Se viene un fin de semana inusual en Argentina: heladas de 0 °C, calor de 26 °C y un fenómeno que casi nunca se ve

Mientras una parte del país vuelve a las heladas, otra vive días de verano. En medio de ese contraste aparece un fenómeno poco habitual que se verá hoy y mañana.
Mientras en el centro del país muchos nos preguntamos adónde se fue la primavera, el sur argentino atraviesa una semana de pleno verano, con ambiente soleado, estable y temperaturas por encima de los 20 °C. Ayer, la ciudad de Santa Cruz fue la cuarta más cálida de la Argentina, con una tarde que superó los 26 °C.
El bloqueo atmosférico que sostuvo las nubes y las lluvias sobre buena parte del territorio se debilitó hacia el final de la semana y dejó entrar aire más frío sobre todo el este del país. Con él regresaron las mañanas heladas. Las mínimas de este sábado 17 de octubre estuvieron entre 0 y 5 °C en el norte de la Patagonia, Buenos Aires y La Pampa, lo que marcó la vuelta de las heladas agronómicas a la región.
Rayos donde casi nunca hay
Lo más llamativo del fin de semana está en la Patagonia. Las altas presiones del Atlántico siguen empujando viento del norte sobre el centro y el este de la región, con cielo despejado y máximas de entre 20 y 26 °C que se repetirán hoy y mañana. Hacia el oeste, en cambio, un frente frío avanza desde la cordillera y va al encuentro de ese aire cálido. El choque abre la puerta a algo poco habitual: actividad eléctrica.

Las nubes de gran desarrollo vertical que originan las tormentas, los cumulonimbus, necesitan aire cálido y con mucha humedad en las capas bajas, como el que llega desde el Atlántico tropical y desde Brasil hacia el centro y el norte del país. A esas latitudes el Atlántico Sur es frío y no aporta ni calor ni humedad suficientes, por eso los rayos son tan escasos en la Patagonia. Esta vez la combinación de factores sí lo permite, y tanto hoy sábado como mañana domingo los fenómenos serán frecuentes a lo largo de toda la región austral. Es probable que más de uno se sorprenda al escuchar truenos.
Mientras tanto, la cordillera central y norte seguirá con algunas lluvias intermitentes y cielo nublado, sin acumulados significativos. Algo parecido ocurrirá en el este bonaerense, donde la circulación oceánica sostendrá bastante nubosidad y una inestabilidad ligera.
En el NEA llega un respiro esperado. Las altas presiones que comenzaron a dominar la circulación sobre esa región, Paraguay y el sur de Brasil dejan una mejora sustancial en las cuencas de los ríos Uruguay y Paraná, un alivio para quienes sufren las graves crecidas. La pausa no será larga, porque hacia mediados de la próxima semana se volverán a activar tormentas con lluvias abundantes.
Un Día de la Madre soleado, con mañana fría
En el resto del país el domingo viene con una mejora sustancial. Se espera una jornada mayormente soleada, con algunas excepciones puntuales: el sudeste bonaerense, el NOA, donde seguirán algunas lluvias, y ciertos sectores de la Patagonia que todavía tendrán nubosidad y precipitaciones asociadas al paso del frente.

La mañana volverá a ser muy fría en la franja central, con temperaturas cercanas o inferiores a los 5 °C y riesgo de heladas puntuales. El norte y el sur del país arrancarán por encima de los 10 °C. Las máximas seguirán bajas para la época y empezarán a templarse, con valores superiores a los 20 °C en gran parte de la Patagonia, Cuyo y el norte argentino. En Buenos Aires y el sur del Litoral la tarde será más fresca, con 15 a 19 °C.
Cómo arranca la semana que viene
Las temperaturas seguirán en ascenso favorecidas por el viento del norte, y el frío del fin de semana quedará atrás de a poco. Desde el oeste empezarán a avanzar las nubes, y durante la primera parte de la semana las condiciones seguirán muy inestables en todo el oeste argentino, con lluvias y tormentas recurrentes en gran parte de la Patagonia y Cuyo.
Desde Meteored Argentina seguiremos de cerca la evolución de estas tormentas patagónicas y de las lluvias previstas para el NEA, así que conviene volver a consultar el pronóstico antes de planificar el comienzo de la semana.