India pierde contacto con su nave en el alunizaje, ¿se estrelló?

India estaba lista para ser el cuarto país en llegar a la Luna, pero a último minuto y a sólo 2 kilómetros de la superficie lunar la misión Chandrayaan-2 fracasó ¿Qué se sabe hasta el momento?

Marina Fernández Marina Fernández 07 Sep 2019 - 12:10 UTC
Misión a la Luna Chandrayaan-2
Chandrayaan-2 iba a realizar pruebas químicas, en la zona donde se cree que hay agua congelada. Imagen ISRO

India estuvo a punto de convertirse en la cuarta nación en posar una sonda no tripulada sobre la superficie lunar, siguiendo los pasos de EE.UU., Rusia y China. La gran misión Chandrayaan-2 (que significa “vehículo lunar” en sánscrito), se venía desarrollando con éxito, pero cuando comenzaron las maniobras del alunizaje este 7 de septiembre, algo falló.

El pasado 22 de julio despegó del Centro Espacial Satish Dhawan en Sriharikota, una nave 100% india confeccionada con gran tecnología, pero con la particularidad de haber invertido una suma de dinero mínima para su desarrollo. Los ojos del mundo estaban puestos es esta misión, y sobre todo los de toda una nación expectante con deseos de cumplir su gran hazaña espacial.

Éxitos en la misión

La nave estaba compuesta por tres equipos. Un satélite orbitador, encargado de mantener las comunicaciones entre los otros módulos y la Tierra, además de permanecer por un año orbitando alrededor de la Luna recibiendo información. El módulo lunar (bautizado Vikram), con 1.5 kg de peso debía alunizar, se movería a una velocidad de 2 m/s cerca del polo sur lunar entre dos cráteres. Y la tercera parte es un pequeño vehículo robótico (bautizado rover), que debía trabajar durante dos semanas recorriendo sobre sus seis ruedas unos 500 m de superficie lunar a una velocidad de 1cm/s.

El 20 de agosto la nave entró en órbita lunar de manera satisfactoria, mientras tanto los científicos desde la sala de control de la Organización de Investigación Espacial India (por sus siglas en inglés, ISRO), monitoreaban como se separaban Vikram y Rover del orbitador, tal cual lo esperado, todo estaba saliendo muy bien.

Incertidumbre en el momento clave

En la madrugada de este sábado 7 de septiembre el módulo Vikram debía posarse entre las 1.30 y 2.30 (hora local), sobre la superficie lunar. Se trata de una fase muy compleja, de hecho recordamos el reciente fracaso de la misión israelí, cuando por errores en el frenado al momento de alunizar el módulo terminó estrellándose.

Mientras los científicos de ISRO seguían con cuidado cada instante del proceso fijado para esta fecha, cerca de ellos estaban muy pendientes las autoridades del país. Además, se transmitió con gran expectativa en vivo desde distintas señales, por la gran convocatoria local y mundial que generó semejante evento.

India Luna
Vikram activo sólo 14 días, porque no está preparado para soportar por más tiempo las bajas temperaturas lunares. Imagen ISRO.

Después de superar la fase de frenado son éxito, Vikram tenía que graduar su velocidad para posarse sobre la Luna. Cuando se encontraba a solo 2.1 km de la superficie, en la sala de control de pronto perdieron el contacto con la sonda. Las caras de decepción de los científicos y hasta del presidente Narendra Modi que en se momento se encontraba en la sala de control, podían darnos a entender que la misión había fracasado.

Existen varias hipótesis, la sonda podría haber perdido comunicación de manera momentánea tal vez, y recuperarse luego de unas horas o días, o lo que la mayoría de los científicos creé, que el módulo lunar se estrelló contra la superficie. Al cabo de unos días y luego de evaluaciones importantes, sabremos qué fue lo que pasó en esos minutos claves.

Misión lunar “low cost”

Hablamos realmente de una misión espacial de muy bajo costo, se emplearon unos 142 millones de dólares. Para tener una idea comparativa, la misión Apolo 11 le costó a la NASA el equivalente al valor actual de unos 132 mil millones de dólares. Esto quiere decir que se llevó a cabo con un presupuesto extremadamente acotado, y llegaron a grandes avances; un golpe importante para las cifras de gastos de la NASA, y para el modelo capitalista occidental en general, que suele gastar en el rodaje de una película casi el doble del dinero empleado en esta investigación espacial.

A pesar de que India es considera la tercera economía más fuerte de Asia (después de China y Japón), su desarrollo económico se ve desacelerado a los ojos del mundo. Según especialistas, su situación aún está tan alejada de las otras dos potencias asiáticas, que esa brecha genera una imagen de economía en desarrollo debilitada. Es por eso que, el gobierno cree y apuesta a las misiones espaciales como una manera de llamar la atención y mostrar sus avances, ayudando a construir una imagen de potencia mundial.

Esta es la segunda misión lunar de India, la primera (Chandrayaan-1) fue en 2008 y resultó exitosa. Consistió en lanzar una nave formada por dos partes: un orbitador (satélite equipado), que tomó imágenes de la superficie lunar durante 312 días y logró generar un mapeo completo en 3D, y la otra parte consistía en un impactador, preparado para chocar contra la superficie de la Luna y analizar los gases producidos en ese proceso.

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