Cinco plantas que aman la sombra y pueden vivir felices en interiores con poca luz

Resistentes, decorativas y fáciles de cuidar, estas especies prosperan con poca luz y son perfectas para departamentos o ambientes poco luminosos.

Muchas plantas que hoy se cultivan en interiores evolucionaron bajo la sombra de árboles en selvas tropicales. Por eso toleran bien la poca luz y se adaptan a ambientes interiores.
Muchas plantas que hoy se cultivan en interiores evolucionaron bajo la sombra de árboles en selvas tropicales. Por eso toleran bien la poca luz y se adaptan a ambientes interiores.

Hay casas luminosas, con ventanas enormes y sol entrando en todo su esplendor. Y hay otras donde la luz llega tímida, filtrada o directamente escasa. En esos ambientes muchas plantas sufren, pero otras, en cambio, se sienten como en casa.

No es casualidad: varias especies que hoy usamos como ornamentales crecieron durante miles de años en el sotobosque de selvas tropicales, protegidas por árboles altos que filtraban la luz.

Por eso toleran -e incluso prefieren- los rincones de interior donde el sol directo casi no aparece. Estas son cinco de las más resistentes y decorativas para tener en esos rincones difíciles de decorar.

1- Lirio de la paz (Spathiphyllum)

    Elegante y muy popular en interiores, el lirio de la paz combina hojas verdes oscuras y brillantes con flores blancas que parecen pequeñas velas. En realidad, esas “flores” son brácteas que rodean una inflorescencia central.

    El lirio de la paz combina hojas verdes intensas con flores blancas y puede florecer incluso en interiores con poca luz.
    El lirio de la paz combina hojas verdes intensas con flores blancas y puede florecer incluso en interiores con poca luz.

    Crece bien con luz indirecta o en ambientes bastante sombreados. El sol pleno quema sus hojas. Necesita sustrato liviano, húmedo pero no encharcado. Por ejemplo, una mezcla de tierra universal, perlita y algo de materia orgánica. Lo ideal es regar cuando la capa superior de la tierra empieza a secarse.

    Suele florecer en primavera y verano, aunque en interiores con luz más abundante puede repetir floraciones durante el año.

    2- Zamioculca (Zamioculcas zamiifolia)

    Si existiera un ranking de plantas resistentes, la zamioculca estaría entre las primeras. Sus hojas brillantes y carnosas almacenan agua, lo que le permite soportar períodos de sequía y ambientes poco iluminados.

    Resistente y muy tolerante a la falta de luz, la zamioculca es una de las plantas más fáciles de mantener en interiores.
    Resistente y muy tolerante a la falta de luz, la zamioculca es una de las plantas más fáciles de mantener en interiores.

    Tolera muy bien la sombra y la luz indirecta. Incluso puede vivir feliz lejos de ventanas. El riego debe ser moderado. Conviene esperar a que el sustrato esté bastante seco antes de volver a regar. El exceso de agua es su principal enemigo.

    El sustrato debe tener buen drenaje, similar al que se usa para suculentas.

    Su crecimiento es lento pero constante. No tiene una floración ornamental destacada, pero cautiva principalmente por su follaje.

    3- Costilla de Adán (Monstera deliciosa)

    Con sus hojas grandes y recortadas, la monstera se convirtió en una de las plantas de interior más buscadas de los últimos años. En su ambiente natural -las selvas húmedas- se extiende y trepa por los troncos de los árboles.

    Con sus hojas grandes y recortadas, la monstera aporta un efecto selvático y crece bien con luz indirecta.
    Con sus hojas grandes y recortadas, la monstera aporta un efecto selvático y crece bien con luz indirecta.

    Prefiere luz brillante pero indirecta. Tolera la semisombra, pero así es probable que crezca mas lentamente. En el exterior tropical produce frutos comestibles, pero en interiores raramente florece.

    El riego debe ser moderado y regular. La tierra debe mantenerse ligeramente húmeda, pero siempre con buen drenaje. El sustrato debe ser liviano y aireado, con mezcla de tierra, compost y perlita o corteza.

    4- Helecho (Nephrolepis y otras especies)

    Los helechos son clásicos de interiores y balcones protegidos. Sus frondas delicadas aportan un aire fresco y natural, ideal para ambientes donde otras plantas no prosperan.

    Los helechos son clásicos de interiores sombreados y prosperan en ambientes húmedos, sin exposición al sol directo.
    Los helechos son clásicos de interiores sombreados y prosperan en ambientes húmedos, sin exposición al sol directo.

    Soporta muy bien la sombra o semisombra. De hecho, la luz directa los deshidrata rápidamente. El riego debe ser frecuente. El sustrato debe mantenerse siempre ligeramente húmedo, sin secarse por completo.

    Los helechos no florecen ni producen semillas visibles; se reproducen por esporas. Su desarrollo es más activo en primavera y verano.

    5- Begonia

    Hay una enorme variedad de formas y colores de begonias. Algunas se prefieren por sus flores y otras por su follaje, que puede ser plateado, rojizo o moteado.

    Muchas variedades florecen desde primavera hasta comienzos de otoño si tienen temperatura estable y buena iluminación.

    Las begonias se destacan por su follaje decorativo y sus flores delicadas. Crecen bien en interiores luminosos, pero sin sol directo.
    Las begonias se destacan por su follaje decorativo y sus flores delicadas. Crecen bien en interiores luminosos, pero sin sol directo.

    Prefiere la luz indirecta o ambientes luminosos sin sol directo. El riego debe ser moderado y siempre evitando mojar las hojas. La planta está pidiendo agua cuando la tierra se seca en la superficie.

    El sustrato debe ser liviano y con buen drenaje, con una generosa proporción de materia orgánica.

    Aunque suelen llamarse “plantas de sombra”, ninguna vive en oscuridad total. Incluso las más resistentes necesitan algo de luz ambiental para crecer.

    La buena noticia es que, con la especie adecuada, hasta el rincón más sombrío de la casa puede transformarse en un pequeño oasis verde.