Dos zonas de glaciares en los Andes bajo vigilancia: ¿puede ocurrir una catástrofe como la de Nepal en la Patagonia?
Luego de la catástrofe en Nepal y Tíbet, te contamos qué dicen los científicos del CONICET sobre los glaciares andinos en retroceso, cuáles están en alerta y necesitan monitoreo por posible peligro de grandes desprendimientos futuros.

La importancia del estudio profundo de los glaciares y el monitoreo de su adelgazamiento acelerado debido al calentamiento global recobró importante atención mediática, y de la sociedad en general, frente a la reciente tragedia ocurrida en Nepal y Tíbet, pero en el ambiente científico nunca se ha deja de poner el foco en estos gigantes helados cuando se habla del cambio climático.

Específicamente, una de las consecuencias más tangibles del calentamiento global es el acelerado retroceso de los glaciares de montaña, que lleva a un adelgazamiento de la masa de hielo en altura, lo que deriva en desprendimientos de bloques de hielo y roca circundante generando lagos de barrera e inundaciones repentinas fatales luego de un colapso.
Como las múltiples investigaciones científicas lo demuestran, este derretimiento no se da solo en la zona del Himalaya, ocurre alrededor de todo el mundo, y uno de los lugares en donde los científicos resuelven que es necesario poner especial atención es en la Patagonia argentina.
Zonas de mayor peligro de GLOF
Tras años de numerosas investigaciones los científicos han logrado identificar zonas de riesgo alrededor de todo el mundo, y la cordillera de Los Andes (incluida la Patagonia argentina), se encuentra dentro de esas áreas más sensibles. Incluso en las últimas evaluaciones han detectado que la Patagonia muestra una mayor exposición a estos eventos, de la que se creía anteriormente.
En Argentina, el mapa incluye sectores de la cordillera patagónica, con especial atención sobre la cordillera de la Patagonia austral y Tierra del Fuego, porque en esas regiones se encuentran grandes campos de hielo, glaciares de montaña y lagos proglaciares, mientras distintos equipos científicos investigan el retroceso del hielo y la estabilidad de las ladera.

Así como científicos internacionales enumeran a Los Andes como una de las zonas del mundo que requiere mayor atención frente al retroceso de los glaciares, investigadores del CONICET advierten sobre dos zonas de mayor riesgo sobre la Patagonia argentina.
La cordillera de Santa Cruz en zona de riesgo de GLOF
Dentro del Campo de Hielo Patagónico Sur y las cuencas vinculadas con los lagos Argentino y Viedma y el río Santa Cruz, esta zona rica en glaciares rodea las localidades de El Calafate y El Chaltén.

Un grupo de investigadores del CONICET estudia el deslizamiento activo, detectado a fines de la década de 1990 en la ladera norte del Cerro Solo, que comenzó a acelerarse a partir del año 2002. Debido al retroceso del Glaciar Torre, la montaña perdió su contrafuerte natural de hielo, lo que provocó que una masa rocosa de entre 8 y 13 millones de metros cúbicos quede inestable.
La posibilidad de que un desprendimiento de grandes dimensiones impacte sobre el Lago Torre existe, si bien el escenario actual no permite establecer cuándo va a ocurrir, y si va a derivar en una inundación catastrófica o no, los especialistas plantean la necesidad de su monitoreo con sistemas de alertas y protocolos de evacuación.
Si ocurre este desprendimiento sobre el agua los científicos explican que, según las simulaciones estudiadas esto podría producir una ola capaz de superar la barrera natural formada por sedimentos y rocas, avanzaría sobre el río Fitz Roy, identificando al sector sur de la localidad de El Chaltén como una de las regiones que podrían verse afectadas en un escenario extremo. La RP 41 y el puente sobre el río Fitz Roy, también podrían quedar expuestos si se da este escenario extremo.
Tierra del Fuego, otra zona con riesgo de GLOF en Argentina
En la provincia más austral de Argentina los glaciares predominan en su geografía, y lamentablemente también muestran un retroceso. Glaciares como: Martial, Vinciguerra y Alvear registraron pérdidas de masa y retrocesos sostenidos.
El riesgo es diferente para cada glaciar y cuencas, no en todos los casos el retroceso de glaciares puede provocar GLOF, y las consecuencias del adelgazamiento de hielo dependerán: del tipo de glaciar, de la velocidad de retroceso, de la existencia de cuencas, del tipo de barrera natural, etc.
Por eso, los científicos hacen total hincapié en la necesidad del monitoreo específico de los glaciares, ya que sin investigaciones y datos locales detallados para cada caso la probabilidad de un evento no puede determinarse de manera precisa.
Referencia de la noticia
Daniela Schmidt, et al. (2026). Recientes desbordamientos de lagos glaciares en la zona del Fitz Roy, Patagonia, Argentina..
Daniela Schmidt, et al. (2025). Análisis preliminar de vulnerabilidad de El Chaltén, Santa Cruz, Argentina.