Se termina la ola de calor en el AMBA: te contamos cuándo y cómo cambiará el pulso del verano 2026
Un pulso de aire más fresco pone fin a la ola de calor en el AMBA. Se esperan días más estables, con un repunte térmico hacia el fin de semana. ¿Llega otra ola de calor?

El intenso calor que dominó gran parte de la semana finalmente empieza a ceder en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). La llegada de un pulso de aire más fresco asociado al pasaje de un frente frío de débil intensidad, trajo un cambio notable en las condiciones de confort térmico, marcando el cierre de la segunda ola de calor de enero y de 2026.
Este miércoles 28 se presenta con un ambiente relativamente menos agobiante, nubosidad parcial y un descenso térmico de alrededor de 3 a 4 °C respecto de las máximas de ayer, ya que las mínimas hoy han sido elevadas. Si bien el alivio no será prolongado, el escenario para los próximos días anticipa una etapa más estable, con temperaturas moderadas, viento predominante del este y un nuevo repunte del calor hacia el inicio de la próxima semana.
Fin de la ola de calor y una semana con altibajos térmicos
Durante la jornada de hoy, el AMBA alcanzó el umbral de temperatura mínima establecido para una ola de calor, pero no alcanzará el correspondiente a la temperatura máxima hoy, condición necesaria para que un día sea contabilizado dentro de este tipo de eventos. De esta manera, podemos afirmar que la ola de calor finalizó ayer.
Es que la llegada de un débil pulso de aire frío, permitió un descenso térmico lo suficientemente significativo como para que las temperaturas extremas vuelvan a situarse en valores más tolerables. El ambiente se muestra ahora más respirable, con máximas moderadas y una sensación térmica muy por debajo de los registros extremos observados en días previos.

De cara a la evolución general hasta el martes 3 de febrero, el pronóstico indica un comportamiento oscilante. Tras este período más templado, se espera un gradual ascenso térmico hacia el fin de semana, con máximas que podrían volver a superar los 33 °C en al menos dos jornadas consecutivas.
Sin embargo, por el momento, este lapso más cálido no alcanzaría la extensión mínima necesaria para ser considerado una nueva ola de calor, ya que se requieren tres días consecutivos con temperaturas máximas y mínimas superiores a los umbrales establecidos.

Aun así, el escenario seguirá siendo dinámico, con alternancia entre días más templados y otros nuevamente calurosos. La tendencia marca que el verano continuará mostrando su carácter intenso, aunque sin la persistencia extrema que caracterizó al reciente evento de calor extremo.
Nubosidad, lluvias aisladas y el protagonismo del viento del este
Durante los próximos días, la nubosidad variable será una constante en el cielo del AMBA, alternando momentos de sol pleno con momentos de cielo en el que las nubes ganarán espacio.
En cuanto a las precipitaciones, no se descartan lluvias aisladas y chaparrones dispersos el día viernes, aunque sin la intensidad ni la generalización de los eventos recientes. Serán fenómenos puntuales, por el momento con una chance moderada de materialización, asociados a perturbaciones débiles dentro de un contexto dominado por aire relativamente estable.

Un factor clave será el viento del este, que soplará con intensidad moderada y, en algunos momentos, con ráfagas algo más fuertes. Este flujo de aire fluvial no solo contribuirá a mantener temperaturas más contenidas, sino que también incrementará la humedad y aportará sensación de frescura, especialmente durante las mañanas y las noches.
Así, el AMBA transitará una semana de transición, dejando atrás el calor extremo para ingresar en una etapa más variable, con alivio térmico, nubosidad y viento, antes de un nuevo y temporario pulso de calor extremo típico del verano. Un respiro necesario en medio de una temporada que sigue mostrando su costado más exigente.