Ola de frío polar en Argentina: cómo mantener tu casa calentita sin que se dispare la factura de gas y luz
Con temperaturas bajo cero y alertas por frío extremo, especialistas revelan cómo conservar el calor en el hogar, reducir pérdidas térmicas y ahorrar en calefacción durante el invierno.

La intensa ola de frío, que comenzó la semana pasada y se extiende con menor fuerza hasta estos días en gran parte de Argentina, pone a prueba entre otras cosas, la capacidad de los hogares para conservar el calor.
Con temperaturas mínimas por debajo de los 0 °C en varias ciudades y alertas por frío extremo vigentes, mantener una vivienda cálida no es simple. Y mucho menos hacerlo sin un uso excesivo de la calefacción, ya sea a gas o eléctrica.

En ese sentido, hay un dato fundamental a tener en cuenta: calefaccionar bien no depende exclusivamente encender más tiempo la estufa o aumentar la potencia de los calefactores.
De hecho, los especialistas coinciden en que gran parte del calor generado dentro de una vivienda se pierde por problemas de aislamiento, filtraciones o decisiones cotidianas. ¡Pero estos problemas pueden corregirse fácilmente!
Cinco recomendaciones para mantener templada la casa sin fundirnos en gas y/o electricidad
Aprovechar el sol durante el día
Por obvio que parezca, es clave no desaprovechar la radiación solar como una fuente inagotable y gratuita de calefacción.

En ese sentido, se recomienda abrir cortinas y persianas durante las horas de mayor insolación para, de ese modo, permitir que el calor natural ingrese a la vivienda.
Ya al atardecer, cuando el sol pierde intensidad, conviene cerrar nuevamente cortinas y persianas para conservar la temperatura acumulada.
Sellar puertas y ventanas para evitar fugas de calor
Está comprobado: las aberturas son uno de los principales puntos de pérdida térmica. Según expertos en eficiencia energética, las puertas, ventanas y tragaluces pueden concentrar hasta el 35% de las fugas de calor de una vivienda.

Así las cosas, una de las medidas más simples y económicas consiste en colocar burletes adhesivos, barridos inferiores para puertas o selladores de silicona en grietas y uniones deterioradas. Esto reduce notablemente el ingreso de aire frío desde el exterior.
Cortinas gruesas
Existen modelos de cortinas confeccionados con telas pesadas, lana, terciopelo o materiales térmicos y que ayuda a crear una barrera adicional contra el frío (y que pueden puede reducir la pérdida de calor entre un 15% y un 17%).

Para maximizar su efecto, es indispensable que cubran completamente la ventana
Sumar alfombras, almohadones y textiles
La decoración también puede convertirse en una aliada contra el frío. Y es quealfombras, almohadones, tapizados, mantas y cortinas retienen aire caliente y ayudan a mantener una sensación térmica más agradable.

No es casualidad que históricamente los castillos europeos utilizaran grandes tapices en las paredes para combatir las bajas temperaturas.
Elegir equipos de calefacción eficientes
Otro factor clave a tener en cuenta es que no todos los sistemas de calefacción consumen la misma cantidad de energía. Por ello es que los especialistas recomiendan revisar la etiqueta de eficiencia energética antes de comprar.

Los aires acondicionados con tecnología "inverter", los radiadores eléctricos con termostato y algunos paneles calefactores modernos suelen ofrecer un mejor rendimiento que los tradicionales caloventores.
También es importante evitar calefaccionar ambientes vacíos y mantener temperaturas moderadas dentro del hogar.
La orientación de la vivienda también importa
La arquitectura también juega un papel clave en el comportamiento térmico de una casa.

Y es que las viviendas orientadas hacia el norte reciben una mayor cantidad de radiación solar durante el invierno. Por eso, los ambientes más utilizados, como el living o la cocina, suelen beneficiarse cuando están ubicados en esa dirección.
En tanto, materiales como ladrillo, piedra u hormigón ayudan a almacenar calor durante el día y liberarlo lentamente durante la noche, contribuyendo a mantener una temperatura más estable.