El modelo ECMWF anticipa temperaturas bajo lo normal y déficit de lluvias en gran parte de Argentina
Tras la intensa ola polar, la próxima semana mostrará una recuperación térmica muy lenta en gran parte del país. Las lluvias continuarán por debajo de lo normal, aunque la nieve podría reaparecer en la cordillera patagónica.

La próxima semana marcará una transición en las condiciones meteorológicas sobre gran parte de Argentina. Luego de varios días dominados por una intensa ola polar, la circulación atmosférica comenzará a modificarse lentamente, favoreciendo una paulatina recuperación de las temperaturas, aunque el ambiente seguirá siendo plenamente invernal.
Las proyecciones semanales del modelo europeo ECMWF, correspondientes al período comprendido entre el lunes 6 y el domingo 12 de julio, muestran que las anomalías térmicas negativas todavía dominarán buena parte del centro y norte del país. Al mismo tiempo, las precipitaciones continuarán siendo inferiores a los valores normales en amplias regiones, manteniendo un escenario de escasa humedad.
La principal novedad aparece sobre la cordillera patagónica, donde el modelo anticipa un aumento de las nevadas respecto de las semanas anteriores. Si bien no se trata de un evento extraordinario, representa una señal favorable para una temporada invernal que hasta el momento viene mostrando una acumulación de nieve muy inferior a la habitual en distintos sectores de la región.
El frío extremo comienza a retirarse, aunque lentamente
La intensa ola polar que afectó a gran parte de Argentina durante los últimos días comenzará a perder fuerza de manera gradual entre el lunes 6 y el domingo 12 de julio. Sin embargo, el proceso será lento y todavía persistirán condiciones propias del invierno sobre buena parte del territorio nacional.

Las proyecciones semanales del modelo ECMWF muestran anomalías térmicas negativas sobre el centro y norte del país. Esto significa que, en promedio, las temperaturas continuarán ubicándose por debajo de los valores normales para la época, aunque con una intensidad considerablemente menor respecto a la registrada durante la irrupción de aire polar de finales de junio y comienzos de julio.
En consecuencia, seguirán registrándose heladas en amplios sectores productivos, especialmente durante las madrugadas y primeras horas de la mañana. Para el sector agropecuario, esto implica mantener el monitoreo sobre cultivos sensibles y rodeos, ya que el ambiente frío persistirá aun cuando los registros extremos comiencen a moderarse.
Las precipitaciones seguirán siendo deficitarias, con una excepción en la cordillera patagónica
El panorama de precipitaciones tampoco presentará cambios importantes. De acuerdo con el ECMWF, la mayor parte del centro y norte argentino continuará mostrando lluvias inferiores a los valores normales para esta época del año, prolongando un patrón seco que viene predominando durante buena parte del invierno.

Este escenario resulta favorable para las tareas de campo y la transitabilidad en numerosas regiones agrícolas, aunque al mismo tiempo mantiene el déficit de humedad superficial en sectores que necesitan una recuperación de las reservas de agua de cara a la campaña de invierno y a la planificación de los próximos meses. Si bien julio suele caracterizarse por precipitaciones reducidas en amplias zonas del país, la persistencia de anomalías negativas refuerza esta tendencia.
La principal excepción aparece sobre la cordillera de la Patagonia, donde las anomalías positivas de precipitación indican una mayor frecuencia de nevadas respecto de semanas anteriores. Se trata de una señal relevante, ya que la acumulación de nieve viene siendo muy inferior a lo habitual durante este año. Un incremento en las nevadas contribuiría a mejorar parcialmente la reserva nival, fundamental para la disponibilidad futura de agua en cuencas cordilleranas y para distintas actividades vinculadas a la región.