La joya del turismo italiano podría sufrir inundaciones constantes antes de que termine el siglo
Un estudio científico advierte que el aumento del nivel del Mediterráneo podría transformar parte de Cinque Terre durante las próximas décadas. Las playas, puertos e infraestructuras costeras aparecen entre los sectores más vulnerables.

Las postales de casas coloridas suspendidas sobre acantilados frente al Mediterráneo han convertido a Cinque Terre en uno de los destinos más fotografiados de Italia. Sin embargo, ese mismo mar que le dio identidad y fama mundial podría convertirse en una de sus principales amenazas durante el próximo siglo.
Una investigación internacional publicada en la revista científica Remote Sensing concluyó que el aumento del nivel del mar asociado al cambio climático podría generar impactos significativos en esta histórica región costera de Liguria, situada en el noroeste italiano y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Los investigadores analizaron distintos escenarios climáticos para evaluar cómo evolucionaría la costa de Cinque Terre durante las próximas décadas. En el escenario más extremo, el Mediterráneo podría elevarse hasta 1,17 metros antes del año 2150, una situación que modificaría la configuración de varias áreas costeras y aumentaría la exposición a inundaciones y temporales.
Los pueblos más expuestos
El estudio señala que Monterosso y Vernazza serían las localidades más afectadas por la subida del mar. Ambos pueblos forman parte de los cinco núcleos urbanos que integran el Parque Nacional de Cinque Terre, junto con Riomaggiore, Manarola y Corniglia.
En Monterosso, los científicos identificaron como especialmente vulnerables las playas, el puerto, los muelles y algunos sectores utilizados para el estacionamiento de vehículos. La cercanía de estas infraestructuras al nivel actual del mar incrementa el riesgo de inundaciones permanentes o recurrentes.

En Vernazza, por su parte, los impactos se concentrarían principalmente en las playas y en distintas instalaciones turísticas ubicadas junto a la costa. El casco histórico, una de las grandes joyas arquitectónicas de la región, mantendría una situación relativamente más favorable, aunque no quedaría completamente a salvo ante fenómenos meteorológicos extremos.
La investigación destaca además que las playas pequeñas y las estructuras portuarias construidas a baja altitud representan algunos de los sectores más sensibles. Incluso incrementos moderados en el nivel medio del mar podrían traducirse en una pérdida considerable de superficie costera.
El riesgo no se limita al aumento del nivel del mar
Los especialistas advierten que la amenaza va mucho más allá de la lenta elevación de las aguas. Uno de los aspectos más preocupantes es la posible combinación entre el aumento del nivel del mar y las marejadas ciclónicas provocadas por tormentas intensas.
Las simulaciones desarrolladas por el equipo científico muestran que, bajo los escenarios climáticos más severos, las olas podrían superar los 13 metros de altura. Eventos de esa magnitud tendrían capacidad para provocar daños significativos en zonas costeras, puertos e infraestructuras estratégicas.
Entre los puntos críticos aparece la línea ferroviaria que conecta los cinco pueblos de Cinque Terre. Este sistema de transporte constituye un elemento fundamental para la movilidad de los residentes y para los millones de visitantes que cada año recorren la región. Cualquier interrupción prolongada tendría consecuencias económicas y sociales de gran relevancia.
Prepararse para un futuro diferente
Frente a este panorama, los autores del estudio sostienen que aún existe margen para reducir los riesgos mediante medidas de adaptación planificadas con anticipación.
Entre las acciones propuestas figuran la elevación de muelles, la mejora de los sistemas de drenaje urbano y el refuerzo de diversas infraestructuras vinculadas al turismo y al transporte. El objetivo es aumentar la capacidad de respuesta del territorio ante fenómenos que, según los expertos, ya están afectando a numerosas zonas costeras del Mediterráneo.

La investigación representa la primera evaluación integral realizada en Cinque Terre que combina los efectos de la subida del nivel del mar con el impacto potencial de las marejadas ciclónicas. Sus conclusiones buscan servir como herramienta para que administraciones locales, residentes y sectores económicos puedan planificar estrategias de adaptación de largo plazo.
Cinque Terre: un tesoro de la costa italiana
Ubicada en la región de Liguria, Cinque Terre está formada por cinco pueblos costeros —Monterosso al Mare, Vernazza, Corniglia, Manarola y Riomaggiore— unidos por senderos, túneles ferroviarios y espectaculares vistas sobre el Mediterráneo.
El área fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997 debido a su extraordinario valor cultural y paisajístico. Sus terrazas agrícolas construidas sobre empinadas laderas, los viñedos que dominan los acantilados y sus característicos edificios de colores la han convertido en uno de los destinos turísticos más famosos de Europa.
Cada año recibe millones de visitantes atraídos por sus paisajes, sus rutas de senderismo y la singular convivencia entre naturaleza y actividad humana, una combinación que ahora enfrenta el desafío de adaptarse a un clima cada vez más cambiante.