Tus plantas lo agradecerán: cómo fabricar compost en casa y para qué sirve

Con restos orgánicos que suelen ir a parar a la basura, es posible fabricar compost casero y mejorar la salud de las plantas. Qué materiales usar, cuánto tarda y por qué este abono natural es clave.

Como elaborar compost, el material hecho con residuos orgánicos que mejora la nutrición de plantas, huertas y jardines.
Como elaborar compost, el material hecho con residuos orgánicos que mejora la nutrición de plantas, huertas y jardines.

No hace falta ser un experto en botánica o jardinería ni tener un amplio jardín para contar con las herramientas básicas para mejorar la salud de las plantas. Solo basta con un poco de constancia y, principalmente, disponer de ciertos residuos orgánicos, de esos que suelen descartarse a diario.

Con este material excedente y de descarte es posible fabricar compost en casa y transformar esa basura orgánica en un abono natural repleto de beneficios para las plantas. Una práctica simple, económica y cada vez más elegida por quienes buscan cuidar sus plantas y, al mismo tiempo, reducir el impacto ambiental. Como quien dice, es un "win-win".

Y es que el compostaje doméstico no solo mejora la calidad del suelo para nutrir mejor a las plantas, sino que permite disminuir la cantidad de residuos que terminan en los vertederos y basurales. Como agregado, esta práctica fomenta un consumo más consciente.

Qué es el compost y para qué sirve

El compost es un fertilizante natural que se obtiene a partir de la descomposición de residuos orgánicos (restos de frutas y verduras, cáscaras de huevo, yerba, café y/u hojas secas).

Con el tiempo, y en condiciones adecuadas, estos materiales se transforman en una tierra oscura, suelta y con olor a suelo húmedo. Ello aporta beneficios fundamentales para el suelo y, en consecuencia, para el bienestar de las plantas, jardines y huertas.

Restos de frutas y verduras, cáscaras de huevo, hojas secas y aserrín son elementos indispensables y que no pueden faltar para elaborar compost.
Restos de frutas y verduras, cáscaras de huevo, hojas secas y aserrín son elementos indispensables y que no pueden faltar para elaborar compost.

Algunos de sus principales beneficios son:

  • Mejorar la estructura del suelo y su capacidad de retener agua.
  • Aportar nutrientes básicos para el crecimiento de las plantas.
  • Favorecer la actividad de microorganismos beneficiosos.
  • Reducir la necesidad de fertilizantes químicos.
  • Disminuir la presencia de residuos domiciliarios.

Podría decirse que el compost devuelve a la tierra lo que proviene de ella misma.

Cómo hacer compost en casa: paso a paso

Hacer compost en casa es más sencillo de lo que parece y no requiere grandes inversiones ni conocimientos.

La maduración del compost puede tomar entre dos y seis meses antes de que sus propiedades estén activas para nutrir los suelos fértiles.
La maduración del compost puede tomar entre dos y seis meses antes de que sus propiedades estén activas para nutrir los suelos fértiles.

Además, se puede adaptar ya sea a un jardín amplio como a un balcón o patio pequeño. ¡Toma nota!

Elegir la compostera conveniente

El primer paso es contar con un recipiente que permita la ventilación de los residuos. Puede ser una compostera comercial (las venden ya preparadas), o bien un balde, un tacho plástico o una caja de madera con orificios.

En caso de contar con un jardín, también se puede armar este receptáculo directamente sobre el suelo.

Es fundamental que el contenedor (sea cual fuese) permita el ingreso de oxígeno y, a la vez, evite el exceso de humedad.

Compost: qué residuos hay que utilizar y cuáles no

Para lograr un compost equilibrado y eficiente, es clave combinar dos tipos de materiales:

  • Materiales verdes (aportan nitrógeno): como restos de frutas y verduras, cáscaras de huevo, posos de café -producto de desecho-, césped fresco y restos de plantas.
En el preparado del compost se deben alterar residuos orgánicos verdes y marrones.
En el preparado del compost se deben alterar residuos orgánicos verdes y marrones.
  • Materiales marrones (aportan carbono): como hojas secas, cartón (sin tinta), papel de cocina limpio, ramas pequeñas y aserrín.

Residuos a evitar:

Conviene no incluir restos de carnes, de lácteos, aceites y comidas cocidas (generan malos olores y atraen plagas).

Trucos para armar y cuidar el compost

Dentro del recipiente (compostera), se deben alternar capas de materiales verdes y marrones, manteniendo una proporción aproximada de dos partes de material seco por una de material húmedo. Además, se debe agregar un poco de tierra común o compost maduro, ya que ello ayuda a acelerar el proceso.

Un dato fundamental: el compost necesita aire y humedad. Por ello, se recomienda revolver la mezcla una vez por semana. Si está muy seco, se puede humedecer ligeramente; mientras que, si está demasiado húmedo y huele mal, conviene sumar más material seco para equilibras.

Cuánto dura la maduración del compost y cómo usarlo

El tiempo de maduración del compost depende de la época del año y del cuidado de todo el proceso de elaboración. Generalmente, el compost suele quedar listo y con propiedades activas en períodos que van de los dos y a los seis meses. Se reconoce por su color oscuro, textura suelta y aroma a tierra húmeda.

El compost "viejo" o seco puede utilizarse para nutrir una nueva preparación a futuro.
El compost "viejo" o seco puede utilizarse para nutrir una nueva preparación a futuro.

Una vez maduro, puede utilizarse para enriquecer el suelo del jardín, mejorar macetas, nutrir plantas de interior o potenciar una huerta casera. Incluso, una vez que se haya "secado" (ya no tenga sus propiedades activas plenas), puede utilizarse para enriquecer nuevo compost que esté en proceso de elaboración.

Tips básicos para hacer un compost exitoso

  • Picar los residuos acelera la descomposición de los desechos orgánicos.
  • Ubicar la compostera en un lugar con sombra parcial evita que se seque demasiado rápido.
  • Observar constantemente el proceso y su evolución es clave, ya que el olor y la textura indican si hay que ajustar la mezcla.

Una vez que te acostumbres a elaborar tu propio compost, no podrás dejar de hacerlo. Porque tus plantas, huertos y jardines no volverán a lucir secos y estancados. ¡Y, en consecuencia, te lo agradecerán!