco) cuenta con uno de los cielos más limpios y diáfanos del mundo, por lo que la visita al Parque Nacional El Leoncito (34 km) para hacer astroturismo es un complemento más que perfecto para este viaje.

Dique Cuesta del Viento

Ubicado en Rodeo, en el departamento de Iglesia y a unos 180 km de la capital provincial por la Ruta Nacional 149 y la Ruta Nacional 40, este paisaje combina la aridez extrema del desierto sanjuanino con el azul turquesa de un inmenso espejo de agua artificial.

Dique Cuesta del Viento | Foto: Gobierno de San Juan
Dique Cuesta del Viento | Foto: Gobierno de San Juan

A diferencia del paisaje mencionado anteriormente, lo que hace espectacular a la Cuesta del Viento es su fuerte contraste geográfico: las montañas áridas, erosionadas y de tonos rojizos y marrones rodean un agua de una tonalidad caribeña.

¿Por qué visitarlo? Este embalse es conocido por ser un destino ideal para actividades de aventura como windsurf, kitesurf, kayak y pesca deportiva.

Cuesta del Viento debe a un fenómeno climático local: casi todos los días a partir del mediodía se desatan vientos térmicos que superan los 80 km/h, levantando un oleaje imponente que atrae a amantes del windsurf y el kitesurf de todo el planeta.