Ideales para esta primavera: 5 plantas que aman la humedad y aprovechan los días lluviosos

Florecen, crecen mejor con tierra fresca y no sufren por el exceso de agua. Opciones ideales para sumar verde en macetas y canteros sin preocuparte por el drenaje.

Las especies adaptadas a suelos húmedos permiten mantener el jardín con vida y color aun tras varios días de lluvia continua.
Las especies adaptadas a suelos húmedos permiten mantener el jardín con vida y color aun tras varios días de lluvia continua.

El Niño se siente y en gran parte del país estamos viviendo una primavera muy lluviosa y con jornadas de poco sol. Esta combinación obliga a ajustar las pautas de riego en el jardín.

Mientras algunas especies sufren con el exceso de agua, otras prosperan en suelos que retienen humedad y pueden desarrollar flores, follaje y estructura al jardín, el patio o las macetas.

Elegir plantas que toleran bien el agua permite transformar los rincones más húmedos del patio en espacios hermosos.
Elegir plantas que toleran bien el agua permite transformar los rincones más húmedos del patio en espacios hermosos.

Algunas plantas prefieren la semisombra y la tierra fresca; otras toleran suelos saturados e incluso crecen con las raíces parcialmente sumergidas. Estas cinco opciones permiten aprovechar los rincones más húmedos.

1. Cala (Zantedeschia aethiopica): elegancia en suelos húmedos

Es una opción clásica para sectores del jardín que conservan agua después de las lluvias. Sus hojas grandes y sus flores blancas en forma de embudo aportan un aspecto exuberante a canteros y patios.

Con hojas anchas y flores blancas, la cala tolera suelos anegados y puede crecer en los bordes de estanques.
Con hojas anchas y flores blancas, la cala tolera suelos anegados y puede crecer en los bordes de estanques.

Se desarrolla bien en suelos húmedos y ricos en materia orgánica, tanto a pleno sol como en semisombra. También se adecua a macetas amplias. Tolera bordes de estanques y zonas donde el agua se acumula temporalmente.

2. Papiro paraguas (Cyperus alternifolius): ideal para rincones anegados

Se destaca por sus tallos erguidos, rematados por hojas finas que se abren en abanico. Su silueta aporta altura y dinamismo, por lo que resulta adecuado para contenedores grandes o zonas contiguas a fuentes y estanques.

Sus tallos erguidos aportan altura y movimiento; es una especie ideal para rincones con agua estancada en la base.
Sus tallos erguidos aportan altura y movimiento; es una especie ideal para rincones con agua estancada en la base.

Soporta una humedad constante en las raíces y admite el cultivo en macetas con agua estancada en la base. Prefiere espacios muy luminosos, con sol directo o semisombra, y necesita espacio suficiente para extender su mata. Durante su etapa de crecimiento activo, el sustrato nunca debe secarse.

3. Junco (Juncus effusus): resistencia para suelos difíciles

Es una planta perenne de tallos cilíndricos y erguidos que forman matas densas. Aunque sus flores son pequeñas y poco vistosas, su forma vertical aporta textura y contraste visual.

Destaca por su resistencia en rincones difíciles y suelos con drenaje deficiente, donde aporta textura y estructura.
Destaca por su resistencia en rincones difíciles y suelos con drenaje deficiente, donde aporta textura y estructura.

Prospera en suelos permanentemente húmedos, bordes de cuerpos de agua o sectores del terreno con drenaje deficiente. Crece al sol o a la sombra, aunque alcanza su mejor desarrollo con luz abundante. Para espacios reducidos existe la variedad espiralada, de tallos enroscados y menor tamaño.

4. Astilbe (Astilbe spp.): plumachos de color para la sombra

El astilbe regala plumas florales en tonos rosas, rojos, blancos o violáceos que contrastan con un follaje. Es una gran alternativa para sumar color a los rincones sombríos.

Sus plumachos florales aportan color a los sectores sombríos, siempre que el suelo mantenga humedad sin encharcarse.
Sus plumachos florales aportan color a los sectores sombríos, siempre que el suelo mantenga humedad sin encharcarse.

Necesita luz filtrada o semisombra y un suelo fértil que conserve la humedad. Sin embargo, no tolera el estancamiento prolongado de agua. Si el terreno se encharca durante días tras una tormenta, conviene airear el sustrato, mejorar el drenaje o ubicar la planta en una posición más elevada.

5. Hosta (Hosta spp.): follaje vistoso en patios sombríos

Llama la atención por sus hojas anchas, con matices verdes, azulados o jaspeados. Aunque produce flores sobre tallos erguidos, su principal atractivo es la densidad y color de su follaje.

Con su follaje super denso, la hosta requiere sombra luminosa y tierra fresca para lucir sus hojas matizadas.
Con su follaje super denso, la hosta requiere sombra luminosa y tierra fresca para lucir sus hojas matizadas.

Requiere sombra luminosa o semisombra y tierra fértil que mantenga una humedad pareja. Resulta muy útil para cubrir el suelo en canteros protegidos o macetas. Al igual que el astilbe, exige humedad constante pero no soporta raíces sumergidas ni sustratos compactados sin oxígeno.

Mantenimiento posterior a las lluvias

Aun cuando estas especies aprovechan bien el agua, sus niveles de tolerancia varían. La cala, el papiro y el junco admiten anegamiento, mientras que el astilbe y la hosta se deterioran si el suelo pierde permeabilidad.

Durante los días nublados la evaporación disminuye y el consumo de agua se frena. Antes de retomar el riego manual, hay que verificar la humedad de la tierra a unos centímetros de profundidad y vaciar los platos acumuladores de las macetas.