Se repiten espectaculares erupciones del monte Etna en Sicilia

El monte Etna es uno de los volcanes más activos del mundo, y sus erupciones son frecuentes. La última ha sido el fin de semana con emisión de ceniza que ha paralizado la actividad aérea desde Catania.

Etna
Las erupciones del monte Etna llevan un par de semanas y entregan vistas espectaculares.

El Etna es uno de los volcanes más activos del mundo, y de hecho el más activo de Europa. Sus erupciones son frecuentes, y ahora lleva más de dos semanas arrojando cenizas, humo y lava sobre la campiña siciliana. Como siempre, sus erupciones afectan al tráfico aéreo en la zona y el aeropuerto de Catania quedó rápidamente fuera de operatividad.

De acuerdo a un reporte de LiveScience, no se han producido heridos, evacuaciones ni daños graves como consecuencia de la última oleada de actividad del volcán. Sin embargo, las erupciones, en especial las nocturnas, atraen por lo aparatosas que resultan y por sus inquietantes muestras de luz y lava. Durante una serie de erupciones entre el 20 y el 23 de febrero, las fuentes de lava se elevaron hasta 1,5 kilómetros sobre la cumbre del Etna, de acuerdo a información aportada por la NASA. Una nueva erupción se produjo desde el último fin de semana.

La ciudad de Catania se encuentra a 25 kilómetros del volcán, y no corre peligro por la erupción más allá de recibir cenizas de acuerdo a la dirección del viento. De todas formas, la lava bajando por las laderas del volcán le otorga dramatismo a las fotos tomadas desde el centro de la ciudad.

Ficha técnica

El Etna es un volcán activo de unos 3322 metros de altura, valor que varía por lo frecuente de sus erupciones. Por caso, hoy es casi 22 metros más bajo que en 1865. El volcán pertenece a la placa Euroasiática y cubre unos 1190 kilómetros cuadrados con una superficie basal de 140 kilómetros. En la región de Sicilia también se denomina a la montaña como Gibello (palabra que deriva del árabe) o Mongibelo, y se reserva el nombre Etna para el cono.

Su nombre deriva de la ninfa Etna, hija del gigante Briareo y de Cymopolia. Los griegos en su mitología creían que dentro del volcán se ubicaban las fraguas de Hefesto, que trabajaba ayudado por de cíclopes y gigantes. La constante actividad del volcán hace que las tierras en su cercanía sean muy fértiles.

El volcán hoy tiene cuatro cráteres diferentes: el Noreste, la Vorágine, la Bocca Nuova y el Cráter Sureste. Muchas erupciones ocurren en los cráteres, pero también las hay desde sus flancos a través de alguna de sus más de 200 ventilaciones. Sus erupciones son muy espectaculares pero raramente ponen en peligro a las poblaciones cercanas. Son muy diferentes a erupciones de volcanes como el Vesubio que el 24 de octubre 79 DC destruyó a las poblaciones romanas de Pompeya y Herculano.

Un poco más de historia

Los geólogos creen que el Etna se formó hace más de 350.000 años, y la erupción conocida más mortífera se produjo en 1669 cuando el volcán emitió continuamente de marzo a julio. Ese evento se conoció como la Gran Erupción. En ese evento se abrieron varias fisuras en el lado sureste del volcán, lo que generó un río de lava, ceniza y roca sobre el campo. El flujo destruyó una docena de pueblos y sobrepasó brevemente las murallas de Catania, sumergiendo el barrio occidental de la ciudad antes de seguir avanzando hacia el mar. No se sabe con exactitud cuántas personas murieron en la Gran Erupción, pero los informes posteriores estiman que fueron miles.

De acuerdo a información de la agencia AP, la actual erupción es relativamente suave, y la ceniza implica un problema mayor que la lava emitida. El aeropuerto de Catania, en Sicilia, fue cerrado temporalmente debido a la columna de ceniza, y los residentes de las pequeñas ciudades más cercanas al volcán han tenido que lidiar con una lluvia ocasional de ceniza y piedras.

El Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología de Italia (INGV) ha señalado que la lluvia de cenizas ha alcanzado a las poblaciones adyacentes. Los bomberos de Catania informaron que la actividad eruptiva del Etna se reanudó desde el cráter hacia el sureste a una altitud de 2.800 metros, sumando una copiosa caída de ceniza en los municipios de Zafferana a Guardia y Giarre, con molestias al tráfico. De momento no han recibido pedidos de ayuda. Deutsche Welle indicó que las autoridades italianas tuvieron que cerrar el pasado 16 de febrero el aeropuerto de Catania especialmente por los problemas de visibilidad derivados de la nueva erupción del Etna y la ceniza en suspensión.