Cómo reproducir potus en agua: todos los pasos que necesitás saber
El potus es una de las plantas que menor cuidado demandan y de las más simples de reproducir en agua. Aún así, tiene sus secretos.

Aunque asome como una de esas plantas de más simple mantenimiento y resistente a cualquier adversidad, el potus (Epipremnum aureum) tiene sus secretos. De esos que resultan cruciales para estirar su vida y optimizar su funciones.
Y es que si bien el potus es una planta resistente a olvidos y se adapta a cualquier espacio -sumado a que se reproduce con una impactante facilidad, aún en manos por demás descuidadas-, hay trucos y técnicas para reproducirlo en el agua. ¡Y son por demás efectivas!
Sólo necesitas un frasco, buena luz y, por sobre todas las cosas, armarte de paciencia. Porque saber esperar es clave, más si se trata de obtener nuevas plantas "nacidas" de una ya existente.
Esqueje: qué es y por qué el potus es perfecto para este método
Para comenzar, resulta indispensable definir qué es un esqueje. Se trata del fragmento de una planta -por lo general, un tallo- que, al colocarse en agua o en tierra, desarrolla raíces propias y se transforma en una nueva planta independiente. De entre todas las plantas, el potus es ideal para reproducirse por medio de esquejes.
Porque el potus tiene nudos bien definidos -aquellos de donde brotan raíces con facilidad-, sumado a que "enraíza" rápido, aun sin condiciones ideales. La resiliencia de esta planta la lleva a tolera errores comunes. Todo ello convierten al potus en una "planta escuela" para aprender a reproducir sin mayores complicaciones.
Cómo reproducir potus en el agua: paso a paso
Elegir un tallo adecuado
Lo primero que hay que hacer es observar, inspeccionar detenidamente a la "planta madre". En ese sentido, lo conveniente es elegir un tallo sano, firme y con hojas verdes, sin manchas.

Resulta fundamental, además, que tenga al menos un nudo visible (de allí surgirán las raíces). Un dato para reconocer al nudo: se presenta como una pequeña protuberancia en el tallo, por lo general cerca del nacimiento de una hoja.
Cortar correctamente
Lo recomendado es recurrir a una tijera o cuchillo limpio. El corte debe hacerse exactamente por debajo del nudo. En ese sentido, el tamaño ideal del esqueje ronda entre los 10 y 15 centímetros.
Si el tallo tiene muchas hojas, es recomendable retirar las inferiores para evitar que queden sumergidas y se pudran en el agua.
Dejar el esqueje en agua
Incluso antes de hacer el corte desde el tallo es recomendable ya tener elegido un vaso, frasco o botella de vidrio para dejar allí el esqueje, siempre dejando el nudo sumergido y con las hojas fuera del agua.

Elegir un recipiente transparente ayuda, dado que permite observar el crecimiento de las raíces y seguir todo el proceso.
Situar el recipiente con el esqueje en un buen sitio
Se recomienda dejar el recipiente en una locación con buena luz natural, aunque evitando que le de el sol directo (ello favorece a la formación de raíces fuertes y sanas).
Hay que intentar evitar espacios con marcadas corrientes de aire o bruscos cambios de temperatura.
Hacer recambio de agua
Un tip indispensable para prevenir hongos, bacterias y malos olores es renovar el agua del recipiente entre cada tres y cinco días.
Se recomienda, además, utilizar agua a temperatura ambiente y, de ser posible, dejarla reposar algunas horas antes de colocar allí el esqueje.
Cuánto tarda el potus en echar raíces
Aunque el tiempo que demore el potus en echar raíces puede llegar a variar según diversos factores (época del año, temperatura y luz), por lo general el proceso suele ser rápido.

Ya en el transcurso de la primera semana es posible que aparezcan las raíces iniciales. En tanto, entre la segunda y tercera semana, estas raíces ya crecen y se fortalecen.
Pasado un mes, y de no mediar inconvenientes. el esqueje debería estar en condiciones de pasar a tierra.
Cómo pasar el potus a una maceta y cuándo hacerlo
Para concretar el trasplante del potus desde el recipiente de agua hacia una maceta lo ideal es hacerlo en el momento en que las raíces miden, al menos, cinco centímetros y se ven blancas, firmes y saludables.

Es clave elegir una maceta con buen drenaje, así como también un sustrato suelto y aireado. Una vez que se procede a plantar, se recomienda regar bien y ubicar la planta en un lugar protegido, al menos durante los primeros días para facilitar la adaptación.
Un secreto que pocos conocen es que el potus puede crecer de forma permanente en agua, por lo que no es indispensable el trasplante a una maceta.
En caso de que alguien decida dejar el potus en el recipiente con agua, hay que tener en cuenta que es crucial cambiar el agua con frecuencia, limpiar el recipiente periódicamente y agregar fertilizante líquido (muy diluido y una vez al mes, para aportar nutrientes).
¡No lo hagas! Errores comunes que conviene evitar con los potus
Existen errores aberrantes que cualquier persona debería evitar al momento de reproducir potus en agua.
Los más comunes suelen ser sumergir las hojas, usar agua muy fría o sucia, no evitar el sol directo y cortar tallos sin nudo.
Si se tienen estos cuidados básicos y se evitan estos errores, la reproducción del potus en agua es casi infalible,