La NASA quiere construir un reactor nuclear en la Luna antes del 2030: ¿por qué?
La NASA y el Departamento de Energía de los EE.UU. planean construir una planta de energía de fisión nuclear en la Luna para 2030.

La NASA, junto con el Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE), anunció este mes de febrero del 2026, un compromiso renovado con su asociación de larga data para apoyar la investigación y el desarrollo de un sistema de energía de superficie de fisión para su uso en la Luna bajo la campaña Artemis y futuras misiones de la NASA a Marte.
Un memorando de entendimiento firmado recientemente entre las agencias consolida esta colaboración y promueve la visión del presidente Trump de la superioridad espacial estadounidense mediante el despliegue de reactores nucleares en la Luna y en órbita, incluido el desarrollo de un reactor de superficie lunar para 2030.
“Bajo la política espacial nacional del presidente Trump, Estados Unidos se compromete a regresar a la Luna, construir la infraestructura necesaria para quedarse y realizar las inversiones necesarias para el próximo gran salto a Marte y más allá”, declaró el administrador de la NASA, Jared Isaacman.

Para lograr este futuro se requiere el aprovechamiento de la energía nuclear. Este acuerdo permite una colaboración más estrecha entre la NASA y el Departamento de Energía para brindar las capacidades necesarias para marcar el comienzo de la "Era Dorada" de la exploración y el descubrimiento espacial.
La NASA y el DOE prevén desplegar un sistema de energía de fisión en la superficie capaz de producir energía eléctrica segura, eficiente y abundante, que podrá funcionar durante años sin necesidad de repostar.
En menos de cuatro años la NASA tendrá un reactor en la Luna
La NASA y DOE planean instalar un reactor de fisión nuclear en la Luna, y que esté operativo antes del 2030. Este sistema compacto generará al menos 40 kW de energía continua, esencial para sustentar bases lunares durante la larga noche lunar y facilitar misiones a Marte.
El esfuerzo conjunto de las agencias para desarrollar, abastecer de combustible, autorizar y preparar un reactor de superficie lunar para su lanzamiento se basa en más de 50 años de colaboración exitosa en apoyo de la exploración espacial, el desarrollo tecnológico y el fortalecimiento de la seguridad nacional de los EE.UU.
Al desarrollar un reactor de superficie lunar, las agencias buscan crear un sistema de energía adaptable para futuras misiones a Marte y otras actividades en el espacio profundo. Este trabajo respalda la arquitectura más amplia de la NASA, que busca establecer una presencia humana sostenida en la Luna y sus alrededores como paso previo al envío de tripulaciones al Planeta Rojo.

Este reactor proporcionará energía de manera constante en la Luna: luz, soporte vital y equipos de las bases del programa Artemis, superando la limitación de la energía solar durante las 2 semanas de oscuridad. Su funcionamiento será muy similar a los reactores en la Tierra (división de átomos de uranio para crear calor, convertido luego en electricidad).
El diseño está enfocado en microrreactores muy pequeños, seguros y ligeros (menos de 3500 kilos), capaces de funcionar autónomamente. Los retos son varios, por un lado ser el primero en la carrera estratégica con China y Rusia, y por el otro lado, el reto del “experimento” propiamente dicho, la disipación del calor en el vacío, sortear el polvo lunar y que opere de manera autónoma.
Y siguió diciendo: “Este acuerdo continúa ese legado. Gracias al liderazgo del presidente Trump y a su Política Espacial de América Primero, el departamento se enorgullece de colaborar con la NASA y la industria espacial comercial en lo que será uno de los mayores logros técnicos en la historia de la energía nuclear y la exploración espacial”.
Energía de fisión: la clave para operar en el espacio
La NASA ha identificado la energía de fisión en la superficie de la Luna como una tecnología clave para mantener las operaciones durante las largas noches lunares y en regiones sombrías donde la energía solar no es viable.
Una planta de energía nuclear fiable en la Luna podría suministrar energía a hábitats, sistemas de utilización de recursos in situ, comunicaciones e instrumentos científicos durante muchos años.

El Departamento de Energía aportará su experiencia en combustible nuclear, diseño de reactores, seguridad y procesos de autorización para garantizar que el sistema cumpla con los requisitos de rendimiento y regulatorios. La NASA integrará el sistema de energía con su arquitectura lunar, incluyendo módulos de aterrizaje, sistemas de superficie y posibles socios comerciales que puedan proporcionar infraestructura adicional.
Además de permitir la exploración lunar sostenida, las agencias enmarcan este esfuerzo como un componente estratégico del liderazgo estadounidense en el comercio y la tecnología espaciales. Un sistema de fisión lunar probado podría impulsar la innovación en reactores compactos, materiales y sistemas de energía aptos para el espacio, que también podrían tener aplicaciones en la Tierra.
Referencia de la noticia
Jennifer M. Dooren. "NASA, Department of Energy to Develop Lunar Surface Reactor by 2030". NASA News. 2 de febrero del 2026.