Ritual contra "los males del invierno": cuál es el origen de la caña con ruda y los beneficios reales de la planta

Qué hay de cierto sobre las propiedades medicinales de esta planta mediterránea, cómo se prepara el macerado tradicional y cuáles son las claves para su cultivo.

La costumbre dicta beber el preparado en ayunas al comenzar el 1 de agosto, servido en un vaso pequeño o trago corto.
La costumbre dicta beber el preparado en ayunas al comenzar el 1 de agosto, servido en un vaso pequeño o trago corto.

La llegada de agosto trae un ritual muy arraigado en varias regiones del centro y norte de nuestro país: recibir el Día de la Pachamama con un trago corto de caña con ruda al salir el sol.

La creencia popular sostiene que esta pócima aleja las enfermedades y limpia las malas energías de la temporada fría. Ahora bien, más allá de la tradición, ¿qué dice la ciencia sobre las características y beneficios reales de la ruda?

El origen, la Pachamama y la preparación del brebaje

Para los pueblos originarios de la región, agosto marca el comienzo de la preparación de la tierra antes del ciclo agrícola. La tradición sostiene que en esta fecha la Pachamama "despierta" y espera ofrendas para garantizar cosechas prósperas.

Históricamente, además, este mes concentraba el tramo más crítico y helado del invierno, un período donde las defensas bajaban, proliferaban las enfermedades respiratorias y aumentaba la mortalidad del ganado.

El consumo de brebajes amargos surgió como un remedio popular para afrontar el período más helado del invierno y prevenir enfermedades.
El consumo de brebajes amargos surgió como un remedio popular para afrontar el período más helado del invierno y prevenir enfermedades.

Para protegerse de esos males, las comunidades nativas realizaban ritos de purificación consumiendo licores fermentados con hierbas locales de sabor amargo y aroma penetrante, como la carqueja o el contrayerba.

Con la llegada de los españoles en el siglo XVI, el escenario cambió: se introdujeron los destilados de caña de azúcar y la planta de ruda (Ruta graveolens), una especie de orígen mediterráno.

Los pobladores adoptaron la ruda por sus propiedades aromáticas, y dieron lugar a una fusión de tradiciones que perdura hasta hoy.

Preparación del brebaje

La elaboración del brebaje requiere cierta planificación: idealmente, las ramas de ruda fresca se deben dejar reposar en caña o ginebra durante al menos un mes para que el alcohol extraiga sus aceites esenciales.

La elaboración tradicional requiere macerar ramas de ruda fresca en caña o ginebra durante al menos un mes antes del 1 de agosto.
La elaboración tradicional requiere macerar ramas de ruda fresca en caña o ginebra durante al menos un mes antes del 1 de agosto.

La costumbre indica beberlo en ayunas, en un vaso pequeño o trago corto (tres o siete sorbos, según la región). Durante los días previos es muy común encontrar petacas ya maceradas en herboristerías, ferias y comercios de barrio.

¿Qué dice la ciencia sobre la ruda?

Desde el punto de vista botánico y farmacológico, la ruda es un subarbusto leñoso de aroma intenso y penetrante. Su follaje contiene flavonoides como la rutina o rutoide, un compuesto con propiedades venotónicas que ayuda a tonificar las paredes de los vasos sanguíneos y a favorecer la microcirculación.

Además, sus glándulas foliares acumulan aceites esenciales ricos en limoneno, cineol y terpenos, acompañados por alcaloides como la arborina. Estos principios activos otorgan a la planta una leve acción antiespasmódica a nivel gastrointestinal y un leve efecto antiinflamatorio.

Además de sus usos tradicionales, la ruda funciona como un excelente protector natural contra plagas en huertos urbanos.
Además de sus usos tradicionales, la ruda funciona como un excelente protector natural contra plagas en huertos urbanos.

No obstante, la medicina advierte sobre su uso desmedido. La ruda contiene furanocoumarinas, sustancias químicas que provocan fotosensibilidad. El contacto directo de la savia con la piel expuesta al sol puede generar dermatitis, manchas y quemaduras.

Además, su consumo concentrado o frecuente en infusiones irrita las mucosas gástricas y el sistema hepático. Está totalmente contraindicada durante el embarazo por sus potentes efectos emenagogos y estimulantes de la musculatura uterina. La clave con esta especie es siempre la precaución.

Cómo cultivarla en casa

Añadir ruda al jardín o al balcón es una tarea muy sencilla. Es sumamente rústica, tolera suelos pobres y requiere muy poco mantenimiento.

Necesita pleno sol (al menos 6 horas diarias) para sintetizar sus aceites esenciales. No le gusta el exceso de humedad. Es fundamental regarla solo cuando la tierra esté completamente seca.

La llamada ruda "macho", de hojas más anchas y tallos leñosos, es la variedad más elegida para la elaboración del macerado.
La llamada ruda "macho", de hojas más anchas y tallos leñosos, es la variedad más elegida para la elaboración del macerado.

Se adapta perfectamente a terrenos ligeros, calcáreos y con excelente drenaje. Los encharcamientos pudren sus raíces con rapidez.

Un beneficio adicional en el huerto casero es que el fuerte olor de sus hojas actúa como un repelente natural contra pulgones, ácaros y ciertas orugas.

Dónde conseguirla

Hoy en día es muy fácil adquirir ejemplares de ruda. Se vende en viveros y ferias, y se comercializan dos variedades: la ruda "macho" (de hojas más grandes, tallos leñosos y aroma más denso, elegida tradicionalmente para la maceración) y la ruda "hembra" (de follaje más fino y redondeado).

Entender las tradiciones a través de la lente de la ciencia no les resta encanto. La caña con ruda es una muestra clara de cómo la botánica y el saber popular se entrelazan a lo largo de los siglos para dar identidad y encanto a nuestra cultura.