Canasta básica de mascotas: cuánto cuesta mantener a un perro o a un gato por mes en Argentina
Los gastos en perros y gatos dentro de las finanzas familiares ya van mucho más allá de una bolsa de alimento o una ida al veterinario. Cuánto cuesta mantener una mascota y cómo organizar los números.

Hay gastos que llegan sin pedir permiso, que son inevitables y que evidencian constantemente subas considerables, incluso por encima de cualquier mejora salarial. La luz, el alquiler, el súper están entre ellos. Y, como si con esto no fuera suficiente ya, la canasta básica para mascotas es un ítem cada vez más protagónico en las familias argentinas.

Aquello que antes se resolvía “como se podía” -por ejemplo, cocinando un poquito más para que nuestros compañeros peludos tuviesen que comer-, hoy se convirtió en una cuenta fija que no da respiro.
De acuerdo a un estudio reciente, mantener un perro o un gato en Argentina ya ronda, como piso, los 70.000 pesos mensuales. Es decir, 70.000 como muy barato.
Cuando los "mimados" ya son parte de las finanzas
Las mascotas dejaron de ser simples “animales de compañía” para convertirse en parte de la familia, como hijos o hermanos. Y eso, en términos económicos, se siente. ¡Y fuerte!
En la actualidad, 8 de cada 10 hogares argentinos conviven con, al menos, un perro o un gato. Y es esta tendencia la que convierte al gasto vinculado al bienestar animal en un componente estructural del presupuesto familiar. Ya no es un lujo ni un extra, es una obligación cotidiana.

Sucede que esos 70.000 pesos mensuales son apenas la base, por lo que el monto puede dispararse sin aviso. Alimentos balanceados, vacunas, controles veterinarios, antiparasitarios, higiene; todo suma en la ecuación. Y ni hablar si surge un imprevisto (tocamos madera para que ello no ocurra).
Y es que una cirugía, una urgencia o un tratamiento prolongado pueden significar, en cuestión de días, un gasto equivalente a varios meses de ingresos. En ese escenario, muchas familias quedan contra las cuerdas.
Planificación de gastos en mascotas, la alternativa
Ante este panorama de permanentes incrementos, toma fuerza el concepto de planificación del gasto en mascotas.

“Entendiendo que las mascotas son parte de la familia, el objetivo es que los tutores tengan previsibilidad”, explica Sabrina Pfeifer, directora de Vetify, una plataforma que desembarcó recientemente en Argentina con un modelo que busca ordenar ese gasto.
La lógica es simple: transformar los imprevistos en un costo mensual fijo. Es decir, pasar del “no sé cuánto voy a gastar este mes” a un esquema más previsible que incluya consultas, vacunación, urgencias y hasta cirugías.
Así las cosas, en un contexto económico inestable, esta previsibilidad empieza a ser clave. Y es que el gasto en mascotas no solo crece, sino que se torna cada vez más complejo (ya es más que una bolsa de mascota y una periódica visita al veterinario).
El concepto de bienestar animal es más amplio y emocional, por lo que los gastos mensuales fijos suelen dividirse alimentación, atención veterinaria básica e higiene. A ellos se suman accesorios, medicamentos y peluquería o guardería (de índole más complementarios).

En definitiva, lo que antes era gasto puro ahora puede convertirse en una inversión planificada, más teniendo en cuenta que los cuidados adecuados pueden extender el tiempo de vida de perros y gatos entre 20% y 30%.
Distintas necesidades, el mismo amor
Dependiendo del tipo de mascota (perro o gato) e, incluso, según su edad o etapa, el contexto y el panorama varían. No es lo mismo un cachorro que un animal adulto o uno senior, y eso también impacta en el bolsillo.

En simultáneo, la tecnología empieza a jugar su partido. Servicios con atención 24/7, videollamadas con veterinarios y asistencia remota permiten resolver consultas sin necesidad de traslados, lo que reduce costos y tiempos.
Tener una mascota en Argentina ya es un compromiso económico real y sostenido, sobre todo si se trata de garantizar el bienestar de ese perro o ese gato que ocupa un lugar central en la vida cotidiana.
La “canasta básica de mascotas” ya es una realidad que llegó para quedarse en la economía doméstica.