Avanza el proyecto de la primera pista de aterrizaje circular

Las instalaciones podrían estar operativas en Valladolid, España, en 2023. Sería inédito en el mundo y presentaría muchas ventajas aunque también algunas desventajas. Te las contamos.

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La provincia de Valladolid en España podría albergar la primera pista de aterrizaje circular del mundo, un proyecto que lleva muchas décadas en estudio y que podría presentar muchas ventajas a la industria aerocomercial.

El modelo circular, también conocido como “pista sin fin”, viene siendo analizado desde la década del 60 y hasta el momento ha sido siempre descartado por su elevado costo. Sin embargo, las supuestas ventajas que puede aportar al sector aéreo han hecho que se vuelva a retomar el proyecto, según indica el sitio especializado en viajes Turama.

La pista presentaría un diámetro de 3,5km y una longitud total de 11km. Se realizarán pruebas hasta poder verificar que cumple con los estándares de seguridad requeridos internacionalmente.

Puntos en contra y a favor

A priori, las ventajas que presentaría este diseño innovador serían muy superiores en cantidad a las desventajas. Entre las últimas, podemos citar no solamente su elevado costo, sino también la preparación y el entrenamiento adicional que tendrán que superar tanto los controladores aéreos como los pilotos de los aviones, los cuales se verán obligados a adaptar sus procedimientos a la nueva técnica de aterrizajes y despegues.

Entre las múltiples ventajas, se destacan aquellas que aportan a la seguridad, la operatividad, y la contaminación.

Evitando el viento cruzado

Uno de los fenómenos meteorológicos más peligrosos y que más incidentes anuales provocan a nivel mundial en el momento de aterrizaje y despegue es el viento cruzado. Esto incluye desde maniobras de aterrizaje frustrado hasta cancelaciones de vuelo o cierre temporal de pistas en los aeropuertos. Con una “pista sin fin” siempre van a existir dos puntos sobre la misma en los que sería posible aterrizar y despejar con viento de frente.

De esta manera, las tripulaciones podrán decidir en qué punto de la pista desean realizar el contacto o el despegue, así como proceder a su modificación si las ráfagas varían de dirección, adaptándose en cada momento a la situación meteorológica.

No más fuera de pista

Otra de las incidencias más graves que se podría evitar con una pista circular, son las temidas salidas de pista. Como es obvio, al tratarse de un círculo, los aviones podrían rodar por la pista todo el tiempo necesario hasta poder detener la aeronave con seguridad.

Además, la anchura de la pista es muy superior a la media habitual, llegando a alcanzar los 140 metros y brindando mayor seguridad. Y como si esto fuera poco, todo el trazado presenta un porcentaje de inclinación (peralte) igual al de muchos autódromos de competición, lo que permite que con la velocidad del avión este se asiente mejor sobre el asfalto, minimizando el riesgo de derrapar y salirse por un lateral.

Reduciendo la congestión aérea, la contaminación y el ruido

Otra gran ventaja es que en una pista circular se podrá acceder a la misma desde cualquier rumbo, por lo que ya no sería necesario concentrar todas las rutas de salida y entrada sobre los mismos puntos. Esto podrá reducir por un lado la congestión aérea con la apertura de múltiples vías, y también reducir la contaminación y el ruido sobre los mismos lugares.

Según los cálculos elaborados por los desarrolladores de este proyecto, con una pista circular de 11 km de longitud y 3.5 km de diámetro, se pueden realizar 3 operaciones simultáneas sobre la misma.

Además, las aeronaves podrán acceder más rápidamente desde sus plataformas de estacionamiento, al existir más calles de entrada y salida en todas las direcciones, lo que reduce el tiempo de rodaje que se necesita actualmente para llegar a la cabecera en uso en cada momento.