Alerta rojo del SMN: un río atmosférico categoría 4 dejará lluvias de más de 150 mm en Patagonia

El fenómeno ya comenzó a afectar la cordillera patagónica y continuará hasta la noche del miércoles. El momento más crítico llegará durante la madrugada, cuando el Servicio Meteorológico Nacional prevé lluvias muy intensas y mantiene un alerta rojo.

Imagen del río atmosférico que transporta humedad hacia la Patagonia
Imagen del río atmosférico que transporta humedad hacia la Patagonia


Un río atmosférico de categoría 4 ya se encuentra afectando el centro-sur de Chile y la cordillera del norte de la Patagonia argentina, donde alimentará un prolongado episodio de lluvias persistentes que podría dejar acumulados superiores a los 150 milímetros en algunos sectores.

El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió alertas de distintos niveles para Neuquén, Río Negro y Chubut, con un alerta rojo vigente durante la madrugada del miércoles para las zonas cordilleranas del sur de Neuquén y de Chubut, donde se espera el mayor impacto del evento.

Qué es un río atmosférico y por qué puede provocar lluvias tan intensas

Los ríos atmosféricos son corredores estrechos de la atmósfera que transportan enormes cantidades de vapor de agua desde las regiones tropicales y subtropicales hacia latitudes medias.

Cuando ese flujo húmedo proveniente del océano Pacífico impacta contra la cordillera de los Andes, el aire asciende, se enfría y el vapor se condensa, favoreciendo lluvias persistentes que pueden extenderse durante varias jornadas.

En este caso, el aporte continuo de humedad desde el Pacífico será el principal responsable de las precipitaciones. Esa alimentación constante explica por qué los acumulados previstos son tan elevados.

Alerta rojo del SMN: dónde se esperan las precipitaciones más abundantes

El episodio recién comienza. Hasta el momento, estaciones meteorológicas ubicadas en la cordillera del oeste de Neuquén, Río Negro y Chubut ya registraron entre 20 y 50 milímetros de lluvia. Como consecuencia de las condiciones meteorológicas, las clases fueron suspendidas en localidades como Villa Traful y Villa La Angostura.

Según el SMN, el área bajo alerta roja será afectada por lluvias fuertes y persistentes, con valores acumulados de entre 60 y 100 milímetros, aunque de manera localizada podrían alcanzarse los 150 milímetros. En las zonas de mayor altura, además, no se descarta que la precipitación se presente como nieve o una mezcla de lluvia y nieve.

El resto de la cordillera también permanecerá con tiempo extremo. El oeste y sur de Neuquén, el centro y oeste de Río Negro y el noroeste de Chubut se encuentran bajo alerta naranja, donde se esperan precipitaciones acumuladas de entre 30 y 60 milímetros, con posibilidad de superar esos valores de forma puntual. En los sectores más elevados también podrían registrarse precipitaciones mixtas.

Precipitación acumulada según el modelo ECMWR
Precipitación acumulada según el modelo ECMWR

Más hacia el este, el SMN mantiene un alerta amarillo por lluvias con acumulados estimados entre 10 y 30 milímetros, también con probabilidad de lluvia y nieve mezcladas en las zonas altas.

Los modelos meteorológicos coinciden en que el corredor de humedad continuará alimentando las precipitaciones al menos hasta la noche del miércoles, por lo que los acumulados seguirán aumentando durante las próximas horas.

Aunque los ríos atmosféricos son habituales sobre el Pacífico sur, no todos alcanzan esta intensidad. La categoría 4, dentro de una escala de cinco niveles, corresponde a eventos con una capacidad muy elevada para transportar vapor de agua y con potencial para producir impactos importantes, especialmente en regiones montañosas donde el relieve favorece precipitaciones abundantes durante períodos prolongados.

Por ese motivo, además de la cantidad de lluvia prevista, preocupa la persistencia del fenómeno. Con suelos que seguirán recibiendo precipitaciones durante casi dos días consecutivos, aumenta el riesgo de crecidas rápidas de arroyos y ríos de montaña, anegamientos y complicaciones en rutas cordilleranas, especialmente durante la madrugada y la mañana del miércoles, cuando se espera el momento de mayor intensidad.