El tiempo en el AMBA se encamina a una seguidilla de cambios, impulsados por el ingreso de distintos sistemas atmosféricos. Viento, nubosidad y precipitaciones irán marcando el pulso de una primer semana de enero muy dinámica.
El tiempo en el AMBA se encamina a una seguidilla de cambios, impulsados por el ingreso de distintos sistemas atmosféricos. Viento, nubosidad y precipitaciones irán marcando el pulso de una primer semana de enero muy dinámica.
Las temperaturas bajaron de forma abrupta y el ambiente se volvió inusualmente fresco para esta época. El ingreso de aire frío modificó la dinámica del tiempo y deja abierta la incógnita sobre qué puede pasar en los próximos días.
Aunque no se cumplan los criterios para definir una ola de calor, el AMBA atraviesa jornadas extremadamente agobiantes, con temperaturas muy elevadas, noches sofocantes y una alerta naranja vigente que obliga a extremar cuidados, mientras crece la expectativa por el esperado alivio térmico.
La evolución de las temperaturas de este domingo confirma el segundo día de temperaturas extremadamente cálidas. Dado que el valor máximo logró superar el umbral establecido, el escenario queda definido y el lunes podría confirmarse una ola de calor hasta el miércoles 31 inclusive.
Luego de una primavera muy variable, el verano comienza a instalarse con tiempo más estable en el AMBA. Ese cambio de patrón traerá un marcado ascenso térmico, con una posible ola de calor para cerrar este 2025.
Luego de una jornada marcada por tormentas severas y lluvias intensas en sectores del AMBA, este 24 de diciembre vuelve a presentar un escenario de inestabilidad. El calor, la humedad y el avance de un frente frío mantienen el riesgo activo en la previa de Nochebuena.
El tiempo en el AMBA llega a la Nochebuena con señales de inestabilidad que invitan a seguir de cerca el pronóstico. Nuestro modelo de referencia, más optimista que otros escenarios, plantea condiciones que podrían influir en los planes de la previa festiva.
El tiempo en el AMBA podría jugar un papel clave durante la Nochebuena. Entre ráfagas de viento, calor y la chance de tormentas hacia la noche, el pronóstico invita a planificar con anticipación para que la celebración no tenga sobresaltos.
El calor vuelve a ganar protagonismo en el AMBA y la atención ahora se centra en la posible evolución de las lluvias durante el fin de semana, clave para anticipar qué condiciones de tiempo podrían darse en los días previos a Navidad.
Tras un breve respiro térmico, el calor volverá a ganar protagonismo en Buenos Aires. El jueves se perfila como una jornada exigente, mientras el tiempo ya anticipa un nuevo escenario inestable con lluvias de cara al próximo fin de semana.
Un frente frío comienza a desplazar la masa de aire cálido que dominó el centro y norte del país. El alivio térmico se sentirá en los próximos días, aunque el cambio de escenario estará acompañado por tormentas fuertes, lluvias abundantes y alertas meteorológicas activas en numerosas provincias.
La sucesión de días inestables volverá a sentirse este fin de semana, con un nuevo pulso de tormentas que avanzará desde el centro del país. Mientras tanto, el avance de un frente frío definirá un cambio marcado hacia el domingo.
El norte y el noreste ya lograron un alivio térmico, aunque con el costo de una ciclogénesis que impulsa tormentas y mantiene la inestabilidad sobre varias provincias. Al mismo tiempo, la Patagonia atraviesa temperaturas muy por encima de lo normal.
El último fin de semana largo del año llega con clima muy cambiante: calor extremo en el norte argentino y tormentas fuertes avanzando desde Cuyo hacia el centro y norte del país, con alertas oficiales que exigirán atención.
El calor intenso se adueña del AMBA en las puertas del último fin de semana largo del año. Las máximas podrían acercarse a los 35 °C con viento del norte dominando la escena. La gran pregunta: ¿hasta cuándo persistirá este ambiente sofocante en la región?
Tras las lluvias del último fin de semana, diciembre comenzó todavía con ambiente húmedo y cielo variable, propio de una atmósfera inestable. Sin embargo, el calor no tardará en llegar: hacia el viernes 5, las temperaturas podrían alcanzar valores sofocantes, con máximas cercanas a los 33 °C en el AMBA.
El ambiente veraniego se instaló en Buenos Aires con mínimas elevadas y máximas que este miércoles y jueves podrían superar los 30 ºC. Pero el alivio no vendrá solo: el fin de semana traerá un cambio brusco, con lluvias, viento y un marcado descenso térmico.
La semana avanza con condiciones casi veraniegas en el AMBA: mañanas templadas, tardes muy cálidas y humedad en aumento. Este escenario cambiará hacia el jueves y viernes, cuando regresen las tormentas, las ráfagas del este y un descenso de temperatura que se hará sentir.
Las condiciones comienzan a mejorar en el GBA. Tras un sábado templado, mañana domingo 23 inicia un período de ascenso térmico sostenido, con temperaturas que incluso podrían superar los 30 °C hacia mitad de la última semana de noviembre.
Las tormentas dejaron acumulados significativos en el AMBA y un aumento de los vientos del sudeste anticipa una crecida del Río de la Plata. El resto del fin de semana largo traerá estabilidad y un marcado ascenso térmico.