El sucesor de James Webb ya está en marcha: este es el megatelescopio de la NASA diseñado para buscar otra Tierra
El futuro Habitable Worlds Observatory entra en una etapa decisiva. La NASA ya definió las tecnologías que deberán estar listas antes de finalizar la década para concretar una de sus misiones científicas más ambiciosas.

La búsqueda de vida fuera de la Tierra dará un nuevo salto en los próximos años con el Habitable Worlds Observatory (HWO), el futuro gran telescopio espacial de la NASA diseñado para detectar y estudiar exoplanetas potencialmente habitables. Aunque la misión aún está en desarrollo, la agencia espacial acaba de definir las tecnologías que deberán madurar antes de que el proyecto enfrente una evaluación clave hacia el final de esta década.
La Oficina para la Maduración Tecnológica del HWO (Technology Maturation Project Office, TMPO), creada en 2024, publicó un informe técnico en el servidor científico arXiv en el que establece la hoja de ruta para que los sistemas más importantes alcancen el nivel de preparación necesario antes de la denominada Mission Concept Review (MCR).
Superar esa instancia será fundamental para que la misión continúe su desarrollo.
Bloquear la luz de las estrellas para encontrar otros mundos
El mayor desafío del HWO será observar planetas extremadamente tenues que orbitan estrellas mucho más brillantes. Para lograrlo, incorporará un sofisticado coronógrafo, un instrumento capaz de bloquear casi por completo la luz estelar y dejar visible únicamente la débil señal proveniente del planeta.
Este sistema utilizará un espejo deformable equipado con una matriz de 96 por 96 actuadores, capaces de modificar su superficie con una precisión del orden de los picómetros. El objetivo es compensar cualquier imperfección óptica y alcanzar un nivel de supresión de la luz estelar cercano a una diezmilmillonésima parte de su brillo original.

La luz captada será registrada mediante detectores de altísima sensibilidad, como los dispositivos EMCCD o futuros sensores cuánticos superconductores, capaces de detectar cantidades mínimas de luz con un nivel de ruido prácticamente inexistente.
Un telescopio extremadamente estable
Sin embargo, un coronógrafo tan preciso solo será útil si todo el observatorio mantiene una estabilidad excepcional durante horas o incluso días, ya que muchas observaciones requerirán largos tiempos de exposición.
Uno de los principales obstáculos será la expansión y contracción de los materiales provocada por los cambios de temperatura en el espacio. Para minimizar esos efectos, el telescopio utilizará materiales con muy baja expansión térmica, un avanzado sistema activo de control de temperatura y mecanismos de corrección que incluirán micropropulsores, aislamiento frente a vibraciones y espejos capaces de compensar pequeñas desviaciones en tiempo real.
Un observatorio para estudiar mucho más que exoplanetas
Aunque la búsqueda de mundos habitables será su principal objetivo, el HWO también funcionará como un observatorio astronómico de nueva generación. Según las recomendaciones del informe Astro2020, deberá observar el universo en un amplio rango de longitudes de onda, desde el infrarrojo cercano hasta el ultravioleta lejano.

Para alcanzar ese desempeño será necesario desarrollar nuevos recubrimientos para sus espejos y mejorar tecnologías como los detectores ultravioleta de gran formato, las nuevas generaciones de microobturadores y los dispositivos de micromatrices de espejos digitales, componentes que todavía requieren varios años de investigación y pruebas.
La próxima década será decisiva
La NASA planea avanzar de forma progresiva, aprovechando la experiencia obtenida durante el desarrollo de los telescopios espaciales James Webb y Nancy Grace Roman. Además, los ingenieros realizarán extensas pruebas en bancos experimentales como EPIC-5 y el nuevo HOST, diseñados para verificar que todos los sistemas funcionen de manera integrada en condiciones similares a las del espacio.
Todavía quedan varios años antes de la revisión crítica de la misión, una instancia en la que la NASA evaluará si el proyecto cumple los objetivos tecnológicos previstos o si necesita replantear su futuro. Paralelamente, la agencia ya comenzó a impulsar la colaboración internacional mediante reuniones técnicas que ayudarán a coordinar el desarrollo de las tecnologías necesarias.
Si todo avanza según lo previsto, el Habitable Worlds Observatory se convertirá en el sucesor de los grandes telescopios espaciales actuales y ofrecerá una capacidad sin precedentes para estudiar planetas similares a la Tierra, además de abrir una nueva ventana para explorar el universo con un nivel de detalle nunca antes alcanzado.