ECMWF anticipa un verano con lluvias superiores a la media en gran parte de Argentina: tendencias para diciembre y enero

Las primeras tendencias del ECMWF para el verano muestran una señal húmeda sobre buena parte de Argentina durante diciembre y enero, en un contexto marcado por el fortalecimiento de El Niño y una mayor disponibilidad de humedad.

El ECMWF anticipa un verano con lluvias por encima de lo normal en la mayor parte de Argentina por el fortalecimiento de El Niño
El ECMWF anticipa un verano con lluvias por encima de lo normal en la mayor parte de Argentina por el fortalecimiento de El Niño

El verano 2026-2027 comienza a mostrar una señal climática definida en los principales modelos internacionales. La última actualización del sistema estacional SEAS5 del Centro Europeo (ECMWF), proyecta precipitaciones por encima de los valores normales durante diciembre y enero sobre amplios sectores de Argentina.

El patrón resulta especialmente llamativo porque la señal húmeda se mantiene durante ambos meses y alcanza mayor intensidad sobre el norte y centro-norte del país. En el noreste argentino aparecen las anomalías más importantes, mientras que también se observa una tendencia positiva sobre buena parte de la región Pampeana, Cuyo y sectores de la Patagonia.

Esta perspectiva se presenta además en un contexto climático particular: El Niño se encuentra en pleno fortalecimiento. Según la NOAA, el índice Niño 3.4 alcanzó una anomalía de +1,8 °C en agosto y existe una probabilidad superior al 90 % de que el fenómeno alcance una intensidad muy fuerte durante la primavera y el verano 2026-2027.

Diciembre aparece con una señal húmeda muy marcada sobre Argentina

Para diciembre, el ECMWF muestra anomalías positivas de precipitación prácticamente sobre todo el territorio argentino. Los valores más elevados aparecen sobre el norte del país, especialmente en el NEA, donde las tonalidades corresponden a anomalías que localmente pueden superar los +30 mm y acercarse a +50 mm.

Anomalía de precipitaciones para el mes de diciembre según nuestro modelo de referencia el ECMWF
Anomalía de precipitaciones para el mes de diciembre según nuestro modelo de referencia el ECMWF

También se observa una señal positiva sobre buena parte del centro argentino, incluyendo sectores de la región Pampeana, mientras que hacia la Patagonia la anomalía resulta más moderada. El patrón indica un escenario en el que la disponibilidad de humedad podría ser superior a la climatológica durante el comienzo del verano.

Es importante aclarar que una anomalía mensual de precipitación no representa un pronóstico de lluvias acumuladas. Por ejemplo, una anomalía de +30 mm significa que el modelo proyecta, en promedio, unos 30 mm más que el valor climatológico de referencia para ese mes. Esto no permite determinar por sí solo cuándo ocurrirán las lluvias ni descarta períodos secos dentro del mismo mes.

Enero mantiene la señal y El Niño suma un factor climático relevante

La proyección para enero conserva una señal húmeda muy extendida, incluso con un núcleo de mayores anomalías sobre el noreste de Argentina y países vecinos. La persistencia del patrón durante diciembre y enero es uno de los aspectos más relevantes de esta primera tendencia estacional del ECMWF.

Anomalía de precipitaciones para el mes de enero según nuestro modelo de referencia el ECMWF
Anomalía de precipitaciones para el mes de enero según nuestro modelo de referencia el ECMWF

Para el sector agropecuario, un escenario de este tipo podría traducirse en una mayor frecuencia de períodos con disponibilidad de agua durante una etapa clave para los cultivos de verano. Sin embargo, el exceso de precipitaciones también puede generar dificultades para las labores, problemas de transitabilidad, anegamientos temporarios y pérdidas de eficiencia en las ventanas de aplicación o cosecha.

El contexto de El Niño aporta un elemento adicional para interpretar la señal. La NOAA señala que, a medida que aumenta la intensidad del fenómeno, también aumentan las probabilidades de experimentar impactos climáticos compatibles con El Niño, aunque esos impactos no están garantizados. En consecuencia, la coincidencia entre el estado del océano Pacífico y la señal húmeda del ECMWF refuerza el interés de seguir monitoreando la evolución del verano, pero no permite asumir que toda la temporada será necesariamente lluviosa.