Turismo y Semana Santa: 7 lugares de Argentina para conocer y vivir el Vía Crucis en contacto con la naturaleza

Siete opciones de trekking al aire libre para completar el Vía Crucis y disfrutar la Semana Santa en Argentina de una manera distinta.

En todo el país, distintas ciudades ofrecen alternativas para combinar el turismo con la relfexión y la religión en Semana Santa. Foto: Municipalidad de Tupungato.
En todo el país, distintas ciudades ofrecen alternativas para combinar el turismo con la relfexión y la religión en Semana Santa. Foto: Municipalidad de Tupungato.

La Semana Santa en Argentina combina tradición, turismo y una búsqueda muy humana: caminar, detenerse y mirar hacia adentro. Y entre tantos paisajes posibles, el país ofrece alternativas de trekking y caminatas para completar Vía Crucis, que van desde senderos entre montañas patagónicas hasta ascensos en silencio frente a viñedos mendocinos.

Son recorridos que mezclan fe, cultura, naturaleza y, sobre todo, experiencias que quedan en el cuerpo. Ideales para esta Semana Santa y una escapada que permita combinar descanso con espiritualidad y reflexión.

A continuación, siete destinos ideales para viajar estos días y vivir el Vía Crucis de una manera distinta en Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Patagonia, Norte, San Luis y Misiones.

Monte Calvario (Tandil, Buenos Aires): uno de los Vía Crucis más emblemáticos del país

Tandil es uno de los puntos más fuertes del turismo religioso argentino. Y el Monte Calvario, inaugurado en 1943, es una de las representaciones más importantes de América del Sur y que cada Semana Santa convoca a miles de visitantes.

En Monte Calvario (Tandil) cada Semana Santa tiene lugar uno de los Vía Crucis más concurridos de Argentina. Foto: Municipalidad de Tandil
En Monte Calvario (Tandil) cada Semana Santa tiene lugar uno de los Vía Crucis más concurridos de Argentina. Foto: Municipalidad de Tandil

El recorrido atraviesa un sendero arbolado donde se levantan las 14 estaciones.

No es un ascenso exigente, pero sí invita a bajar el ritmo. Arriba, la monumental imagen de Cristo preside el valle tandilense y regala un momento de pausa total.

Cerro de la Cruz (Carlos Paz, Córdoba): el ascenso clásico de las Sierras

En pleno Valle de Punilla, el Cerro de la Cruz ofrece un sendero de 2 kilómetros, serpenteante entre piedras y jarillas. Tiene un nivel de exigencia moderado, con vistas cada vez más amplias del siempre imponente lago San Roque.

Tras un recorrido de 1,33 km hacia la cumbre de un cerro, el Vía Crucis de Tupungato (Mendoza) llega a una escultura de Cristo de 28 metros. Foto: Municipalidad de Tupungato.
Tras un recorrido de 1,33 km hacia la cumbre de un cerro, el Vía Crucis de Tupungato (Mendoza) llega a una escultura de Cristo de 28 metros. Foto: Municipalidad de Tupungato.

En Semana Santa, la caminata en este paraje de Carlos Paz se llena de velas, familias, misas al aire libre y una energía serrana muy especial.

Cristo Rey del Valle (Tupungato, Mendoza): un Vía Crucis entre viñedos y montaña

El ascenso al Cristo Rey del Valle, en pleno Valle de Uco (zona cordillerana y vitivinícola de Mendoza por excelencia), es uno de los Vía Crucis más hermosos del país.

El recorrido de 1,33 km comienza entre olivos y flora autóctona y sube hasta una escultura de 28 metros con los brazos abiertos hacia la cordillera.

El Vía Crucis en Los Cerrillos (Tupungato) se realiza en un paisaje coronado por viñedos y montañas- Foto: Municipalidad de Tupungato.
El Vía Crucis en Los Cerrillos (Tupungato) se realiza en un paisaje coronado por viñedos y montañas- Foto: Municipalidad de Tupungato.

En Semana Santa, la procesión reúne a cientos de visitantes que avanzan al atardecer, con el sol hundiéndose detrás del cordón del Plata.

Vía Christi (Junín de los Andes, Neuquén): arte, cultura mapuche y un sendero inolvidable

El Vía Christi es un parque escultórico de más de 2 kilómetros, donde la cosmovisión mapuche convive con la fe cristiana. La subida al cerro Huechulafquen atraviesa estaciones que mezclan obras esculpidas entre piedra, hierro y madera, con el volcán Lanín custodiando el camino.

Es uno de los recorridos más visitados en la Patagonia durante Semana Santa y una experiencia espiritual y artística única.

Cerro San Bernardo (Salta) un Vía Crucis norteño para mirar la ciudad desde lo más alto

El ascenso al Cerro San Bernardo es una tradición que se renueva cada año. Peregrinos y turistas suben la escalinata que marca las estaciones hasta alcanzar la cima, desde donde se domina toda Salta y el Valle de Lerma.

El tradicional Via Crucis en el Cerro San Bernardo (Salta) culmina con una imponente panorámica de la ciudad de Salta y el Valle de Lerma desde lo alto. Foto: Turismo Salta
El tradicional Via Crucis en el Cerro San Bernardo (Salta) culmina con una imponente panorámica de la ciudad de Salta y el Valle de Lerma desde lo alto. Foto: Turismo Salta

Un recorrido urbano, sencillo y profundamente tradicional, ideal para quienes visiten el Norte Argentino en estos días.

Villa de la Quebrada (San Luis): un Vía Crucis multitudinario y de profunda devoción

Cada Semana Santa, Villa de la Quebrada (San Luis) se transforma en uno de los destinos religiosos más convocantes del país. El Vía Crucis asciende por los cerros hasta el imponente Cristo de la Quebrada, punto central de peregrinación cuyana.

En el Cristo de la Quebrada (San Luis), cada Semana Santa se celebra el Vía Crucis en las alturas. Foto: ANSL
En el Cristo de la Quebrada (San Luis), cada Semana Santa se celebra el Vía Crucis en las alturas. Foto: ANSL

Las estaciones están distribuidas entre jarillas, talas y piedras rojizas. El clima es seco, el silencio es penetrante y el flujo de peregrinos, constante. Es un recorrido que mezcla fe popular, naturaleza serrana y una identidad profundamente puntana.

Posadas – Santa Ana (Misiones): una caminata entre selva, historia y ruinas jesuíticas

En Misiones, uno de los recorridos más emotivos une Posadas con Santa Ana, en un Vía Crucis que atraviesa sectores de selva, pequeñas capillas y zonas cercanas a las ruinas jesuitas.

Es una caminata suave, verde, húmeda y llena de aroma a tierra colorada.

En el Parque de la Cruz (Misiones), el Vía Crucis recorre la selva misionera y las ruinas jesuitas. Foto: Turismo de Misiones
En el Parque de la Cruz (Misiones), el Vía Crucis recorre la selva misionera y las ruinas jesuitas. Foto: Turismo de Misiones

Las estaciones, simples y rodeadas de vegetación, proponen un clima distinto al de cualquier otro destino, más íntimo, sensorial y ligado a la selva misionera.

Un viaje distinto, interior y exterior

Cada uno de estos Vía Crucis ofrece algo único: paisaje, introspección, arte, historia o cultura. Y todos comparten lo mismo: la posibilidad de caminar con calma, en silencio, mirando alrededor pero también hacia adentro.