Confirmado: El Niño llegará a su máximo en diciembre, y te contamos dónde y cuánto lloverá, mes a mes, hasta febrero

La NOAA le da 90 % de probabilidad de ser muy fuerte, con un 75 % de chances de ser el más intenso desde 1950. Así evolucionarán las lluvias en Argentina, cada mes, hasta febrero.

Temperatura superficial del mar obtenida por satélites, que permiten monitorear el estado y la evolución de El Niño
Temperatura superficial del mar obtenida por satélites, que permiten monitorear el estado y la evolución de El Niño

El Niño es un calentamiento anormal del Pacífico ecuatorial que reordena los vientos de medio planeta. Para la Argentina significa más humedad y más chances de precipitaciones, especialmente en algunas regiones del país. El índice Niño 3.4 marcó +1,8 °C en agosto, y 2,2 °C esta semana, con un ascenso rápido y aún en desarrollo.

La NOAA calcula más de 90 % de probabilidad de un evento muy fuerte y 75 % de que entre octubre y diciembre pase los +2,5 °C, algo que ningún Niño logró desde 1950.

El último Niño en alcanzar ese techo fue El Niño 1982-1983, con el RONI llegando a 2,5 °C en el trimestre noviembre-diciembre-enero, en tanto que El Niño de 1997-1998 tuvo, °C un RONI una décima menor: 2,4 °C entre los trimestres agosto-septiembre-octubre y septiembre-octubre-noviembre, caracterizándose por su persistencia elevada. Se estima que la intensidad máxima de El Niño 2026-2027 puede estar en el orden de 2,7 °C.

El RONI (Relative Oceanic Niño Index), un índice que aísla el impacto del calentamiento global para medir con mayor precisión la fuerza real de El Niño y La Niña, y fue adoptado globalmente este año.

Así lloverá mes a mes

El Niño muy probablemente alcanzará su mayor intensidad, con valores récord en los últimos 70 años, hacia el verano y sus efectos serán diferenciados en distintas regiones de Argentina.

Para estimar el impacto, analizaremos las anomalías de precipitación mes a mes para los próximos seis meses en el sudeste de Sudamérica, de acuerdo con el modelo ECMWF de Meteored.

Octubre

En octubre, la señal húmeda más sostenida persiste sobre el extremo NE del Litoral, con más de 50 mm en el mes, lo que tendrá impacto en el comportamiento de los ríos de la Cuenca del Plata.

Mapa de anomalías de temperatura media mensual previstas para octubre, de acuerdo con el modelo de referencia de Meteored, el ECMWF
Mapa de anomalías de temperatura media mensual previstas para octubre, de acuerdo con el modelo de referencia de Meteored, el ECMWF

Gran parte del Litoral tendrá precipitaciones deficitarias al igual que sobre la región cordillerana de la Patagonia. Se esperan excesos en sectores norpatagónicos y el este de las provincias del NOA.

Noviembre

Finalizando la primavera meteorológica 2026, los mapas ubican el núcleo lluvioso del NE expandiéndose sobre Corrientes, Misiones, el este de Formosa y el este del Chaco, con precipitaciones de más de 50 mm por arriba de las lluvias normales.

Mapa de anomalías de precipitación media mensual prevista para noviembre de 2026
Mapa de anomalías de precipitación media mensual prevista para noviembre de 2026

El norte de Entre Ríos y sectores de Santa Fe, Santiago del Estero y Tucumán pueden tener entre 20 y 50 mm de precipitaciones por encima de lo normal. Persisten los excesos leves en la región pampeana, con máximos de 20 a 30 mm por encima de lo normal, y algo menores en el norte de la Patagonia.

Diciembre

Diciembre será el mes donde comenzarán a observarse serias complicaciones para las localidades ribereñas en la cuenca del Plata. Hay que tener en cuenta que los ríos de la cuenca del Plata no responden en bloque. El Paraguay crece de forma gradual, amortiguado por el Pantanal; el Uruguay, en cambio, reacciona rápido y deja poco margen de anticipación.

Anomalías de precipitación media mensual en diciembre, previstas por nuestro modelo de referencia, ECMWF
Anomalías de precipitación media mensual en diciembre, previstas por nuestro modelo de referencia, ECMWF

El Paraná comenzará a responder, y su respuesta muy probablemente se extenderá hasta marzo o abril de 2026. Será el mes donde las precipitaciones serán más generalizadas, y afectarán casi al 80 % del territorio nacional.

Enero

En enero de 2027, persisten las precipitaciones en exceso sobre el norte del Litoral con más de 50 mm en el mes, y también se mantiene más lluvioso sobre el centro del país, aunque incrementándose a 30 - 50 mm el exceso, en particular sobre Cuyo y La Pampa.

Anomalía de precipitación media mensual (mm) en enero de 2027.
Anomalía de precipitación media mensual (mm) en enero de 2027.

En la provincia de Buenos Aires, algunos sectores al norte y al oeste presentarán excesos de entre 30 y 50 mm. Con suelos anegados, es muy probable que las zonas rurales experimenten anegamientos sostenidos.

Un dato a tener en cuenta por las vacaciones: es de esperar que los días sean más nublados y con mayor cantidad de días con precipitaciones.

Febrero

Febrero continuará tan lluvioso como el mes de enero, lo que puede sumar complicaciones en zonas rurales por los anegamientos, en particular en sectores del centro y norte del Litoral, norte de Argentina y también sobre Cuyo y la región pampeana.

Anomalías de precipitación media mensual para febrero, previstas por nuestro modelo de referencia, ECMWF
Anomalías de precipitación media mensual para febrero, previstas por nuestro modelo de referencia, ECMWF

Las precipitaciones deficitarias disminuyen en el sudoeste patagónico, y la provincia de Buenos Aires presenta sectores más castigados hacia el oeste, aunque no llevará la peor parte.

Marzo

En marzo, las precipitaciones parecen no aflojar sobre el nordeste argentino, de acuerdo con nuestro modelo.

Mapa de anomalías de precipitación media mensual prevista para marzo de 2027.
Mapa de anomalías de precipitación media mensual prevista para marzo de 2027.

Sobre el centro del país, el impacto de las precipitaciones parece menor, pero se debe considerar que los suelos estarán saturados con lo cual, todo exceso de precipitación muy probablemente quedará en la superficie.

Lo más interesante

El Niño 2026-2027 podría superar a los eventos 1982-83 y 1997-98 en RONI, pero eso no significa que vaya a superar sus impactos en Argentina.

El pronóstico oficial de NOAA indica que en septiembre-octubre-noviembre el RONI sea +2,43 °C, en octubre-noviembre-diciembre en +2,67 °C y noviembre-diciembre-enero sea de +2,57 °C. Esto hace que el valor central máximo del evento sería superior al máximo de referencia de los grandes eventos históricos desde 1950.

Un RONI elevado no determina por sí mismo la magnitud de los impactos regionales

Por ello:

  • El Niño 1982-83 sigue siendo el principal caso de referencia para el riesgo hidrológico del Paraná en Argentina.
  • 1997-98 es el segundo gran caso de referencia, pero demuestra justamente que un Niño oceánicamente extraordinario no necesariamente produce una respuesta hidrológica equivalente.
  • 2026, en cambio, todavía no puede clasificarse hidrológicamente: el RONI proyectado es extraordinario, pero falta conocer cómo responderán las precipitaciones y los caudales.

Tres escenarios

Estas comparaciones, permiten establecer tres escenarios para Argentina:

🟢 Escenario A — "Niño muy fuerte, respuesta hidrológica moderada"

RONI comparable o superior a 1983/1997, pero sin una configuración atmosférica particularmente favorable a lluvias persistentes sobre la cuenca del Paraná.

Resultado: El Niño histórico ≠ inundación histórica.

🟡 Escenario B — "Respuesta tipo 1997-98"

Precipitaciones superiores a lo normal durante la temporada cálida, con crecidas importantes pero sin alcanzar la persistencia excepcional de 1983.

🔴 Escenario C — "Respuesta tipo 1982-83"

Coincidencia de El Niño muy fuerte + circulación favorable + lluvias persistentes sobre las cuencas alta/media del Paraná y Paraguay.

Resultado potencial: crecida prolongada y excepcional del Paraná.

Los municipios tienen hasta noviembre, y con suerte hasta enero, para hacer las obras que iban a necesitar igual: revisar terraplenes, limpiar sumideros, actualizar rutas de evacuación y hacer simulacros. Conviene planificar para dos escenarios, crecidas moderadas o una repetición de 1997.

Las familias pueden averiguar si su barrio se inunda, fijar un punto de encuentro, dejar documentos y una linterna en una mochila y seguir las alertas del SMN. En el campo, los lotes bajos piden cautela y la hacienda en zonas anegables necesita plan de traslado.