Anticipo Meteored: febrero podría comenzar con la tercera ola de calor de 2026 en Buenos Aires

Tras un alivio térmico breve y solo relativo, el tiempo en Buenos Aires vuelve a mostrar señales de cambio. El viento, la humedad y la evolución de las temperaturas anticipan un escenario que podría volver a complicarse en los próximos días.

El lunes 2 de febrero podría ser el primer día de una nueva ola de calor que no se confirmaría sino hasta el miércoles 4.
El lunes 2 de febrero podría ser el primer día de una nueva ola de calor que no se confirmaría sino hasta el miércoles 4.

Las temperaturas mínimas lograron descender a valores más acordes con la época del año, ofreciendo un respiro tras noches muy cálidas. Sin embargo, este descenso no implicó un ambiente seco, ya que la humedad volvió a incrementarse de manera sostenida en las capas bajas de la atmósfera.

Este aumento de la humedad se reflejó en reportes de nieblas y neblinas en distintos puntos del AMBA, tanto en localidades del Gran Buenos Aires como en la Ciudad de Buenos Aires.

El viento del sector este comenzó a ganar protagonismo, aportando aire más húmedo desde el Río de la Plata. Este flujo no solo favorece la formación de nubosidad baja, sino que además limita el ascenso de las temperaturas máximas, generando jornadas menos extremas desde el punto de vista térmico.

Durante la tarde de hoy, se espera que las temperaturas máximas se mantengan por debajo de los 30 °C en la Ciudad de Buenos Aires y el norte del GBA. En el oeste del AMBA, los valores podrían ser ligeramente superiores.

Un respiro que se estira hasta el fin de semana, pero con señales de cambio

De cara al viernes, el ambiente se presentará más inestable desde temprano, con temperaturas mínimas en ascenso y una atmósfera cargada de humedad. El viento del este persistirá, con ráfagas que podrían superar los 45 km/h, especialmente durante la tarde.

Si bien el escenario no es el más propicio para lluvias generalizadas, existe una baja probabilidad de tormentas aisladas hacia la segunda mitad del día. En caso de ocurrir, serían fenómenos puntuales y de corta duración, de acuerdo con lo que indica nuestro modelo de referencia ECMWF.

Las temperaturas máximas del viernes se mantendrán por debajo de los 30 °C en todo el AMBA, reforzando la sensación de un alivio térmico que, si bien se hace notar durante el día, no logra eliminar el disconfort asociado a la humedad elevada.

El sábado continuará bajo un patrón muy similar al del viernes, con viento del este persistente y temperaturas que no mostrarán grandes variaciones. La sensación térmica podría resultar algo incómoda, especialmente en horas de la tarde, debido al alto contenido de humedad.

El domingo marcará el último día con predominio del viento del sector este, comenzando a observarse un leve ascenso de las temperaturas máximas respecto a la jornada anterior. Este comportamiento anticipa el cambio de masa de aire que se consolidará a partir del inicio de la próxima semana.

Aunque el fin de semana no presentará condiciones extremas, funcionará como una etapa de transición, en la que la atmósfera comenzará a prepararse para un escenario más exigente desde el punto de vista térmico.

Desde el lunes, el calor volverá a intensificarse

A partir del lunes se espera un giro del viento al sector norte, lo que dará inicio a un nuevo período de ascenso sostenido de las temperaturas. Las mínimas se ubicarían entre los 22 y 24 °C, mientras que las máximas podrían alcanzar valores de entre 34 y 35 °C.

Este lunes podría convertirse en el primer día de una nueva ola de calor, aunque su confirmación oficial no se produciría hasta el miércoles, ya que dependerá de que se mantengan determinados umbrales térmicos durante varios días consecutivos.

La madrugada del martes se perfila como especialmente agobiante, con temperaturas nocturnas que no descenderán de los 25 º C en la Ciudad de Buenos Aires y de los 23 °C en el GBA. El viento norte persistente potenciará el aumento térmico diurno.

Durante la tarde del martes, no se descarta la ocurrencia de tormentas aisladas, producto del fuerte calentamiento y el aumento de la inestabilidad. Estos eventos podrían ser localizados, pero con potencial para generar ráfagas intensas y actividad eléctrica.

Finalmente, la temperatura máxima del miércoles será clave para definir si se declara o no la tercera ola de calor del verano 2026. Aún existe incertidumbre en los pronósticos, por lo que será fundamental seguir la evolución día a día.

Mantente atento a las próximas actualizaciones del pronóstico en Meteored Argentina, donde se informará cualquier cambio relevante.