El increíble rincón de Francia con pueblos medievales, 80 volcanes y un lago donde, dicen, vive el diablo
Castillos, iglesias centenarias, volcanes dormidos y un misterioso lago alimentan el encanto de Auvernia, una imperdible región francesa donde la naturaleza y la historia parecen haberse detenido.

Hay sitios, paisajes terrenales que parecen situarse en una especie de "limbo" entre la realidad y la fantasía. Es lo que ocurre con Auvernia, un rincón en el corazón de Francia donde los volcanes dibujan el horizonte, los castillos medievales dominan las colinas y las leyendas sobre demonios deambulan entre lagos y bosques centenarios.
Auvernia es uno de los secretos mejor guardados de Francia. Porque es un destino que cada año atrae a aquellos viajeros que buscan paisajes diferentes, repletos de naturaleza, y pueblos históricos.
Le Puy-en-Velay es una bella comuna francesa en la región de Auvernia-Ródano-Alpes. Su catedral y el Hôtel-Dieu Saint-Jacques son Patrimonio de la Humanidad como parte de los llamados "Caminos de Santiago de Compostela" en Francia pic.twitter.com/rdixGV5ln3
— Enséñame de Ciencia (@EnsedeCiencia) March 28, 2026
Esta región tiene la particularidad de encontrarse moldeada por más de 80 volcanes. Esta topografía es la que convierte a este sitio en un escenario que parece sacado de una novela medieval y de fantasía. ¡Un lugar para visitar, al menos, una vez en la vida!
Tierra de volcanes (y de fantasía)
Cuando se habla de volcanes, es imposible no imaginar una situación de peligro inminente. No obstante, en Auvernia, los conos y cráteres han quedado camuflados en medio de praderas, bosques y senderos que invitan a la excursión.

El Puy de Dôme es el volcán más famoso de la región, y uno de los sitios más populares de Auvernia. Con 1.465 metros de altura, ofrece una de las vistas panorámicas más espectaculares y desde su cumbre es posible contemplar gran parte de Cadena de los Puys, Este conjunto de volcanes fue declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.
Además, las huellas de la historia universal siguen intactas en la zona. De hecho, desde la cumbre del Puy de Dôme se aprecian los restos de los antiguos asentamientos romanos en el lugar.
Clermont-Ferrand, un viaje en el tiempo hacia el mundo medieval
La ciudad de Clermont-Ferrand es el punto de partida ideal para recorrer toda la región de Auvernia. La particularidad de este sitio es que la mayoría de sus edificios históricos fueron construidos con piedra volcánica oscura.

La basílica de Notre-Dame-du-Port es la máxima joya de Clermont-Ferrand y se la considera una de las obras maestras del románico francés. Sus detalles y la combinación de piedras claras y negras son sus rasgos distintivos.
Aquellos pueblos medievales detenidos en el tiempo
Hay quienes sostienen que el verdadero encanto de Auvernia se encuentra en las afueras. Y la pequeña localidad Orcival, con sus casas de piedra e iglesias centenarias, son prueba de ello y de cómo uno puede sentirse de regreso en la Edad Media.

Lo mismo ocurre con las calles empedradas, los mercados y las construcciones históricas en Saint-Floret, Saint-Saturnin e Issoire.

Las caminatas por estos pueblos permiten deleitarse con fortalezas, campanarios y callejones estrechos en los que, por momentos, pareciera ser que irrumpirá donde un caballero montado con su armadura.
El castillo de Polignac es uno de los íconos del lugar. Se trata de una fortaleza levantada en el siglo X, sito sobre una elevación rocosa y que domina el paisaje de y las postales de manera imponente.
Un lago misterioso... ¿y la casa del diablo?
Si algo no falta en los pueblos medievales son las leyendas y misterios. ¡Y ni hablar en un lugar como Auvernia, donde los volcanes y paisajes ya aportan misticismo!

El Lago Pavin es el punto que esconde uno de los misterios más atrapantes de Auvernia. No sólo por su forma perfectamente circular -lo que delata su origen volcánico-, sino por sus aguas oscuras.

Este misterioso color, sumado a la profundidad de este lago -ubicado en el cráter de un antiguo volcán- es lo que alimenta aquella antigua leyenda local que cuenta que en el fondo del lago habita el diablo.
De hecho, hay quienes sostienen que su tenebroso inquilino suele emerger ocasionalmente de las profundidades para castigar a quienes alteran la tranquilidad del lugar. Y esta leyenda es una de las preferidas de los visitantes.

Claro que la ciencia ofrece una explicación mucho más racional al intenso color oscuro del agua. Y es que los expertos aclaran que esa tonalidad negra se debe a que la profundidad del lago llega a unos 92 metros.
Un sitio único y que combina naturaleza con espiritualidad
Le Puy-en-Velay es otra de las ciudades emblemáticas de Auvernia. Y su nombre está ligada al histórico Camino de Santiago.

Porque desde este punto parte una de las rutas de peregrinación más importantes de Francia. Sumado a que esta ciudad es la cuna de la iglesia de Saint-Michel d'Aiguilhe y de la monumental estatua de la Virgen de la Roca Corneille, dos monumentos extraordinarios para el cristianismo.
La combinación de patrimonio religioso, volcanes y paisajes naturales convierte a esta ciudad en una parada obligatoria para quienes recorren la región.