Un laberinto natural de cipreses a 70 km de Buenos Aires: la escapada bonaerense perfecta para un fin de semana

Una 'joyita' oculta del turismo rural que todavía no entró en el radar del turismo masivo: cómo visitar el atractivo que combina el diseño de los clásicos jardines europeos con la inmensidad del campo argentino.

Un laberinto natural de cipreses a 70 km de Buenos Aires: dónde y cómo visitarlo.
Un laberinto natural de cipreses a 70 km de Buenos Aires: dónde y cómo visitarlo.

Es uno de los mayores atractivos y "joyitas" ocultas del turismo rural de la provincia de Buenos Aires, posicionándose como un gran plan, fotogénico y divertido para romper la rutina del fin de semana en familia y a pocos kilómetros de la Capital Federal.

Se trata de un laberinto formado por 1.270 cipreses, alineados a la perfección gracias al diseño a cargo de un matrimonio anglo-argentino, nada más y nada menos que los dueños de la estancia Puesto Viejo. Su fisonomía emula a la perfección el diseño británico, consolidando un laberinto vivo de un impacto visual único en la provincia.

Según han indicado, es una réplica exacta del famoso laberinto del Castillo de Leeds, que trae la imponente mística de los jardines ingleses al corazón de la pampa húmeda.

En cuanto a dimensiones, la superficie de esta atracción natural ocupa un área de unos 2.500 metros cuadrados, que se luce con senderos que tienen aproximadamente 1.300 metros de recorridos y pasillos intrincados llenos de curvas y contracurvas.

El laberinto en números: 1.270 cipreses, 2.700 metros cuadrados de superficie y 1.300 metros de recorridos y pasillos intrincados.
El laberinto en números: 1.270 cipreses, 2.700 metros cuadrados de superficie y 1.300 metros de recorridos y pasillos intrincados.

Su altura también es admirable: las paredes verdes superan los 2 metros de altura, por lo que una vez adentro se pierde total noción de lo que hay afuera: espiar por encima de los arbustos es casi imposible, lo que le suma adrenalina y misterio al juego.

¿La mejor parte? Parece que aún no está registrado en el radar del turismo de masas y es óptimo para quienes quieran vivir una experiencia singular en un entorno tranquilo como el interior bonaerense.

¿Cómo llegar a Puesto Viejo en Cañuelas?

El laberinto no funciona de manera independiente, como podría ser un parque temático público o experiencia municipal, sino que está dentro del predio de la estancia Puesto Viejo, una locación de más de 100 hectáreas en Cañuelas que combina el confort de primer nivel con la tradición del campo argentino y el polo.

Para llegar a este rincón del interior bonaerense hay que dirigirse hacia la Ruta Provincial 6 (Km 82), a poco más de una hora de Capital Federal o La Plata.

Puesto Viejo en Cañuelas
Puesto Viejo en Cañuelas

Luego, para poder recorrer el laberinto se requiere ingresar a Puesto Viejo a través de algunas de sus propuestas:

  • Pasar un Día de Campo (que incluye almuerzo, merienda, cabalgatas y uso de las instalaciones).
  • Almorzar los domingos en su Club House / Restaurante.
  • Hospedarse en su hotel boutique o vivir la experiencia de su Glamping (domos de lujo en medio del campo).

A tener en cuenta: para cualquiera de las actividades (incluso para ir a almorzar el domingo al restaurante o pasar el Día de Campo), es obligatorio reservar con anticipación a través de su web o canales de atención, ya que los cupos diarios son limitados para mantener la tranquilidad del lugar.

¿Qué más hay para hacer en Cañuelas?

Cañuelas se convirtió en uno de los grandes polos del turismo de cercanía de la provincia de Buenos Aires: su fuerte está en combinar la historia, la tranquilidad rural y una gastronomía impresionante.

Además de visitar Puesto Viejo, para quienes tengan interés en ir a pasar el día o un fin de semana completo, hay otras experiencias y alternativas que vale la pena descubrir.

Uribelarrea

Es un imperdible "pueblo de película" a solo 15 kilómetros de la ciudad de Cañuelas. "Uribe", como le dicen todos, es un pueblito antiguo con calles de tierra, diagonales y casonas de ladrillo a la vista que parece detenido en el 1900.

Uribelarrea, un pueblo rural y polo gastronómico para conocer a 15 km de Cañuelas.
Uribelarrea, un pueblo rural y polo gastronómico para conocer a 15 km de Cañuelas.

En los últimos años se ha desarrollado como un polo gastronómico de tradición y es una locura lo bien que se come: hay desde auténticas pulperías y almacenes de ramos generales del siglo XIX como El Palenque (famoso por sus asados y empanadas) o Pueblo Escondido (una charcutería artesanal que hace unos fiambres y embutidos de locos), hasta patios cerveceros como La Uribeña para tomar birra artesanal y comer picadas gigantes.

Turismo de "productores locales"

Cañuelas es un partido bonaerense históricamente famoso por ser tierra láctea y de campo. Hay varios paseos imperdibles para ir a comprar cosas ricas directamente de origen:

  • La Escuela Agrotécnica Salesiana Don Bosco, distinguida por ser la primera escuela agrotécnica de Sudamérica. Se puede visitar su proveeduría para comprar el famosísimo dulce de leche Don Bosco (para muchos, de los mejores del país), quesos, embutidos y mermeladas hechos por los alumnos.
  • El Tambo Caprino Valle de Goñi es otro espacio imperdible y auténticamente local: un lugar hermoso especializado en la cría de cabras. Tienen una casa de té donde se pueden probar tortas caseras, conocer a los cabritos y comprar quesos y dulce de leche elaborados 100% con leche de cabra.
  • La Finca Don Atilio, una bodega de vinos pionera de la provincia de Buenos Aires que tiene lugar en el paraje La Noria. Acá es posible hacer una visita guiada por sus viñas de Syrah, Tannat y Pinot Noir, y hacer una degustación con picada.

MuseoCampo Cañuelas

Se trata del primer museo a cielo abierto de Argentina: 35 hectáreas de arte, naturaleza y paisajismo que resultan de un proyecto diseñado y ejecutado por la Fundación Tres Pinos, una organización sin fines de lucro creada en el año 2006 para generar y desarrollar actividades artísticas y culturales.

El espacio propone una visita guiada a través del parque escultórico con obras de gran formato, las muestras itinerantes (Colección Fundación Tres Pinos, Stoppani-Legavre y residencias de arte) y un recorrido exclusivo por la guarda y departamento técnico de la fundación, donde se conservan las obras de la Fundación.

También se puede hacer uso libre de los jardines caracterizados por un meticuloso diseño de paisaje respetando la flora nativa. Para el almuerzo, el museo cuenta con varios espacios gastronómicos para disfrutar el día comiendo algo rico: alfajores artesanales, parrillada de campo y platos criollos.

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