Ruta 23: el gran camino panorámico que une el litoral atlántico con la Cordillera de los Andes
Dada su extensión y localización geográfica, ofrece una experiencia única que combina paisajes naturales extremos con la huella viva de las culturas originarias.

De norte a sur, como también de este a oeste, Argentina presenta una oferta incalculable de destinos turísticos. No obstante, a veces el trayecto es tan fascinante como el destino mismo. En ese abanico de trazados, la Ruta Nacional 23 "Perito Moreno" se destaca como una de las experiencias viales más singulares del país: un corredor de casi 600 kilómetros que une el litoral atlántico con la Cordillera de los Andes.
También conocida como la "Ruta de la Línea Sur", recorre el centro-sur de Río Negro, convirtiéndose en la segunda carretera más extensa de la provincia. Su trazado comienza en San Antonio Oeste y termina en Dina Huapi, bordeando la imponente Meseta de Somuncurá.
Ruta 23: datos útiles para disfrutar su viaje
Oficialmente identificada como Ruta Nacional 23 Perito Moreno -por medio del Decreto n.º 10.296/1955-, esta ruta comienza a 35 kilómetros al sur de la ciudad de San Antonio Oeste, donde empalma con la Ruta Nacional 3, y termina en Dina Huapi, en la Ruta Nacional 40.
En su extensión, el circuito ofrece un atractivo visual a viajeros con paisajes que varían en tonalidades: dejando atrás las costas del Atlántico, se transita por los ocres y grises austeros de la estepa profunda hasta alcanzar los exuberantes verdes y azules intensos conforme se arriba al contexto montañoso.
Con el despliegue imponente de la auténtica Patagonia rionegrina, comprende un itinerario imperdible para los que disfrutan la aventura y los paisajes únicos, registrando kilómetro a kilómetro la belleza de la diversidad de la naturaleza en el marco de un silencio conmovedor.

Por su importancia y frecuente circulación, ha sido objeto de mejora constantemente, lo que ha transformado su condición de camino de ripio en una vía transitable con precaución, ideal para los amantes de la naturaleza y los roadtrips.
En el corazón de la estepa: los principales hitos de la Ruta 23
La gracia de la Ruta 23 es lo que pasa en el medio: a lo largo de sus casi 600 kilómetros, la ruta articula localidades con una fuerte identidad ferroviaria y de pueblos originarios que merecen una parada.

A mitad de camino, entre el mar y los cerros, algunas paradas obligadas en donde vale la pena detener la marcha son:
- Valcheta: uno de los oasis de la región, conocido por su bosque petrificado y por ser la puerta de entrada a la mística Meseta de Somuncurá.
- Los Menucos: es conocida por sus canteras de piedra laja y pórfido, pero turísticamente se destaca por sus talleres de artesanas tejedoras, que mantienen vivas las técnicas ancestrales de hilado mapuche.
- Ingeniero Jacobacci: el nudo ferroviario por excelencia y la casa de "La Trochita" (el Viejo Expreso Patagónico), un atractivo de nivel mundial.
- Pilcaniyeu: ya en plena transición hacia la cordillera, un pueblo que combina la cultura rural con la historia tecnológica del país.
El broche de oro cordillerano
Al finalizar el recorrido trazado por la Ruta 23, y desviándose a unos 17 kilómetros de Dina Huapi por medio de la Ruta Nacional 40, se llega a San Carlos de Bariloche, el destino patagónico por excelencia en donde se despliegan bosques milenarios, lagos de aguas cristalinas y cerros cubiertos de nieve.
Considerado uno de los centros turísticos más importantes del país, y en consecuencia anfitriona indiscutida de turismo internacional, Bariloche invita a viajeros y visitantes a disfrutar de la naturaleza, su tradicional gastronomía y su amplia hotelería, con ofertas para todos los bolsillos, brindando la posibilidad de que todo aquel que la visite disfrute de su encanto.