El enfriamiento del Pacífico llega a su fin después de 4 meses: otra “La Niña” que probablemente será olvidada
La temperatura de la superficie del mar en la región donde se monitorea el fenómeno volvió a subir y regresó a la anomalía de -0,5 °C la semana pasada. Este umbral es uno de los principales criterios que separa la fase fría del fenómeno El Niño Oscilación del Sur (ENOS) de la neutralidad.

El boletín de monitoreo ENSO publicado por la NOAA este miércoles 8 confirma que las condiciones de frío observadas en los últimos meses en el Océano Pacífico serán temporales y no deberían evolucionar hacia un episodio clásico de La Niña.
Esta evaluación se alinea con la literatura científica y los análisis del equipo internacional de Meteored: cuando el enfriamiento del Pacífico es débil y de corta duración, sus efectos atmosféricos tienden a ser mínimos.
Algunos análisis recientes han señalado patrones de precipitación sorprendentes en Brasil y Argentina que difieren de los que normalmente se asocian con un fenómeno clásico de La Niña. Sin embargo, esta discrepancia no es inesperada: no todo enfriamiento del Pacífico ecuatorial caracteriza un fenómeno de La Niña. Para ello, existen criterios técnicos bien establecidos, y la persistencia es uno de los más importantes.
El área de monitoreo se calienta y vuelve a -0,5 °C
Las fases positiva (El Niño), negativa (La Niña) y neutra del fenómeno ENSO se monitorean en la región ecuatorial del océano Pacífico, conocida como Niño 3.4. Cuando las anomalías de la temperatura superficial del mar (TSM) en esta región alcanzan un valor de 0,5 °C, ya sea positivo o negativo, la comunidad científica entra en alerta, ya que este valor define cuándo el Pacífico puede salir o entrar en la neutralidad.
En el escenario actual:
- Octubre de 2025 marcó el primer mes con anomalías de TSM dentro del umbral de La Niña;
- El pico del enfriamiento se produjo a mediados de noviembre de 2025, con -0,9°C;
- Desde entonces, la anomalía se ha ido debilitando, volviendo a -0,5°C la semana pasada.
Aunque el promedio semanal de SST, por sí solo, no es suficiente para definir el comienzo o el final de un evento ENSO, otros datos (observados y previstos) refuerzan la tendencia al calentamiento.
Un ejemplo es la tendencia lineal de los últimos 30 días de SST (09/12/25 a 07/01/26), derivada de datos satelitales diarios, que muestra que el calentamiento en el Pacífico oriental se propaga hacia el Pacífico central.
Tendência linear de 30 dias da TSM (09/12/25-07/01/26), derivada de dados diários de satélite, indica aquecimento recente no Pacífico leste com propagação em direção ao Pacífico central. pic.twitter.com/xY4nthueJE
Ana Maria Pereira Nunes (@ampereiranunes) January 9, 2026
Además, hay una burbuja de agua caliente que emerge de las aguas subterráneas (450 m de profundidad) hacia la superficie.
A anomalia de temperatura das águas subsuperficiais (450 m de profundidade) do Oceano Pacífico entre Dezembro/25 e início de Janeiro/26 mostram bolha quente emergindo em direção à superfície na região do Niño 3.4. pic.twitter.com/n8Oc3s814U
Ana Maria Pereira Nunes (@ampereiranunes) January 9, 2026
Ante este escenario, los científicos de la NOAA estiman un poco más del 50 % de posibilidades de que las condiciones de La Niña persistan en el trimestre diciembre-enero-febrero, mientras que indican una probabilidad del 75% de neutralidad en el trimestre enero-febrero-marzo.

Seamos realistas: el 50 % es una probabilidad que no nos dice mucho; es prácticamente como lanzar una moneda al aire.
¿Qué dicen los modelos?
La ejecución más reciente disponible de modelos climáticos globales sigue siendo de diciembre de 2025, basada en las condiciones observadas antes de ese período. El conjunto de datos multisistema C3S, proporcionado por el ECMWF, agrega el promedio de nueve modelos diferentes disponibles. Aún indica anomalías dentro del umbral de La Niña en enero.
Sin embargo, la probabilidad de ocurrencia del tercil inferior de TSM es baja, lo que sugiere poco respaldo para un evento de frío constante. El tercil inferior representa el 33 % más bajo de los valores de TSM en comparación con los datos históricos.

Para febrero, el mismo conjunto de modelos ya no indica un predominio de anomalías por debajo de -0,5 °C, y la probabilidad de ocurrencia del tercil inferior de TSM cae a 10 %-20 % en la región de Niño 3.4.
Otro episodio “La Niña” fuera de los registros
Si la anomalía de la temperatura superficial del mar (TSM) vuelve a la neutralidad en enero, febrero o incluso marzo, no habrá suficiente persistencia para que el enfriamiento sea clasificado oficialmente como La Niña, como Meteored ha advertido varias veces.
Para quienes siguen de cerca los pronósticos climáticos, la ausencia de La Niña en 2025/2026 nunca fue una sorpresa. Desde las primeras rondas de pronósticos, los modelos indicaron un enfriamiento débil, casi neutral y de corta duración.
En 2025, la NOAA declaró dos veces la presencia del fenómeno, contradiciendo sus propios criterios técnicos, pero, una vez más, se espera que el evento quede fuera de los registros oficiales.