El Niño y la campaña gruesa 2026/27, qué anticipa el SMN para la lluvia

El SMN anticipa lluvias superiores a lo normal en el Litoral y el centro del país entre octubre y diciembre, con un El Niño que se intensifica. Qué implica para la siembra de maíz y soja y para el río Uruguay.

El Niño favorece a unos y complica a otros
El Niño favorece a unos y complica a otros

El río Uruguay superó los 11 metros en Concordia el jueves 8 de octubre y obligó a restringir el tránsito en gran parte de la costanera. Ocurrió a una semana de comenzar el trimestre para el que el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anticipa más agua que lo habitual en buena parte del país. También se informó que la crecida seguiría y que varias localidades podrían superar su nivel de alerta, con Salto Grande evacuando entre 18.000 y 19.000 m3/s. Desde Hidrología de la represa advirtieron que, si llueve lo previsto, la crecida ordinaria podría volverse extraordinaria.

El pronóstico trimestral del SMN no habla de milímetros. Trabaja con terciles, es decir que divide en tres partes iguales los datos históricos de lluvia y temperatura, ordenados de menor a mayor, y asigna a cada región una probabilidad de caer en la categoría inferior, normal o superior. Sin señales fuertes, cada una tendría 33,3 %. En temperatura, el tercil central equivale a unos 0,5 °C por encima o por debajo del valor medio. Lo que importa para planificar es cuánto se aparta cada región de esa base.

Dónde llueve más y dónde hace menos calor

La mayor probabilidad de lluvia superior a la normal está en el Litoral, y se extiende al oeste de Santa Fe, Córdoba, centro-sur de Cuyo, La Pampa, oeste de Buenos Aires y noreste de Patagonia. En el centro-este bonaerense, el centro-oeste de Chaco y Formosa y el este de Santiago del Estero, lo más probable es lluvia normal o superior. Se espera menos agua en el oeste del NOA, y normal o inferior en el este de esa región y en el sur de Patagonia.

La temperatura suma otros datos. Para gran parte de Cuyo, Córdoba, oeste de Santa Fe, La Pampa y oeste de Buenos Aires, el SMN asigna más probabilidad a valores inferiores a lo normal. En el corazón agrícola se combinarían entonces más agua y menos calor, mientras que el NOA va en sentido contrario, con temperaturas superiores a lo normal en gran parte de su territorio.

Un Niño que sigue creciendo

En septiembre, la NOAA le asignó más de 90 % de probabilidad de alcanzar una intensidad muy fuerte durante el otoño y el invierno del hemisferio norte 2026-27, y 75 % de probabilidad de superar entre octubre y diciembre a cualquier evento registrado desde 1950. El SMN, por su parte, estimó en 100 % la continuidad de El Niño hasta noviembre, con una intensidad entre fuerte y muy fuerte.

En el río Uruguay ya se nota. Salto Grande había advertido en junio que los efectos podían sentirse desde septiembre u octubre y prolongarse hasta marzo o abril, con mayor probabilidad de aguas altas y crecidas de distinta magnitud. El propio organismo señaló a comienzos de octubre que los caudales vienen por encima del promedio desde hace varios meses.

Qué mirar antes de sembrar

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires proyecta 8,4 millones de hectáreas de maíz y 66 millones de toneladas, y 17 millones de hectáreas de soja con 53,6 millones de toneladas. La Bolsa de Comercio de Rosario estima 67,5 millones de toneladas de maíz, que podrían acercarse a 70,5 con clima favorable, y 47,8 millones de soja, con rendimientos que por ahora considera normales.

La tendencia habla de más lluvias y menos temperatura, condiciones que podrían afcetar los rindes.
La tendencia habla de más lluvias y menos temperatura, condiciones que podrían afcetar los rindes.

El agua extra no se convierte sola en rinde. La Bolsa de Comercio de Rosario advierte que El Niño es una señal favorable para la agricultura argentina, pero no una garantía. El INTA señaló que los suelos llegan con buena reserva de agua útil y que el riesgo está en los lotes más tendidos o de baja retención, donde pueden perderse hectáreas por encharcamiento o inundación.

Un suelo frío y húmedo suele demorar además la emergencia de los cultivos de verano. Y el último trimestre coincide con el inicio de la campaña gruesa y la cosecha de la fina, de modo que la lluvia que le sirve a un cultivo puede complicar a otro.

Algunas decisiones ya están en marcha. En el Núcleo Norte y el centro-este de Entre Ríos, El Niño favorece al maíz temprano por sobre la soja. En el sudeste bonaerense, los márgenes del maíz empiezan a superar a los de la soja. La Bolsa de Cereales de Córdoba, en cambio, espera más soja y menos maíz en esa provincia, con el pronóstico climático pesando más en maíz y girasol y la chicharrita también en juego. A mediados de septiembre, la siembra de maíz cubría 11,1 % del área proyectada, por encima del promedio histórico, aunque la Bolsa de Comercio de Rosario advirtió que la falta de agua de las últimas semanas la estaba frenando.

El SMN aclara que su pronóstico no indica cuánto llueve ni cómo se reparte dentro del trimestre. Una probabilidad alta de lluvia superior a la normal no excluye períodos secos, y una probabilidad de lluvia inferior no impide eventos intensos en puntos concretos. Para definir fechas de siembra y labores, el organismo recomienda complementar el informe con el pronóstico diario y la perspectiva semanal.