Actividades humanas detrás del crecimiento del sargazo en el Caribe

El resultado de nuevas investigaciones han encontrado una clara relación entre el aumento de nutrientes aportados al mar y el aumento del sargazo. La deforestación del Amazonas en la mira.

Enzo Campetella Enzo Campetella 11 Jul 2019 - 18:55 UTC
Sargazo
Acumulación de sargazo en Playa Paraiso, Tulum, Quintana Roo Mexico, el fin de semana del 7 de julio (https://twitter.com/FerCanalesF)

Las imágenes de satélite obtenidas por NASA han sido la herramienta esencial para detectar nuevas masas de sargazo y comprarlas con lo que pasaba en los últimos años. Ahora científicos, utilizando esa información han podido detectar la mayor superficie de esta macroalga avanzando desde la costa de África y Sudamérica hacia el oeste.

El equipo conformado por investigadores de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad del Sur de Florida confirmaron que el cinturón de este tipo de algas ha crecido tanto en 2018 que cubría la superficie desde la costa oeste de África hasta el golfo de México. En ese caso esto representó más de 20 millones de toneladas de sargazo, el equivalente a 200 portaaviones cargados.

De acuerdo a Earth Observatory las causas de su exponencial crecimiento no estarían tan relacionadas con la temperatura de mar, sino con el aumento de nutrientes vertidos al océano y en parte por entera responsabilidad del ser humano.

La deforestación del Amazonas

Los científicos llegaron a la conclusión de que el cinturón se forma estacionalmente como respuesta a dos entradas de nutrientes clave al océano, Por un lado, en primavera y verano el río Amazonas entrega más nutrientes al océano Atlántico. Estos nutrientes pueden haber aumentado en los últimos años debido al aumento de la deforestación y el uso de fertilizantes.

Por otro lado, en invierno, el afloramiento de aguas profundas frente de las costas africanas aporta nutrientes adicionales al océano. Chuanmin Hu, científico parte del equipo indicó que los datos son preliminares y se basan en información satelital desde 2006. De todas formas queda claro que la superficie ha crecido considerablemente, y que esta realidad sea la nueva normalidad.

Según la organización Connect2Conserve, el aumento de algas, en algunos casos por el aumento de la temperatura del mar, y en otros por el incremento de nutrientes, pone en riesgo a innumerables especies al perder el entorno su equilibrio. También es una amenaza para el ser humano tanto por el impacto a la economía como al poner en riesgo recursos esenciales para la alimentación.

Una realidad que llegó para quedarse

Una de las conclusiones preliminares de este estudio es que el sargazo crece más rápido cuando las condiciones de los nutrientes son favorables. Para la investigación se analizaron los patrones de uso de fertilizantes en Brasil, las tasas de deforestación del Amazonas y la descarga del río Amazonas.

Para completar el trabajo, se sumó el análisis de las mediciones de nitrógeno y fósforo obtenidas en diferentes partes del océano Atlántico. Y el patrón parece bastante claro: el aumento de la superficie cubierta por sargazo se correlaciona con aumentos en la deforestación y el uso de fertilizantes que también aumentaron notoriamente desde 2010.

Hu fue claro al trazar un resumen del trabajo realizado: “En última instancia esto está relacionado con el cambio climático porque afecta las precipitaciones, la circulación oceánica e incluso las actividades humanas, pero lo que hemos demostrado es que estas floraciones no se producen debido al aumento de la temperatura del agua. Probablemente están aquí para quedarse". Economías como las de México no deberían minimizarlo y pensar en un escenario igual o más complicado hacia el futuro cercano.

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