Se ha revelado el secreto de la hazaña épica de Aníbal: cuando los elefantes cruzaron los Alpes
Un innovador enfoque científico revela la probable ruta del legendario viaje de Aníbal y sus elefantes. Combinando historia y bioingeniería, se ha resuelto un misterio de dos mil años.

¿Qué tiene que ver la bioquímica con la historia?
La respuesta proviene de un estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, que, gracias a la confluencia de estas dos disciplinas, después de más de dos mil años ha revelado cómo Aníbal logró cruzar los Alpes con treinta y siete elefantes.
De la mente de un general que no disponía de tecnología moderna, pero que poseía una intuición brillante, nació una de las aventuras más increíbles de todos los tiempos.
El viaje de Aníbal, una hazaña histórica
A finales del siglo III a. C., la Segunda Guerra Púnica dejó un episodio extraordinario en la historia que aún hoy despierta asombro y curiosidad. En aquella ocasión, Aníbal emprendió un viaje excepcional, partiendo de la actual Cartagena, en Murcia, España, para llegar al centro de Italia, cruzando primero los Pirineos y luego los Alpes.

Con él, además de un gran ejército de infantería y caballería, estaban los famosos elefantes.
El viaje fue sin duda arduo, duró entre cinco y seis meses y le costó a Aníbal enormes pérdidas. Tan solo cruzar los Alpes, con sus grandes altitudes y bajas temperaturas, requirió aproximadamente dos semanas de viaje en condiciones difíciles.
La ruta exacta de la travesía siempre ha sido un misterio, pero hoy en día la investigación científica ha proporcionado una hipótesis muy fiable sobre el punto exacto donde Aníbal cruzó los Alpes.
La ruta más corta a través de los Alpes
Durante mucho tiempo, los estudiosos modernos basaron sus teorías en las crónicas de Polibio , el historiador que describió el viaje de Aníbal sesenta años después de la hazaña. Según sus relatos, el punto de cruce elegido por Aníbal fue
el Col du Clapier, un paso en los Alpes Cottianos a 2.491 metros sobre el nivel del mar, situado entre Francia e Italia, y más precisamente entre el valle de Maurienne y el valle de Susa.
Sin embargo, a la luz de los estudios más recientes, el Col de la Traversette parece ser el candidato más probable. Este puerto de montaña se encuentra entre el valle del Po, en Italia, y el valle del Guil, en Francia, a una altitud de 2950 metros.
A pesar de la mayor altitud, este paso es, en general, más fácil y también más corto. Esto haría plausible la elección de Aníbal, basada naturalmente en el conocimiento del territorio y la intuición más que en el cálculo, pero no por ello menos válida.
El nuevo enfoque científico
Para llegar a su nueva conclusión, los científicos compararon cuatro posibles pasos alpinos y estudiaron el gasto energético necesario para que humanos, caballos y elefantes los cruzaran, teniendo en cuenta el esfuerzo requerido para afrontar subidas y bajadas pronunciadas.

En particular, el gasto energético de los elefantes es enorme. Con un peso de tres toneladas cada uno y consumiendo más de doscientos kilos de vegetación en un período de catorce horas diarias, estos paquidermos parecen completamente inadecuados para semejante viaje, especialmente en las altas montañas donde la comida escasea.
Basándose en el metabolismo de los elefantes africanos modernos, los científicos concluyeron que estos animales cruzaron los Alpes casi siempre en ayunas y sobrevivieron recurriendo a sus reservas de grasa corporal , perdiendo alrededor del 4 % de la misma durante el viaje.
Muchos elefantes perdieron la vida, pero el porcentaje no es tan alto, especialmente si se compara con los humanos, que perdieron hasta un 19 % de su grasa corporal durante el mismo viaje, muriendo por miles. La diferencia radica en que los animales muy grandes también tienen metabolismos muy lentos.
En cualquier caso, el cálculo refuerza la hipótesis de que pasar por el Col de la Traversette requiere un 16 % menos de gasto energético que el paso del Col du Clapier.
Otras evidencias biológicas y geológicas
Existen indicios adicionales que refuerzan aún más la hipótesis del Col de la Traversette.
Desde hace una década se conoce la existencia de una turbera cerca del paso alpino, donde el suelo está muy compactado y donde se encuentran restos de estiércol y bacterias comunes en los sistemas digestivos de los caballos y otros mamíferos.
Todo esto hace plausible pensar que un gran número de animales pasaron por aquí.
Además, las crónicas de Polibio vuelven a cobrar protagonismo, describiendo un gran deslizamiento de tierra en los Alpes que ralentizó el viaje de Aníbal. Un estudio de la geología del Col de la Traversette también confirma que, efectivamente, hace muchos siglos se produjo allí un deslizamiento de tierra idéntico al descrito por el famoso historiador.
Referencia de la noticia
Ricardo F. Colmenero. (2026). ¿Cómo sobrevivieron 37 elefantes en los Alpes? La ciencia acaba de encontrar la ruta del ejército de Aníbal.