Prohíben plásticos de un solo uso en la región del Monte Everest

Los escaladores que llegan a la cima del Everest buscan la gloria. A cambio dejan toneladas de residuos que muestran la falta de consideración por el ambiente. Llegó la hora de hacer algo al respecto.

Enzo Campetella Enzo Campetella 05 Sep 2019 - 18:16 UTC
Everest
La masificación del Everest se transformó en un problema. Cada año quedan en la montaña cientos de kilogramos de basura.

Nepal finalmente ha decidido tomar el toro por las astas y accionar sobre la gran cantidad de basura que los escaladores dejan en la zona del Monte Everest. Según informó hace algunos días ABC News, esa zona recibe escaladores desde hace más de 66 años, llegando a acumularse más de 27 toneladas de basura en el camino de ascenso.

De acuerdo a lo indicado por Global Citizen, aunque el gobierno junto a grupos de voluntarios ha hecho esfuerzos para limpiar el área, el volumen es tan grande que todavía quedan toneladas por recoger, la mayor parte basura plástica. Muchos de estos plásticos son envases que se han ido tirando con los años y que solo han sido utilizados en una sola oportunidad.

Es por ello que el gobierno de Nepal ha tomado acción sobre este tema prohibiendo la compra, venta y uso de artículos de plástico de un solo uso más delgados que 0.03 milímetros. La medida es aplicable sobre toda la región de Khumbu. Según lo informado por AFP la prohibición entrará en vigencia a principios del 2020 y tiene como objetivo frenar los desechos de plásticos de un solo uso, como botellas de refrescos, utensilios, tazas y sorbetes.

Se intentó en el pasado sin éxito

Si bien la medida es auspiciosa, de momento no se se aplicará a las botellas plásticas de agua que son el mayor contribuyente a la contaminación plástica en el planeta. Esta decisión posiblemente esté relacionada con la falta de suministro de agua en la montaña. De todas formas se están estudiando alternativas para lograr un control sobre el uso de este tipo de envases.

Ganesh Ghimire, director administrativo del municipio rural de Khumbu Pasang Lhamu declaró a CNN que "estamos consultando con todas las partes sobre lo que se puede hacer con las botellas de agua de plástico". El funcionario se mostró confiado de que pronto se encontrará una solución.

En realidad este intento de limpiar al Everest tuyo antecedentes que no resultaron eficientes. En 1999 se intentó aplicar una prohibición similar pero finalmente fracasó debido a una implementación deficiente. Hasta el momento el gobierno de Nepal no anunció potenciales penas para quienes no cumplan con esta ley.

Camino directo a la crisis mundial del agua

En 2014 el gobierno local intentó que los escaladores se hagan responsables de la limpieza de la montaña. Para ello se hizo obligatorio un depósito de USD 4000. Para poder recuperarlo hay que recolecta al menos 8 kilogramos de desechos de la montaña para su eliminación adecuada. Solo la mitad de todos los escaladores han podido cumplir el desafío.

Con la ayuda de voluntarios, el gobierno de Nepal logró eliminar a principios de 2019 más de 10 toneladas de residuos. Y en el proceso el cambio climático hace lo suyo. El aumento global de la temperatura hace que los glaciares se derritan y retraigan. Con ello, los desechos emergen casi por completo, lo que preocupa porque pone en riesgo el suministro de agua en el valle inferior.

Los números globales son alarmantes: se producen más de 30 millones de toneladas de plástico cada año. De esa cantidad, más de 8 millones de toneladas terminan en los océanos del mundo. La mayoría de los desechos plásticos colapsan los vertederos y terminan en cuerpos de agua. La contaminación plástica del agua daña directamente a la vida marina y las aves, y puede contaminar acuíferos y otras fuentes de agua potable, profundizando la crisis mundial del agua.

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