Los arrecifes de coral han sido sorprendidos "durmiendo", incluso sin tener sistema nervioso, afirman los científicos

Los corales parecen existir en silencio, pero un nuevo estudio ha descubierto que siguen un ritmo diurno-nocturno adecuado: mientras el coral descansa, sus compañeros microbianos siguen trabajando.

Los investigadores han descubierto un ciclo de descanso nocturno en los corales que ha ayudado a evitar que su simbiosis se vea afectada.
Los investigadores han descubierto un ciclo de descanso nocturno en los corales que ha ayudado a evitar que su simbiosis se vea afectada.
Lee Bell
Lee Bell Meteored Reino Unido 4 min

Los arrecifes de coral están activos, son brillantes y están en constante movimiento, incluso si el coral en sí parece no estar haciendo gran cosa.

Aun así, muchos animales aprovechan la noche para desconectar, recuperarse y volver a la actividad al día siguiente. La gran pregunta ha sido si los corales hacen algo parecido.

Pues bien, un equipo de investigación del Instituto de Biología Evolutiva (IBE), centro mixto del CSIC y la Universidad Pompeu Fabra, ha dado una respuesta bastante descabellada: sí, los corales descansan por la noche, a pesar de no tener sistema nervioso.

Y lo que es aún más extraño es que sus microbios no parecen tomarse la noche libre.

Un arrecife con rutina

El trabajo se realizó en el arrecife vivo de Curazao en el Mar Caribe, centrándose en el coral cerebro Pseudodiploria strigosa y su alga simbiótica Breviolum, que vive dentro de las células del coral y lo alimenta a través de la fotosíntesis.

El equipo realizó inmersiones cada seis horas durante tres días, tomando muestras a unos cinco metros de profundidad, y rastreó la expresión genética tanto en el coral como en sus simbiontes.

El estudio ha demostrado que los microbios se han mantenido activos mientras que el coral ha pasado a un modo de reparación, lo que sugiere un ritmo biológico más profundo.
El estudio ha demostrado que los microbios se han mantenido activos mientras que el coral ha pasado a un modo de reparación, lo que sugiere un ritmo biológico más profundo.

Lo que vieron los científicos fue un claro patrón día-noche, dijeron.

"P. strigosa duerme un tercio del día, como los humanos, y el ciclo día-noche regula su reloj biológico, conocido como ritmo circadiano", explicó Bradley Allen Weiler, primer autor del estudio.

Mientras tanto, el microbioma se mantuvo activo y prácticamente estable. Así que el coral descansa, pero el sistema sigue funcionando.

Modo de reparación después del anochecer

La razón parece bastante práctica. Descubrieron que, durante el día, los simbiontes realizan la fotosíntesis y alimentan al coral, pero ese proceso también produce especies reactivas de oxígeno que pueden dañar los tejidos y el ADN. Así, al caer la noche, el coral entra en modo de reparación.

“Por la noche, los corales reparan el ADN dañado por sus simbiontes”, explicó Javier del Campo, líder del grupo.

“Los microbios dejan de realizar la fotosíntesis, pero mantienen otras funciones celulares y no necesitan un descanso prolongado”.

El equipo cree que esto sugiere algo más importante que la salud de los corales. Si el descanso similar al sueño ayuda a gestionar las relaciones entre el huésped y el microbio, podría tratarse de un antiguo truco evolutivo, más antiguo que el cerebro.

"Solemos pensar que solo los animales con cerebro necesitan dormir, pero todos los seres vivos necesitan repararse de alguna manera. Establecer un ritmo interno que lo facilite es una estrategia evolutiva muy antigua y exitosa", añadió del Campo.

“Este estudio nos invita a repensar las relaciones simbióticas en la naturaleza y valorar el papel esencial que han desempeñado a lo largo de la historia evolutiva”.

Referencia de la noticia

Temporal transcriptional rhythms govern coral-symbiont function and microbiome dynamics, published in Cell Host & Microbe, Science Direct, January 2026.