Expertos explican qué significa que aparezcan cotorras en tu jardín en pleno invierno ¿y por qué es una buena señal?

La presencia de cotorras durante el invierno no es casual. Especialistas explican qué revela sobre el ambiente, el clima y la biodiversidad del lugar donde vivís.

La presencia de cotorras en ambientes urbanos y jardines son síntoma de un ambiente saludable.
La presencia de cotorras en ambientes urbanos y jardines son síntoma de un ambiente saludable.

El invierno concentra los días más fríos del año, por lo que es el momento en que muchas especies del mundo animal reducen su actividad para ahorrar energía. Sin embargo, hay excepciones, y una de ellas es la cotorra, aquella ave que parece desafiar al invierno y sigue volando en grupo, graznando y ocupando enormes nidos comunitarios.

Pero este comportamiento tiene una explicación biológica. Según coinciden los especialistas, la frecuente presencia de estas aves durante el invierno puede convertirse en un indicador del estado ambiental de una ciudad.

Las cotorras han logrado adaptarse a los ambientes urbanos. Y gracias a esa capacidad, continúan activas cuando las temperaturas bajan de manera marcada. Esto las diferencia de otras aves que disminuyen su actividad durante la estación más fría del año.

Por qué las cotorras siguen activas en invierno

Mientras las especies migratorias buscan refugios más protegidos y templados, las cotorras encuentran en las ciudades todo lo necesario para sobrepasar el invierno sin modificar demasiado sus rutinas.

Las cotorras se caracterizan por su resiliencia para adaptarse a ambientes fríos, a diferencias de las aves migratorias.
Las cotorras se caracterizan por su resiliencia para adaptarse a ambientes fríos, a diferencias de las aves migratorias.

Árboles altos, abundancia de alimento y espacios verdes les permite a las cotorras mantenerse activas durante toda la temporada.

Según explican especialistas en comportamiento animal, estas aves buscan semillas, frutos y brotes para alimentarse, árboles de gran porte donde construir sus enormes nidos, sectores protegidos del viento y espacios verdes que les permitan moverse en bandadas.

Indicador de un ambiente saludable

Teniendo en cuenta estas características, el hecho de que aparezcan cotorras frecuentemente cerca de una vivienda es señal de que el entorno reúne condiciones ambientales favorables.

La presencia de cotorras está asociada a la existencia de una buena biodiversidad urbana (diferentes especies de plantas, insectos y aves).
La presencia de cotorras está asociada a la existencia de una buena biodiversidad urbana (diferentes especies de plantas, insectos y aves).

Y si bien la cotorra puede ser considerada un ave ruidosa -y, por ende, molesta- por sus constantes vocalizaciones, desde una perspectiva ecológica las cotorras cumplen un papel importante.

La presencia de estas aves está asociada a sitios donde existe una buena biodiversidad urbana (lugares capaces de sostener diferentes especies de plantas, insectos y aves).

Los expertos destacan que un jardín o barrio donde las cotorras permanecen durante el invierno generalmente presenta árboles maduros (refugio), disponibilidad de alimento natural, vegetación suficiente y un ecosistema urbano equilibrado.

Los grandes nidos, el verdadero secreto

Entre los rasgos más llamativos y distintivos de las cotorras se destacan los enormes nidos comunales.

Mientras que la mayoría de las aves construyen pequeños refugios para parejas, las cotorras elaboran verdaderas "ciudades aéreas" utilizando cientos de ramas entrelazadas.

Las cotorras construyen nidos comunitarios con cientos de ramas entrelazadas, lo que les permite compartir sitio a varias parejas. Y mantener el calor.
Las cotorras construyen nidos comunitarios con cientos de ramas entrelazadas, lo que les permite compartir sitio a varias parejas. Y mantener el calor.

Cada una de estas estructuras está preparada para albergar cámaras independientes donde viven distintas parejas, lo que además les permite conservar mejor el calor.

Esta estrategia social explica el por qué logran soportar temperaturas bajas sin grandes dificultades.

Tips para favorecer la presencia de cotorras sin alterar el ecosistema

Existen pequeñas acciones que las personas pueden (podemos) poner en práctica para que las cotorras -y otras especies- encuentren condiciones favorables sin modificar sus hábitos naturales.

Árboles altos, plantas que producen semillas y frutos, evitar podas intensas en invierno y reducir el uso de insecticidas y productos químicos son elementos que permiten la proliferación de cotorras.
Árboles altos, plantas que producen semillas y frutos, evitar podas intensas en invierno y reducir el uso de insecticidas y productos químicos son elementos que permiten la proliferación de cotorras.

Entre las recomendaciones más importantes se destacan mantener árboles altos, conservar plantas que produzcan semillas y frutos, colocar recipientes con agua limpia, evitar podas intensas en invierno y reducir el uso de insecticidas y productos químicos.

La adaptación de las cotorras es un claro ejemplo de cómo ciertas especies lograron aprovechar las transformaciones del paisaje urbano.